Archivo de la categoría: Euskadi

Escapadas y gastroexperiencias por Euskadi

Restaurante La Muralla, esmerada cocina de autor en el corazón de Donostia-San Sebastián

Restaurante La Muralla, esmerada cocina de autor en el corazón de Donostia-San Sebastián
1 Reseña | Media: 4

Las opciones en cuanto a gastronomía y restaurantes en Donostia son infinitas, más en plena parte vieja donostiarra. Hay multitud de locales, tanto bares de pintxos como restaurantes, que tienen mucho nombre y solera. Nuestro último chivatazo positivo ha venido de la mano de Rebeca y Haritz, dos grandes amigos bloggers a los que les gusta viajar y que también se consideran amantes de la buena mesa. ¡Como debe ser! Es ello (y unos cupones de descuento) lo que nos ha dado el empujón foodie definitivo para comer en el restaurante La Muralla en Donostia/San Sebastián.

Restaurante La Muralla Donostia San Sebastián
Comedor del Restaurante La Muralla en Donostia San Sebastián

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Restaurante Hilarion en Arrasate: calidad/precio en su menú especial fin de semana

Restaurante Hilarion en Arrasate: calidad/precio en su menú especial fin de semana
1 Reseña | Media: 1

Con Arrasate-Mondragón, antaño villa cerrajera donde las haya, teníamos un problema, gastronómicamente hablando me refiero. Tanto Arrasate como la comarca de Debagoiena en general, por cercanía, es una zona que frecuentamos a menudo, especialmente en fines de semana, para dar algún paseo, practicar un poco de senderismo, etc. Sin embargo, a la hora de comer, conocemos restaurantes de la comarca de cierto o mucho nivel, donde te dan de cine de comer, pero donde también hay que rascarse la cartera, muy mucho en algunos casos. Por eso, siempre nos faltaba ese sitio donde tras la excursión de turno, poder aterrizar de golpe y degustar un menú fin de semana correcto, donde la relación calidad-precio fuese aceptable tirando a buena.

Fue la lectura de opiniones en la red sobre restaurantes en Arrasate-Mondragón, unido a nuestro afán de exploradores foodie, lo que nos llevó a seleccionar el Restaurante Hilarion para nuestra gastroexperiencia. De todas formas, hemos de admitir que era un sitio que ya se había colado en nuestra agenda gastronómica hacía tiempo, recomendado por diversos amigos y conocidos.

Restaurante Hilarion Arrasate Mondragón
Comedor del Restaurante Hilarion en Arrasate

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Restaurante Andra Mari, templo gastronómico de Galdakao, un clásico de la cocina vizcaína

Restaurante Andra Mari, templo gastronómico de Galdakao, un clásico de la cocina vizcaína
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Hace algún tiempo, un familiar me pidió consejo sobre dónde comer ‘en plan bien’, para una celebración especial, en pareja, en la zona de Durango. Al parecer, había probado en toda la amplia oferta gastronómica del valle de Arrazola, con el Akebaso a la cabeza, pero no había sitio, valga la redundancia, en ningún sitio. Sin haber estado, le comenté que si no le importaba desplazarse un poco y probar el restaurante Andra Mari de Gadakao, un clásico de Bizkaia, y de la cocina vasca en general. Siempre que haces estas recomendaciones de cierto nivel gastronómico, léase de las no baratas, encima a ciegas, sin haberlas experimentado tú, quieras que no, tienes tu miedillo; ¿Y si no está tan bien cómo decían y no le gusta? ¿Y si le parece demasiado caro?

Bien, no fue así, más bien al contrario, ya que a la vuelta, esta persona volvió encantada, y tras comentarme lo mucho que habían disfrutado y lo bien que les habían tratado, no hizo sino meterme el gusanillo a mí para ir a conocer este clásico de la cocina vizcaína, que atesora desde hace años una estrella Michelín, ahí es nada. Paralelamente a esto, el socialtrip de #GaldakaON no hizo sino alimentar mi foodie paladar hasta límites insospechados. Tal es así, que casualidades de la vida, al de poco, un día me da por abrir un email de ésos que nos ponen los dientes largos con cupones de descuento para ….todo. Touché! Mi próximo gastroobjetivo está ahí, y el menú degustación que allí exponen pinta de miedo, a un precio correcto, cercano a los 40€, no es barato, pero tampoco caro para el sitio que es, que hablamos de una estrellita Michelin señores.

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Vía verde del Urola: un bucólico paseo en familia

Vía verde del Urola: un bucólico paseo en familia
1 Reseña | Media: 1

La vía verde del Urola recorre gran parte del trazado del antiguo ferrocarril que unía la industrializada Zumarraga con el pueblo costero de Zumaia. En 1988, tras varios años en los que esta importante vía de ferrocarril se convirtió en deficitaria, cayó finalmente en desuso. Sin embargo, al de unos años, se abre la posibilidad y proyecto de aprovechar parte de su trazado y acondicionarla en forma de vía verde. Dicho y hecho, pues en la actualidad, está acondicionado y abierto al público el tramo entre Azpeitia y Legazpi, de más de 22 kilómetros de longitud.

Lógicamente, a lo largo de su recorrido por los diversos pueblos y valles, este camino que discurre paralelo al río Urola tiene numerosos puntos de enganche, y uno de ellos, es por el que nosotros empezamos a caminar el fin de semana pasado. En concreto, nosotros nos unimos a la vía verde en un polígono industrial situado a las afueras de Azkoitia, donde yo ya había estado anteriormente por motivos de trabajo y ya había gilado esta interesante como posible excursión senderista. Si es que hay que estar a todo, las oportunidades, en este caso, de ocio, están ahí fuera…

Vía verde Urola Azkoitia-Zumarraga
Panel indicativo del bidegorri o vía verde

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Restaurante Akebaso, gastroexperiencia de auténtico lujo en el valle de Atxondo

Restaurante Akebaso, gastroexperiencia de auténtico lujo en el valle de Atxondo
1 Reseña | Media: 5

Comer en el valle de Atxondo es religión. Y es que aparte de las perlas naturales que esconde de por sí, encierra los secretos de varios templos de la gastronomía vasca, y de Bizkaia en especial. No voy a dar el nombre ni hablar de las excelencias de todos los restaurantes conocidos de este bucólico valle que escenifica lo mejor de la desconocida Euskadi de interior. Simplemente voy a hablar de uno de los restaurantes de Axpe que en los últimos tiempos se ha ganado mi simpatía y confianza gastronómica. Hablo del restaurante Akebaso, un sitio con el que inauguro, muy orgulloso e ilusionado, la sección de gastroexperiencias de este blog. Comamos y ¡disfrutemos de la vida!

Akebaso restaurante croquetas caseras txistorra
Croquetas caseras de txistorra en Restaurante Akebaso

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Pasai Donibane, sabor marinero en la bocana del puerto de Pasajes

Pasai Donibane, sabor marinero en la bocana del puerto de Pasajes
2 Reseñas | Media: 3

A los pies del monte Jaizkibel, un entramado de casas asentadas en la parte oriental de la bahía de Pasaia (Pasajes en castellano) conforman lo que se conoce como Pasai Donibane (Pasajes San Juan en castellano), uno de los cuatro barrios o distritos que se agrupan bajo el municipio de Pasaia.

Si bien los barrios de Trintxerpe y Pasai Antxo se asocian muchas veces con Donostia, al ser una prolongación de la misma, Pasai Donibane y su vecina y hermana Pasai San Pedro, eterna rival si hablamos de remo, son los núcleos que la gente más rápidamente asocia con Pasaia y con su enorme puerto, el primero de Gipuzkoa, y el segundo de Euskadi tras el de Bilbao, ojito al dato.

Históricamente, el origen del pueblo es pesquero, y si bien a día de hoy, se sigue manteniendo bastante actividad en torno a la pesca, no es nada comparado con lo que fue años atrás. De todas formas, ese humilde origen confiere a Pasai Donibane ese aire tan especial que destilan los pequeños pueblos marineros: calles estrechas, empedradas, callejones y pasadizos, estrechas escaleras, fachadas y balcones de colores llamativos, iglesias a las que encomendarse antes de salir a la mar…todo eso, y más, lo tiene Pasai Donibane, por cuyas calles da gusto pasear para sumergirse en ese ambiente con tanto sabor a mar, Cantábrico por supuesto.

Estampa de Pasai Donibane y bocana del puerto de Pasaia-Pasajes

Estampa de Pasai Donibane y bocana del puerto de Pasaia-Pasajes

La propia actividad industrial del puerto de Pasajes, la forma en la que avanza la sociedad, las ciudades y sus gentes, el estado de bienestar y el way of life al que nos hemos (mal) acostumbrado, junto al paulatino abandono de la actividad de la pesca por parte de los jóvenes, han hecho que Pasai Donibane sea una zona que ha tenido que adaptarse a contrarreloj a este nuevo tiempo; y lo está sabiendo hacer realmente bien, ya que a diferencia de otras zonas bastante degradadas muy próximas a la actividad industrial del puerto, en Pasai Donibane se han creado nuevos espacios urbanos, y están sabiendo reorientar su camino, y negocio, hacia el sector servicios, con el atractivo turístico como un arma importante.

Espacio recovertido con vistas al puerto de Pasaia

Espacio recovertido con vistas al puerto de Pasaia

A la hora de visitar Pasai Donibane, la recomendación para llegar, en coche, al punto de inicio de esta excursión es la siguiente: atravesar Lezo y su posterior zona industrial, entrar en la parte nueva de Pasai Donibane, y desde allí, seguir por carretera las indicaciones de ‘casco histórico’, hasta topar con una explanada de reciente rehabilitación, moderna, que da hacia el puerto, con una rotonda y un aparcamiento bastante majo. Ésta es una buena zona para dejar el coche, y si bien (creo que es de pago y) suele estar muy solicitada, tirando con el coche por alguna calle que sube hacia arriba, tarde o temprano siempre se encuentra algún hueco, nosotros así aparcamos.

Es un buen punto de partida porque justo a partir de aquí da comienzo el casco histórico, el verdadero corazón y razón de ser de Pasai Donibane, zona a la que a través de una política muy acertada, sólo pueden acceder vehículos de residentes, por lo que caminar por ella sin coches de por medio, es una gozada. La misma entrada al casco histórico es por defecto bastante característica, presidida por una antigua y espigada chimenea industrial que se ha decidido mantener como reliquia, curioso.

Antigua chimenea industrial, entrada al casco histórico de Pasai Donibane

Antigua chimenea industrial, entrada al casco histórico de Pasai Donibane

Desde allí, la calle principal que vertebra todo el casco histórico, serpentea entre casas de piedra, algún que otro escudo y piso empedrado; estrecha y sombría, pasa varios túneles y pasadizos, parece como si fuera discurriendo por un mundo subterráneo en busca de rayos de luz y recodos de agua.

Pasadizo y calle principal del casco histórico de Pasai Donibane

Pasadizo y calle principal del casco histórico de Pasai Donibane

Escaleras y callejones estrechos en el casco histórico de Pasai Donibane

Escaleras y callejones estrechos en el casco histórico de Pasai Donibane

'Corrocones' en la bahía de Pasaia, un tipo de pez habitual en rías y puertos

‘Corrocones’ en la bahía de Pasaia, un tipo de pez habitual en rías y puertos

Como no podía ser meno, la iglesia, que como no podía ser de otra manera, está edificada en honor a San Juan Bautista, más que patrón de la localidad, se las arregla e ingenia para superar en altura a todo el caserío del casco histórico y absorber los preciados rayos de sol para calentar su colosal fachada decorada con vidriera circular y coronada por doble campanario.

Iglesia parroquial de San Juan Bautista

Iglesia parroquial de San Juan Bautista

Tras ese interesante y misterioso discurrir, la calle desemboca en la plaza principal del casco histórico, una zona rectangular, parcialmente porticada, que mira con descaro hacia la ría, hacia la vecina orilla de Pasai San Pedro. Restaurantes y bares con animadas terrazas, y casas de fachadas multicolor confieren a esta plaza de un ambiente singular que la convierte en el punto neurálgico de la localidad, quizás también el más pintoresco y conocido.

Terrazas en plaza de Pasai Donibane - Pasajes San Juan

Terrazas en plaza de Pasai Donibane – Pasajes San Juan

Detalles de casa marinera típica en Pasai Donibane

Detalles de casa marinera típica en Pasai Donibane

A ello también contribuye el pequeño embarcadero al que se accede desde esta plaza, donde una pequeña barcaza, en cuestión de  2 minutos, y por el módico precio de 0,60€, te traslada de una orilla a otra de la ría, desde el corazón de Pasai Donibane al pequeño puerto pesquero de Pasai San Pedro.

Barcaza que cruza de Pasai Donibane a Pasai San Pedro

Barcaza que cruza de Pasai Donibane a Pasai San Pedro

Aunque parezca mentira, esta opción de transporte está muy bien ideada, y es muy utilizada, porque la alternativa para cruzar la ría, es utilizar el coche, pero para ello, hay que rodear toda la bahía y puerto de Pasaia, lo que significa más de 7 kilómetros de trayecto por carretera pasando Lezo, Pasai Antxo, Trintxerpe y finalmente Pasai San Pedro, y a decir verdad, si no conoces la zona o tienes GPS, tienes una alta probabilidad de perderte y acabar en Catalunya.

Caminando ya de la plaza hacia el mar, tras sortear una luminosa iglesia en honor al Santo Cristo de Bonanza, comienza el paseo que nos lleva hasta la bocana del puerto de Pasaia, obviamente por su orilla oriental, paseo que se conoce como Paseo de Bonanza. ¿Será porque nos guía hacia el bien, hacia algo mejor, hacia la buena suerte? Probablemente…, lo comprobamos en seguida.

'Txalupa' o barca en el paseo de la bocana del puerto de Pasaia

‘Txalupa’ o barca en el paseo de la bocana del puerto de Pasaia

Es un paseo que discurre prácticamente paralelo al de la otra orilla, y que tras dejar atrás las últimas viviendas del casco histórico, pasa bajo una especie de arco de una antigua muralla o torreón y planta al viajero en medio de un fantástico enclave natural, azul Cantábrico, inmenso.

Panorámica de la bocana del puerto de Pasaia - Pasajes

Panorámica de la bocana del puerto de Pasaia – Pasajes

Faro y baliza de la orilla oriental de la bocana del puerto de Pasaia - Pasajes

Faro y baliza de la orilla oriental de la bocana del puerto de Pasaia – Pasajes

Es un paseo perfectamente habilitado, prácticamente llano exceptuando un repecho, ideal para ir con niños, carritos, cochecitos y demás parafernalia de neopadres. Dispone en casi todo el recorrido de un murete de piedra, algo bajo, barandilla en algunos puntos, y también hay zonas de descanso a modo de miradores.

Paseo de Bonanza en la bocana del puerto de Pasaia - Pasajes

Paseo de Bonanza en la bocana del puerto de Pasaia – Pasajes

Lógicamente el camino habilitado no llega hasta la mismísima baliza oriental de la bocana, a la que los aventureros, que no niños, podrían acceder por alguno de los senderos que discurren a media ladera, al terminar el camino. Aproximadamente, desde la plaza, en cuestión de 20-30 minutos se llega a la parte final del paseo y de la bocana, y el caminar se hace muy fácil y agradable. Sin duda es una excelente forma de conocer la última parte de la bahía y de explorar los entresijos de una de las bocanas de puerto pesquero e industrial más curiosas de España y parte de Europa, principalmente por su estrecha entrada, que no llega a los 200 metros. Y pensar que barcos internacionales de gran tonelaje y enorme eslora surcan hábilmente estas aguas…, parece increíble.

Bocana y bahía de Pasaia-Pasajes, con Pasai Donibane a la izquierda y Pasai San Pedro a la derecha

Bocana y bahía de Pasaia-Pasajes, con Pasai Donibane a la izquierda y Pasai San Pedro a la derecha

Esencia y tradición marinera, buena gastronomía, situación estratégica para transporte de mercancías y un enclave natural bonito y peculiar. A priori Pasai Donibane lo tiene todo, y en los últimos tiempos, se está convirtiendo en un punto turísticamente muy interesante de la costa guipuzcoana, casi siempre eclipsado por las vecinas Donostia-San Sebastian y Hondarribia, siendo la parte positiva de esto que no es tan conocido ni está tan explotado. Por último, y sin querer abrir heridas, y viéndolo desde la globalidad de la bahía de Pasaia, creo sinceramente que Pasai Donibane tiene más encanto y más autenticidad que su vecina Pasai San Pedro, lo que no quita que en materia de remo, me haya decantado y decantaré siempre por la ‘Libia’, el nombre de la trainera de San Pedro ;-).

¿Creéis por la descripción y por las fotos que Pasai Donibane sigue teniendo esa esencia marinera de la que hablo, os gustan este tipo de pueblos pesqueros?

Información práctica:

    • Dónde comer en Pasaia
    • Mapa interactivo (Google Maps customizado by Lonifasiko) con información básica para situar el aparcamiento, la plaza principal y el paseo comentados en el post.


Ver El Txoko de Lonifasiko – Pasai Donibane en un mapa más grande

SaludoX!

Vendimia y pisado de uva en Rioja Alavesa, enoturismo en familia

Vendimia y pisado de uva en Rioja Alavesa, enoturismo en familia
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“Hay tres cosas que cada persona debería hacer durante su vida: plantar un árbol, tener un hijo y escribir un libro”. Esta cita se le atribuye al polivalente político, filósofo y poeta cubano Jose Martí. Son tres cosas con las que puedes estar más o menos de acuerdo, aunque en los tiempos actuales, yo creo que “escribir un libro” podría ser perfectamente sustituible por “tener un blog o bitácora en Internet”. Con este pequeño cambio, a día de hoy puedo decir que he cumplido las tres, ¿soy por eso mejor persona? Para nada…y tampoco tengo entrada en la Wikipedia, cachís…

Ésa es la primera de mis apreciaciones sobre esa más que discutible frase; la segunda, simplemente añade como coletilla una cuarta nueva acción/actividad que habría que hacer al menos una vez en la vida: “Vendimiar y pisar uvas”. Es más, me permito incluso desligarme ligeramente de tal mítica frase y adquirir cierto ego-protagonismo vaticinando aquello de “No dejaré este mundo…sin haber vendimiado y pisado uvas como un oriundo”. Sí, lo sé, el chiste no es como para ir al Club de la Comedia…

Muchos de vosotros conocéis mi interés y gusto por el mundo del vino, que viene acrecentado e influenciado por el link especial que mantengo con La Rioja, tierra que visito muy a menudo; gracias a ese link, desde bien pequeño he tenido la oportunidad de participar, en clave festiva y testimonial, de la vendimia. He vendimiado a mano, e incluso he ido sentado en el tractor de turno con el remolque cargado de uva, a volcar las uvas en la tolva de la cooperativa de vino de la zona. Lo recuerdo, vagamente, como una experiencia divertida, pero lo vivido hace apenas dos semanas ha engrandecido y completado mi pasión por este mundillo. Sí, recientemente, tuve la ocasión, gracias a Servicios Turísticos Thabuca, con motivo de su décimo aniversario (¡zorionak!), de vivir una experiencia sin igual: vendimiar y participar en el proceso de pisado de la uva, en un antiguo lagar rupestre, en la Rioja Alavesa.

Significar que esta región al sur de Araba, perteneciente a Euskadi (dato importante), que linda con la vecina La Rioja, y Labastida en especial, cuenta con numerosos lagares rupestres; en ellos se pisaba antiguamente la uva para a posteriori dar comienzo al proceso de prensado y fermentación de la misma y a la consiguiente producción del vino.

En nuestro caso concreto, tuvimos la suerte de vivir esta experiencia en el el Lagar de Montebuena Norte, al que se accede tras caminar 10 minutos desde el centro de la Labastida, primero por la carretera dirección a San Vicente de la Sonsierra, y luego por un camino que sale a mano derecha. El camino desemboca en un antiguo lagar, entre viñas, bien conservado y de origen medieval, y construido aprovechando un afloramiento rocoso existente en la zona.

Lagar rupestre de Montebuena Norte, en Labastida

Lagar rupestre de Montebuena Norte, en Labastida

Viñedos de Labastida, en la Rioja Alavesa

Viñedos de Labastida, en la Rioja Alavesa

Uvas de la variedad tempranillo listas para ser vendimiadas y exprimidas

Uvas de la variedad tempranillo listas para ser vendimiadas y exprimidas

Tras inspeccionar el terreno y situarnos, atendemos a las interesantes explicaciones que nos enseñan cómo vendimiar, cómo recoger los preciados racimos de uvas de esas cepas que en otoño adquieren ese espectacular tono multicolor; ataviados con las herramientas pertinentes y siguiendo atentamente las instrucciones de nuestra guía Carol, pudimos cortar unos buenos racimos de uva tempranillo de las viñas de la zona, experimentando en primera persona lo dura que es la vendimia manual, un proceso actualmente bastante automatizado para producciones de vino a media y gran escala.

Aprendiendo la técnica de la vendimia manual en Labastida

Aprendiendo la técnica de la vendimia manual en Labastida

Racimos de uva tempranillo depositados en los cestos

Racimos de uva tempranillo depositados en los cestos

Tras probar in situ y llenar algunos cestos con varios racimos y kilos de uva, y con la repentina, pero indispensable, aparición de otros cestos repletos de uva traídos para la ocasión, el siguiente paso es volcar dichos cestos en la parte superior del lagar, en una especie de pileta circular en ligera pendiente.

Volcado del cesto a la pileta del lagar

Volcado del cesto a la pileta del lagar

Pileta del lagar llena de uva

Pileta del lagar llena de uva

Con la materia prima ya depositada, sólo queda descalzarse, remangarse los pantalones y…¡pies a la obra! Nos comentaban que el pisado de uva tenía que ser lo más natural posible, pero con un movimiento acompasado de ambos pies, en ligero vaivén, sin pretender pisar fuerte ni destrozar la uva, girando de vez en cuando sobre nosotros mismos.

Pisando uva como un auténtico profesional

Pisando uva como un auténtico profesional

Os juro que es una sensación muy agradable para los pies, es una especie de masaje natural continuo que te invita a seguir pisando, en plan adictivo, chof-chof, chof-chof

Vinoterapia para los pies

Vinoterapia para los pies

Vamos a ser sinceros, cada uno hizo lo que pudo, algunos mejor que otros, pero el caso es que el grupo que estuvimos, disfrutamos un montón, y se revivió ese antiguo espíritu de hermandad y de festividad que celebra la próspera recogida de la cosecha e intenta evocar buenos augurios para la posterior producción vitivinícola. No faltaron los abrazos y las risas, tampoco los traicioneros resbalones, pero nadie se tiñó completamente de morado y el mosto empezó a fluir rápidamente para disfrute y emoción de todos.

Pisar uva, acto de hermandad, trabajo en equipo

Pisar uva, acto de hermandad, trabajo en equipo

Aunque aparentemente no había tanta uva, es una pasada la cantidad de mosto, ese primer zumo de uva, que se extrae de un simple pisado realizado por aficionados como nosotros. Aprovechando la gravedad, de una forma totalmente artesanal pero muy inteligente, desde la pileta, a través de un estrecho canal, que en su entrada tiene varios racimos de uva sin pisar que ejercen como ‘filtro’, el mosto pasa a un compartimento  bastante hondo llamado ‘torco’ o depósito (parece una tumba).

El zumo de uva fluye desde la pileta al torco por un estrecho canal

El zumo de uva fluye desde la pileta al torco por un estrecho canal

El filtro natural de la uva en el paso del mosto de la pileta al torco

 El filtro natural de la uva en el paso del mosto de la pileta al torco

Pileta vacía de uva, torco lleno de mosto

Pileta vacía de uva, torco lleno de mosto

Sólo quedaba recoger el, nunca mejor dicho, fruto de nuestro trabajo, un excelente primer mosto, dulce, que tiene un sabor de autenticidad alucinante. Después de probar este mosto, opino que deberían cambiar el nombre a esa bebida que pedimos como ‘mosto’ en los bares, ¡nada que ver, por favor!

Mosto, zumo de uva recién exprimido, sin trampa ni cartón

Mosto, zumo de uva recién exprimido, sin trampa ni cartón

Tras disfrutar de ese primer caldo, la experiencia vitivinícola termina con la recogida de los restos de uva, que se utilizan como abono natural, la recogida en botellas del mosto, que te lo puedes llevar a casa para degustarlo, y la limpieza, con agua, del lagar y de los  gustosamente manchados y pegajosos pies y piernas de los participantes.

A posteriori, siguiendo con el ambiente festivo y distendido, completamos la jornada con un pequeño almuerzo en las inmediaciones del lagar, con embutido y vino de por medio, como no podía ser de otra manera, redondeando así una experiencia de enoturismo auténtica 100%.

Es una actividad que recomiendo a todo el mundo, da igual la procedencia, sexo, edad,  idioma, situación familiar, nivel cultural, tipo de viajero que seas…vendimiar y pisar uva es una experiencia única, de las que gusta vivir al menos una vez en la vida, sintiéndote  partícipe de esos primeros pasos en la producción ancestral del caldo divino que tanto gustaba al Dios Baco. Tonto no era el jodío no…

Nosotros tuvimos ocasión de hacer este plan en familia, con una cría de menos de año y medio. A algunos niños al principio les dará un poco de yuyu pisar la uva, pero tarde o temprano, bien pisando uva o bien chapoteando en el torco lleno de mosto, acabarán disfrutando, como enanos, de la experiencia, al igual que los padres. Eso sí, la probabilidad de que la ropa de los pequeños tenga que ir luego directamente a la basura, es alta no, altísima, pero merece la pena, esas fotos y experiencia, lúdica y formativa, de las que no enseñan en el colegio, serán para el recuerdo.

Y con esta inolvidable experiencia enoturística en familia, cumplo ya la cuarta actividad que comentaba al principio del post. Ahora bien, ¿cuál es la quinta, producir mi propio vino? Sea cual sea, ¡vamos a por ella! 🙂

Más información y reservas:

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Paseo por Labastida, puerta de entrada histórica a la Rioja Alavesa

Paseo por Labastida, puerta de entrada histórica a la Rioja Alavesa
2 Reseñas | Media: 2.5

Hay pueblos en los que según empiezas a caminar por sus calles, te embriaga un halo de historia y encanto especial que no te los puedes quitar de encima en toda la visita. Por cómo soy, por mi curiosidad, a mí me ocurre en demasiadas ocasiones, pero hay veces en las que me gusta sobremanera, porque hace que mi mente trabaje y vaya atrás en el tiempo, interesándome por el pasado y legado histórico de un lugar. Si llego a ese punto, eso es una señal inequívoca de que ese pueblo me ha ‘enganchado’.

Visitar Labastida en la Rioja Alavesa ha sido un auténtico descubrimiento. Por mi conexión riojana que muchos conocéis, es un pueblo en el que había estado bastantes veces. Sin embargo, admito sin sonrojarme que no conocía muchos detalles de la verdadera Labastida (Bastida en euskera), como histórica puerta de entrada a esta noble y fértil región a los pies de la Sierra Cantabria. ¿Te animas a descubrir con nosotros qué ver y qué hacer en Labastida?

Labastida fotos Rioja Alavesa turismo
Escudo heráldico en la calle Frontín

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