Paseo por el extraordinario patrimonio monumental de la muy noble villa de Elorrio

La localidad de Elorrio, perdón, la muy leal y muy noble villa de Elorrio, fue fundada en 1356 por Don Tello, Señor de Vizcaya. Su fundación, muy cerca de la anteiglesia de San Agustín de Echevarría no fue fruto de la casualidad, más bien todo lo contrario, fue una fundación y establecimiento de población muy premeditado por los entonces mandamases de dicho histórico señorío. La razón principal para fundar la villa, como casi siempre, fue defensiva, ya que la zona gozaba de una ubicación estratégica para defender los límites del Señorío de Vizcaya de los constantes ataques e incursiones por parte de los bandos guipuzcoanos.

Con muchas idas y venidas, con grandes incendios y célebres batallas de por medio, Elorrio no sólo salvaguardó heróicamente estas tierras del este del señorío, sino que durante el periodo comprendido entre los siglos XVI y XVIII, creció hasta convertirse en una relevante y rica villa, donde sus paisanos, con las fortunas amasadas en negocios mercantiles con el Nuevo Mundo, fueron construyendo un montón de palacios y casas solariegas de gran relevancia.

Detalle del gran escudo que preside la fachada del palacio de Aldapebeitia

Escudo que preside la fachada del palacio barroco de Aldapebeitia, siglo XVII

Afortunadamente, ese gran legado monumental, con las debidas protecciones y restauraciones, es algo que nos ha llegado hasta hoy, pudiendo disfrutar cualquier persona de un interesante y emotivo paseo por el casco histórico de la villa, declarado conjunto histórico-artístico, entre numerosos palacios blasonados con impresionantes heráldicas y escudos en las fachadas.

A día de hoy Elorrio sigue situada en el extremo este de la provincia de Bizkaia, delimitando sus terrenos con la vecina provincia de Gipuzkoa, que ya no la ataca, pero sobre la que intenta mantenerse altiva mostrando todo su esplendor monumental. Sinceramente, Elorrio es una localidad muy conocida en la zona, aunque podríamos apostar bastante dinero a que muchos euskaldunes no saben ni se imaginan todo el potencial histórico-artístico que atesora. Para nosotros mismos, que lo tenemos bien cerca, siempre ha sido una localidad de paso, un pueblo que teníamos que atravesar para visitar algún entorno natural de la zona, especialmente el Valle de Atxondo y la vía verde de Arrazola. Sin embargo, hace poco, a la vuelta de un restaurante tras pasar la mañana bajo la atenta mirada del monte Anboto, decidimos parar para dar una vuelta y tomar algo. Aunque habíamos estado varias veces, fue esta última vez cuando nos hemos dado cuenta de las joyas históricas que atesora esta muy noble villa.

¿Quizás nos animó el aparcar justo enfrente de un palacio que llama poderosamente la atención? No sé lo que fue o dejó de ser, pero os invitamos a que realicéis con nosotros un recorrido virtual y  fotográfico por el casco histórico de Elorrio, a nuestro aire, sin guía, dejándonos embriagar por la historia que rezuma cada fachada, escudo y puerta de las magníficas construcciones de la villa. He aquí un pequeño mapa con el recorrido monumental realizado en familia, y los puntos de interés principales, un agradable paseo que sigue muy de cerca el trazado del casco histórico, antiguamente amurallado, de la localidad:

Nuestro paseo a través de la historia comienza en realidad fuera del casco histórico de la villa, donde sin querer, aparcamos frente a un palacio que en nuestros repetidos pasos por la villa, siempre nos había llamado poderosamente la atención. En sus orígenes fue de la familia Urkizu, pero actualmente es conocido como el palacio Tola, y coge el nombre del apellido de la familia que tiene en propiedad esta bella joya barroca del siglo XVII.

Palacio barroco de Tola en la villa de Elorrio

Palacio barroco de Tola en la villa de Elorrio

Con una muy grata impresión, nos dirigimos hacia el casco histórico pasando junto a una fuente y un crucero, símbolo que ya deja entrever las profundas raíces religiosas que hubo y ha habido siempre en la zona. Se llega a una pequeña plaza que hace de área de descanso en plena calle principal del casco histórico, la calle dedicada a Valentín de Berriochoa (Balendin Berrio-Otxoa en euskera). A mano izquierda, podemos divisar otro edificio de grandes dimensiones, el Palacio Otsa, una muestra importante del barroco del siglo XVIII, un estilo muy arraigado y presente en la localidad, predominando claramente sobre el estilo renacentista, que aunque en menor medida, ojo, también está presente en la villa.

Palacio Otsa, muestra del barroco del siglo XVIII en la villa de Elorrio

 Palacio Otsa, muestra del barroco del siglo XVIII en la villa de Elorrio

Esto es sólo un anticipo de lo que viene, ya que si giramos en el cruce hacia la derecha, la calle desciende ligeramente hacia la plaza principal del pueblo, y lo hace permitiendo al viajero admirar multitud de casas y palacios que dan una relevancia histórica sin igual a este entrañable trazado.

La calle Valentin de Berriotxoa esconde numerosos palacios en su trazado

 La calle Valentin de Berriotxoa esconde numerosos palacios en su trazado

En estricto orden de aparición según caminamos por la calle, he aquí una pequeña muestra del festival de palacios que esconde esta animada parte inicial de nuestra ruta por Elorrio.

Palacio barroco de Lekerika-Otsa. Destacan el escudo de armas y la forja del balcón

Palacio barroco de Lekerika-Otsa. Destacan el escudo de armas y la forja del balcón

Casa donde vivió Valentín de Berriotxoa, misionero dominico y segundo patrón de Bizkaia

 Casa donde vivió Valentín de Berriotxoa, misionero dominico, segundo patrón de Bizkaia

Puerta del palacete del arrabal de Suso

Puerta del palacete del arrabal de Suso

Fachada del palacio barroco de Zearsolo, también conocido como Casajara, del siglo XVII

Fachada del palacio barroco de Zearsolo, también conocido como Casajara, siglo XVII

Sin fotografías testimoniales, no nos olvidamos de mencionar los palacios de Altzerreka-Mendiola y Urkizu-Iturbe, que por sus nombres hacen clara referencia a los apellidos de las familias que los habitaron. Quizás sean menos espectaculares, pero también tienen su historia. Y así, con el palacio Zearsolo haciendo esquina, llegamos a la Herriko Plaza, la plaza principal del pueblo, donde a mano izquierda, nos saluda primero la escultura dedicada al Errebonbillo, una figura que recuerda a la persona encargada de hacer inventario de armas y hombres disponibles antes de cualquier conflicto.

Escultura homenaje al Errebonbillo, y fachada lateral del Palacio Zearsolo

Escultura homenaje al Errebonbillo, y fachada lateral del Palacio Zearsolo

Ya en la plaza, y antes de pasar a destacar la imponente iglesia de la Purísima Concepción, capta nuestra atención el edificio del ayuntamiento de la villa, no el edificio en sí, que es bastante nuevo, sino el escudo y la peculiar inscripción cuyo texto reza la frase ‘De toda palabra ociosa darás cuenta rigurosa‘. A nosotros desde luego nos sacó una sonrisa.

Escudo e inscripción de la fachada del ayuntamiento de Elorrio

Escudo e inscripción de la fachada del ayuntamiento de Elorrio

Como ya adelantábamos, la iglesia de Elorrio merecería por su magnitud e historia, por sí sola, un post aparte, y es que las dimensiones de esta iglesia, en especial las paredes y la altura de su torre, de 53 metros, la segunda en altura de Bizkaia, son sobresalientes.

Iglesia parroquial de Elorrio, en honor a la Purísima Concepción

Iglesia parroquial de Elorrio, en honor a la Purísima Concepción

Más allá de las dimensiones, en la parte exterior de esta iglesia acabada a principios del siglo XVI destaca su patio exterior porticado, de madera, y la entrada principal al templo religioso, con un arco perfectamente esculpido que rodea la gran puerta.

Entrada principal de la iglesia de la Purísima Concepción de Elorrio

Entrada principal de la iglesia de la Purísima Concepción de Elorrio

En el interior, multitud de detalles y tesoros aguardan al visitante. Estamos seguros de que esta iglesia sorprendería a un porcentaje muy alto de fieles y no fieles. Cabe destacar el muy trabajado altar principal, el órgano situado en la planta del coro, y la zona y altar especial donde reposan los restos del mencionado misionero e hijo pródigo de la localidad, San Valentín de Berriotxoa.

Interior de la iglesia de la Purisima Concepción, donde destaca el enorme órgano

Interior de la iglesia de la Purisima Concepción, donde destaca el enorme órgano

Altar y tumba en honor a San Valentín de Berriotxoa

 Altar y tumba en honor a San Valentín de Berriotxoa

Cruzamos la plaza y siguiendo la dirección natural que traíamos, entramos de lleno en una estrecha y sombría calle que va paralela al río, de ahí que su nombre sea Erreka kalea, (‘Erreka’ es ‘río’ en euskera). Esta calle, si bien fue una de las dos calles principales en la época en la que Elorrio estuvo amurallada, no tiene actualmente ni de lejos el patrimonio ni la riqueza arquitectónica que tienen otras calles de la localidad, pero tiene su encanto. Es una calle de paso que nos conduce a un nuevo cruce en el que siguiendo de frente, pasamos a caminar por la calle peatonal de Urarka, y donde a mano derecha, en seguida podemos apreciar dos nuevas joyas de la época barroca: el palacio Esteibar-Arauna primero, y varios metros más allá, el palacio Aldapebeitia, con un precioso y grandioso escudo en su fachada, sin duda el que más nos gustó de todos los avistados durante el recorrido.

Palacio Esteibar-Arauna, barroco del siglo XVIII

Palacio Esteibar-Arauna, barroco del siglo XVIII

Palacio de Aldapebeitia, estilo barroco del siglo XVII

Palacio de Aldapebeitia, estilo barroco del siglo XVII

La calle continua hasta una nueva intersección, aunque el festival de palacios de Elorrixo dirección Oeste termina con el palacio de Aldapebeitia. Tranquilos, hay más, pero antes nos detenemos a admirar la hermosa torre de la catedral de la iglesia, visible desde puntos muy lejanos de la villa.

Viejo cartel de la villa de Elorrio, con la iglesia al fondo

La torre de la iglesia mide 53 metros, segunda en altura de Bizkaia

Una vez aquí, tenemos la opción de volver por la misma calle hasta el cruce anterior, o continuar el recorrido por el otro lado de la manzana, volviendo ya dirección Este. Se elija la opción que se elija, se trata de seguir disfrutando de la impresionante arquitectura de los edificios de la villa, y para ello, nos dirigiremos hasta las inmediaciones del conocido como Portal del Campo, punto alrededor del cual se aglutinan varios elementos que merece la pena reseñar. Este nuevo pase de modelos monumentales comienza con el señorial Palacio de la familia Arespakotxaga-Andueza, que convenientemente renovado, actualmente cumple la función de ser sede del colegio o ikastola del pueblo, ¡qué nivel poder estudiar en un palacio, ya nos habría molado a nosotros!

Palacio Arespakotxaga-Andueza, también conocido como 'Txintxirri'

Palacio Arespakotxaga-Andueza, también conocido como ‘Txintxirri’

Siguiendo por la misma acera, el visitante se da de bruces con el Convento de Santa Ana, presidido por una escultura del santo y héroe de la villa, Berriotxoa-tar Balendin. Está claro que este misionero fue un personaje histórico muy relevante en y para la villa, muy querido, y es por ello que se le rinde homenaje con numerosos detalles, también celebrando su festividad el 4 de Julio.

Escultura de San Valentín de Berriotxoa frente al Convento de Santa Ana

Escultura homenaje a San Valentín de Berriotxoa frente al Convento de Santa Ana

Cruzamos de acera, y nos dirigimos de nuevo hacia el centro histórico de la villa, para toparnos con otro de los puntos reseñables del recorrido monumental. Bueno, en realidad, es un doble motivo, ya que juntos y revueltos, surgen el Palacio de Arespakotxaga y el Portal del Campo.

Portal del Campo y Palacio de Arespakotxaga

Portal del Campo y Palacio de Arespakotxaga

Esta puerta o portal era uno de los seis puntos de entrada y de salida que tenía la villa a través de su muralla. Con orientación suroeste, es uno de los dos vestigios que se conservan a día de hoy de la antigua villa amurallada. En forma de torre, esta construcción originalmente del siglo XVI muestra sin titubear su carácter defensivo, ya que las almenas y los cañones le delatan. Preside la fachada de piedra, el escudo de los reyes Isabel y Fernando.

Cañon y escudo de Isabel y Fernando en el Portal del Campo

Cañon y escudo de Isabel y Fernando en el Portal del Campo

Portal del Campo y palacio de Arespakotxaga

Portal del Campo y Palacio de Arespakotxaga desde el tranquilo y contiguo jardín 

Camino a la plaza principal desde donde desharemos el camino andado, nos quedan por admirar las tres últimas piezas de este sencillo recorrido a pie: otra de las propiedades que la adinerada familia Arespakotxaga tuvo en la villa, esta vez compartiendo palacio y apellido con la familia Azkarraga; un nuevo portalón de tres arcos que formó parte de la muralla; y como contrapunto al festival barroco, el palacio renacentista de Arabio, próximo a la iglesia, donde destaca la enorme balconada y el no habitual escudo de mármol blanco.

Palacio Arespakotxaga-Azkarraga, otra de las propiedades de la adinerada familia

Palacio Arespakotxaga-Azkarraga, otra de las propiedades de la adinerada familia

Portal de la antigua muralla de la noble villa de Elorrio

Portal de la antigua muralla de la noble villa de Elorrio

Palacio de Arabio, obra del Renacentismo del siglo XVI

Palacio de Arabio, obra del Renacentismo del siglo XVI

Y aquí termina, en una esquina de la herriko plaza, el recorrido #slowfamillytravel por las entrañas históricas de Elorrixo, ya que volveremos al coche por el mismo sitio que vinimos a la ida. A pesar de la multitud de palacios mentados, seguro que en este inesperado y espontáneo recorrido de apenas 2-3 horas nos hemos dejado otros muchos palacios, cruceros, fuentes y otros elementos patrimoniales de gran relevancia en la villa. También tenemos una visita pendiente a la necrópolis de Argiñeta, situada en las afueras de Elorrio. Sea como fuere, esto es lo que vimos, y así os lo hemos contado, esperando que al igual que nosotros, haciendo este sencillo recorrido viajéis mentalmente a tiempos pasados, a tiempos de riqueza y poderío de una villa que tuvo un papel defensivo muy notorio. Su bello casco histórico y la riqueza del extraordinario patrimonio monumental que encierra esta noble villa del Duranguesado, de forma muy concentrada, no os dejará indiferentes, es un legado único que no tiene igual en muchos kilómetros a la redonda, va totalmente en serio.

Espero nos digáis en los comentarios si esperabais este despliegue monumental en una villa como Elorrio, y ya de paso, nos gustaría saber qué palacio, escudo o monumento de los aquí mostrados, os ha gustado más, nosotros ya os hemos dejado caer cuál es nuestro favorito ;-).

Información práctica:

SaludoX!

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6 pensamientos sobre “Paseo por el extraordinario patrimonio monumental de la muy noble villa de Elorrio”

  1. Elorrio es uno de los pueblos con más encanto, ya no se decir si de Euskadi, pero desde luego de Bizkaia, si. El recorrido arquitectónico es impresionante y a muchos les va a sorprender encontrar tantas casas señoriales y palacios. Realizarlo con buen tiempo es imprescindible.
    Nosotros llevamos un año para publicar este post…. jajajaja, viva el slow!
    Y por cierto, te lo has trabajado a base de bien, Loni!
    Saludos!

    1. Gracias pareja, nos alegramos de que seáis vosotros quienes veáis y consideréis Elorrio igual de bonito y patrimonialmente rico que lo vimos nosotros hace poco tiempo. Estuvimos a punto de poner en el post que era uno de los pueblos de Euskadi con más patrimonio monumental, pero ante la no evidencia científica del asunto, no nos quisimos arriesgar, pero ojo, ahí ahí andará en el top del top. Esperamos ansiosos vuestro post, seguro que visteis cosas que nosotros no vimos, y es que 10 ojos ven más, y diferente, que nuestros 6 :). Por cierto, viva el slow, que este post también ha sido cocinado a fuego muy lento, pero el plato ha quedado bastante sabroso :). Un abrazo!

  2. Sin duda uno de los mejores post hasta la fecha! ;
    os ha faltado una foto debajo de la casa donde vivió San Valentín de Berriochoa, lugar de culto en Elorrio; la catedral del marisco, el paraíso del amate del pescado, “Guergue Arraindegia”.
    Como os animareis a volver, os tocará dar un bonito paseo por los alrededores que os permitirán observar unas muy bonitas vistas. Esperamos nuevos episodios.

    1. Buenas Duke! A ver, debajo de la casa no nos sacamos ninguna foto, pero sí a la casa donde vivió, que así lo atestigua una placa conmemorativa. Lo que yo no sabía es que tu familia había tenido en tal ilustre localización una pescadería, de lo que se entera uno a través de un comentario en un post! Tranquilo porque volveremos a Elorrio, tengo una visita pendiente a la Necrópolis de Argiñeta, que hace muchísimos años que no voy a ese sitio lleno de misterio. Gracias por aportar tu experimentada visión y conocimiento de la zona, saludoX!

  3. Estuvimos el martes tras pasar la mañana en la vía verde de Arrazola, y nos encantó. No esperábamos semejante “nivel palaciego”. Buen post Lonifasiko y cía.

    Iker

    1. Eskerrik asko por el feedback Iker! Esa opción de combinar el paseo por el valle de Atxondo con la posterior visita cultural a Elorrio es un auténtico planazo, una excursión made in Euskadi muy ‘top’. La de historias y leyendas que guardarán esos palacios de la noble y leal villa de Elorrio… Ondo segi, familia!

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