Rodaballo a la parrilla

Asador Landa, el arte de la parrilla elevado a la enésima potencia

Hay sitios que no fallan. Restaurantes gastronómicamente infalibles, en los que rara vez te ha tocado comer algo con lo que te hayas quedado ‘a medias’, con un sabor de boca agridulce, con algún detalle o plato que no te ha convencido del todo.

El restaurante asador Landa en Mendaro es uno de ellos. Fue un descubrimiento gastronómico que hicimos hace muchos años gracias a unos buenos amigos de Elgoibar. Por aquel entonces, el Landa era un restaurante familiar, de pueblo, de trato campechano, en el que se comía de cine, y para la calidad con la que se comía, el precio era, sin llegar a decir asequible, diremos que razonable.

Es un restaurante pequeño, que acometió hace años una remodelación más que necesaria para dar cabida y ambientación a las exquisiteces gastronómicas que allí se sirven. Con el boca a boca, el restaurante Landa ha ido cogiendo fama durante los últimos años, traspasando su fama gastronómica las fronteras de Debabarrena y comarcas de alrededor. A pesar de estar en un sitio algo difícil de localizar, con una entrada un tanto ‘rara’, que ‘mosquea’, se ha convertido en un sitio de culto gastronómico al que la gente va expresamente a disfrutar de la buena mesa. ¿Has reservado la tuya?

Rodaballo a la parrilla sin espina
¿Atacamos?

Entre semana, es el típico restaurante de comidas de negocios; ese sitio al que invitarías a un buen cliente si quieres cerrar un buen trato con él. Los precios ya no son los que eran hace años, se han incrementado bastante, pero también es verdad que el nivel de vida ha subido, y la calidad de la materia prima que sirven en el Landa es de otro nivel, de calidad estratosférica.

Sabiamente anclado en una cocina vasca tradicional, el restaurante Landa poco necesita innovar. Gestionan género de primera, tanto carne como especialmente pescados y mariscos, y manejan como nadie el arte de la parrilla, sin nada que envidiar a muchos restaurantes de Getaria y Orio que se jactan de poner el mejor pescado a la parrilla de Euskadi.

Carta del restaurante asador Landa
Landa Erretegia

Llevábamos tiempo sin comer en Mendaro, y cuando decimos ‘comer en Mendaro’, eso significa comer en el asador Landa. Sí, hay alguna que otra opción, pero sin desmerecer a nadie, si tú en la comarca de Debabarrena preguntas por restaurantes en Mendaro, la gente de la zona, que es muy sabia, te dirá: ‘Si tienes buena cartera y ganas de darte un capricho gastronómico, date un homenaje en el Landa‘. Al pan, pan, al vino, vino, y si vas a comer a Mendaro, vete a Landa Erretegia (asador en euskera).

Efectivamente, por el nivel de desembolso que exige, el Landa no es un restaurante para todos los bolsillo, ni uno al que ir a menudo; pero si quieres celebrar algo especial, sorprender a tu pareja (ahora que está cerca el santo que viaja con arco y flechas llenas de amor) o quedar bien con un cliente, no tengas dudas.

Restaurante asador Landa
Puerta de entrada

En nuestro caso, había motivos más que fundados para celebrar una noticia importante en el ámbito profesional, por lo que esta vez, entre semana y en pareja, con la peque ‘castigada’ en la ikastola, decidimos darnos un homenaje gastronómico en el Landa.

Es difícil elegir qué comer entre todas las especialidades del asador Landa. No hay platos de alta cocina, pero sí hay multitud de platos clásicos que llaman la atención, platos que se han convertido en auténticos iconos embajadores de la cocina del Landa. Hay que estar muy atento también a lo que la camarera nos ‘canta’ que tienen fuera de carta, que normalmente suele venir en una nota individual aparte de la carta. Si tienes dudas, sobre todo con el pescado, pregunta a la camarera, pero las palabras ‘…de anzuelo’ y ‘…salvaje’ acompañan a todos los pescados, con todo lo que ello conlleva. Si preguntas por el tamaño de las piezas, normalmente te contestarán en clave de ‘tengo un rodaballo salvaje como para tres‘, ‘lubina de anzuelo para dos‘, etc. Hace años, comer besugo en el restaurante Landa era un clásico, aunque fuera de Cádiz.

Comedor principal del Restaurante Asador Landa
La renovación del local fue un gran acierto

Empezamos con los entrantes, probando un poco de marisco de calidad. Elegimos almejas de cuchillo a la plancha. Por el precio que se paga por este plato, de inicio puede parecer que no vienen muchas almejas en el plato; y efectivamente, así es, aunque no es cuestión de contar la cantidad de almejas que nos sirven. Es cuestión de concentrarnos en gozar del sabor y arraigo marinero de unos almejones de impresión, con los que no echarás de menos Galicia. Cocina sencilla y directa, con un producto de calidad al que le dan un ‘vuelta y vuelta’ justo y perfecto en la plancha. De ahí, al plato, y luego, a nuestro estómago, previo paso por un paladar que rápidamente aprecia el buen género que está degustando. Almejas de cuchillo, ¡a cuchillo!

Almejas a la plancha
Un manjar con un poderoso sabor marinero

Esto no puede acompañarse con agua, y menos si luego vamos a degustar un pescado, por lo que acompañamos desde el principio con un Louro, vino blanco Godello, D.O. Valdeorras, muy rico. La carta de vinos del Landa es muy amplia, teniendo referencias de muchas D.O.-s de España, incluso alguna que otra referencia internacional. Le dan importancia a la bebida del Dios Baco, y nosotros caemos rendidos a este Godello de precio bastante arreglado, una uva de la que estamos enamorados desde nuestro viaje a Arousa Norte.

Vino blanco Godello, de Ourense
Un sabroso y elegante acompañamiento

Agarraos porque viene uno de los platos clásicos del Landa, uno de los platos talismán que el boca a boca de la gente que ha comido en el Landa ha exportado más allá del ultramundo. Hongos y foie con huevo escalfado, on egin!

Hongos, foie y huevo escalfado
Pequemos, hermanos. Amén!

Para mí, más allá de los pescados, éste es el plato estrella del Landa, o al menos, el ‘entrante estrella’. Y éste sí que es un plato consistente, con unos ricos hongos en la base, unas tiras de foie muy generosas y un huevo escalfado que corona, en su punto, este gran combinación. Y de aquí al cielo plato principal, amén. Quien no unte este plato y rebañe con el pan con doble vuelta al ruedo, tiene un problema, y normalmente es castigado mirando contra la pared en una esquina del restaurante ;-).

Hongos, foie y huevo escalfado, juntos y revueltos
Fiestón de ingredientes de primera en el ‘Entrante Estrella’ de Landa

Con el besugo descartado porque no siempre tienen y porque se va de precio, si tienes oportunidad y te va el pescado, no dejes de probar otras especialidades de pescados a la parrilla, bien sea el rodaballo o la lubina. Estos dos tipos de pescados son infalibles en el Landa, los miman, los bordan. Si estás pensando en esa lubina a la plancha de piscifactoría que te pusieron en aquel menú del día de aquel bar de carretera, ésta es la ocasión para que una buena lubina salvaje, con una carne bella y jugosa, se resarza y se gane tu admiración gastronómica forever and ever.

Y si te gusta el sabor y la textura del rodaballo, este pescado es otro talismán del Landa. De precio es probable que anden parecido, y como en nuestro caso suele ser más difícil que comamos un buen rodaballo, esta vez nos decantamos por este pescado cuya forma aerodinámica siempre nos ha intrigado.

Rodaballo a la parrilla
Pescado a la parrilla, una de las especialidades del asador Landa

El servicio y atención del restaurante es cordial, campechano, incluso de trato familiar, muy cercano. A pesar de estar pagando una cantidad considerable, no busques aquí un restaurante de altos vuelos en el que el trato, el recinto y las formas son de alto standing y exquisitez. No, en el Landa comerás como un rey, pero siempre desde un trato profesional, cordial y cercano.

Cómo quitar la espina y servir un rodaballo a la parrilla
Atención cercana y familiar, pero mucho arte sirviendo el pescado

Ojo, la cercanía no quita la profesionalidad. Es más, no sabemos si habrá alguien que sabe limpiar, quitar la espina del tirón y servir el pescado con tanto arte. Puedes servírtelo tú mismo, pero de facto, la camarera quitará la espina con un expertise envidiable y emplatará con maestría esa rica carne del preciado rodaballo.

Por cierto, no protestes y deja que te sirvan de forma generosa ese mejunje, a base de aceite, ajo y un ligero toque de guindilla, sencillo pero delicioso, que te hará pedir más pan. No te cortes, en el Landa cuentan con ello, es algo natural, y está más que justificado. Y ya sabes, si no…segundo castigo de la gastroexperiencia.

Carne limpia del rodaballo
Pescado de tamaño y carne muy generosa

Con dos señores entrantes, cuesta terminar un monstruo de mar de tal calibre. Aunque sea para dos, y los dos sean buenas ‘limas’ en la mesa, el ‘Señor Rodaballo’ suele tener normalmente mucha carne. Eso sí, merece la pena deleitarse y tomarse su tiempo para buscar ese trocito de jugosa carne que se esconde entre el esqueleto, sin que se quede frío. Además, no es por nada, pero los últimos trozos son los que mejor saben, ya que llevan un rato empapados en el mejunje. No te cortes, vendrán a retirar el plato cuando vean claramente que has terminado, cuando tu cara sea de absoluta felicidad, plana como la de un rodaballo.

Podríamos pasar perfectamente sin postre, directamente al café, pero al ser un día especial, ¿nos animamos con un postre? Opciones clásicas en la carta de postres, y más chulos y vascos que un ocho de Ormaiztegi, nos dejamos embelesar por la clásica tarta pantxineta. Hojaldre casero, relleno de crema, y algo de almendra con azúcar glas coronando el sombrero del postre. Detalle importante, la tarta está templadita…

Postres en el restaurante Landa de Mendaro
Pantxineta, postre tradicional vasco

Que hubiese venido acompañado y rociado de chocolate caliente por encima, como lo hacen en otros muchos restaurantes de Euskadi, hubiese rozado el orgasmo, pero comido lo comido, nos conformamos con disfrutar de este postre clásico que no saben hacerlo así de bien en muchos sitios.

Dos cafés bien servidos, acompañados de un chupito de orujo blanco para dar el último empujón a ese trozo de rodaballo que sobraba y que Miguel no quiso dejar en el plato, coronan una gastroexperiencia de auténtico lujo.

La cuenta roza los 120€, algo que entra dentro de lo razonable cuando dos personas comen bien en el Landa, a base de pescado y vino. Es lo que hay. Si bien el precio ya no es el que era hace años y se comenta que en los últimos tiempos el incremento en la nota ha sido, valga la redundancia, notorio, el restaurante asador Landa es un clásico paraíso de la buena mesa en la comarca del Bajo Deba.

Entrada al restaurante asador Landa
No os fiéis de la entrada. Las apariencias, engañan, y mucho.

Lo dicho, sin esperar una atención y local de altos vuelos, y sin desmerecer a la carne (ojo, la txuleta la bordan), si te apetece comer marisco o un buen pescado a la parrilla  y no te importa rascarte el bolsillo, éste es tu sitio para comer en Debabarrena. Es probable que al finalizar la comida, el cocinero, más majo y campechano que las antiguas pesetas, salga a saludarte y a preguntarte qué tal has comido. Dile la verdad, agradecen el feedback, cercano, de tú a tú. Y si no sale él, aparte de comentarlo con las camareras, es probable que seas tú quien requiera la presencia del camarero para felicitarle por su buena tarea. Pocas manos en Debabarrena y en Euskadi tienen tanto control y arte en la parrilla como el cocinero del Landa. Verdad de la buena, y no es que lo digan los que escriben en este blog de nombre raruno, es un secreto a voces en Debabarrena, alrededores, y ahora, en la red ;-).

PD: ¿Has aprendido la lección gastronómica del Landa? Esperamos que sí. Anda, ya puedes levantarte y darte la vuelta, te levantamos el castigo ;-).

Valoración @Lonifasiko: 4,7/5

Información práctica:

  • Dirección: Garagarza 32. 20850 Mendaro (Gipuzkoa)
  • Localización del restaurante asador Landa en Google Maps
  • Teléfono: +34 943 75 60 28
  • Conviene reservar mesa con antelación, especialmente en fines de semana y fechas señaladas.
  • No hay problema para aparcar en las inmediaciones del restaurante, ya sea un poco más adelante en la misma calle o en un solar que hace las veces de aparcamiento.
  • Suele cerrar en época de Navidades, entre otras cosas, por los desorbitados precios que adquieren los productos de primera que utilizan.
  • Gastroexperiencia disfrutada en Noviembre del 2014.
  • Precio: 117 € por 2 personas con todo lo descrito en este post.
  • Se puede pagar con tarjeta

On egin!

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6 pensamientos sobre “Asador Landa, el arte de la parrilla elevado a la enésima potencia”

  1. Jo, tú sí que sabes!!!Habré comido en el Landa unas cuatro veces y también recomendada por alguien de Elgoibar jejeje…(es que una está casada con un elgoibartarra)…Esas almejas…Y el foie con hongos…buaffff…Es que todo está requetebueno!!!! A ver si convenzo para que me inviten a ir al Landa por San Valentín…Un abrazo

    1. Aupa Itziar! Leído lo leído, ¿quién de Elgoibar no conoce el Landa? Más que en Mendaro, parece que está en Elgoibar! 😉 Me alegro que coincidas con nosotros en que es un pedazo de restaurante, ideal para celebraciones, también para San Valentín. Eso sí, siendo las fechas que son, tendrás que convencerle rápido, no vayáis a quedaron sin sitio. Por cierto, chico muy listo, y seguro que muy majo, tu marido ;-). Eskerrik asko, on egin, eta ondo segi!

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