Carta del restaurante Lasa

Restaurante Lasa: Cocina de palacio en Bergara

No todos los días se come en un palacio. Y no todos los días se come como un rey en un antiguo palacio del siglo XVI. Si sumas a estas dos formulaciones que este palacio vio celebrar nuestro banquete de boda hace ya unos cuantos años, este sitio, para nosotros, será especial, siempre.

Ubicado en las afueras del casco urbano de Bergara, junto al río Deba, el Palacio Ozaeta alberga desde hace años el restaurante Lasa jatetxea, uno de los restaurantes con más renombre de toda la comarca de Debagoiena (Alto Deba). Fachada trabajada, estructura altiva, ventanas y balcones elegantes, escudos heráldicos, una enorme puerta…es el típico sitio que ya desde fuera, impresiona. ¿Comeremos como nobles?

Palacio Ozaeta, junto al río Deba
Palacio del siglo XVI, de estilo renacentista. ¿De verdad que esto es un restaurante?

Dispone de un aparcamiento bastante amplio en la zona trasera del palacete, junto al enorme y cuidado jardín del restaurante. Al estar en las afueras de Bergara, la forma más cómoda de llegar al restaurante Lasa es el coche.

Jardines y carpa del restaurante Lasa
Parte trasera del Palacio Ozaeta

Nos reciben en la entrada, y tras dar el nombre de la reserva, nos conducen a nuestra mesa.

Entrada al comedor
Zona de barra incluída

Es día de Reyes, no cabe un alfiler en el amplio y luminoso comedor del restaurante, donde las columnas y ventanales forman parte de la experiencia gastronómica. El restaurante Lasa es un sitio clásico en Bergara y alrededores.

Comedor lleno en el restaurante Lasa
El día de Reyes, una fecha clásica de celebración

Nos dejan las dos cartas, la gastronómica y la de vinos. Tienen un menú degustación de la casa, y para este día en concreto del año, ofrecen un ‘menú especial de Reyes’. Optamos por la carta, donde todos los platos ofertados tienen algo que suena atractivo. No esperes venir al restaurante Lasa y comer ‘lo típico’. No es un restaurante para comer un ‘entrecotte a la plancha con pimientos y patatas’; es un restaurante para dejarte llevar y probar las delicias y experimentos gastronómicos consagrados que realiza el chef Koldo Lasa Onaindia. Es una carta de las que gusta leer, de las que pone los dientes largos, y eso, para empezar, es importante.

Carta del restaurante Lasa
Una carta llena de sorpresas agradables

La carta de vinos es amplia, con diferentes D.O.-s, aunque nos sorprende negativamente que no tengan algunos vinos, y que otros, aparezcan tachados a boli, es un detalle feo. Finalmente, la camarera nos recomienda un Ribera de Duero de buena relación calidad-precio. El Pago de Capellanes roble que probamos es un vino correcto, aunque sinceramente, pagando 17€ la botella, esperábamos un vino con mucho más carácter. Mejorable.

Pago de Capellanes Roble
Un RIbera de Duero del que esperábamos más

Detalles de gran restaurante: poder elegir tú mismo qué tipo de pan quieres de entre un surtido de pan artesano que te presenta la camarera. De maíz, de pipas…

Pan artesano para elegir
Poder elegir el plan, ese pequeño gran placer foodie

Como aperitivo mientras esperamos los entrantes, nos traen un bombón crujiente de foie. Es una creativa forma de presentar una bola de foie, y el recubrimiento tiene su gracia. Rico detalle de bienvenida.

Bombón crujiente de foie
Aperitivo de lujo

Comenzamos probando dos entrantes que sabemos no vamos a probar en otros muchos restaurantes del mundo. Empezamos el festín con una almohada de mollejas de cordero y arroz cremoso trufado. Es un entrante para compartir, que lo presentan entero, pero que la camarera, con gran estilo, divide y emplata in situ. Sin ser muy de mollejas, se notan lo justo, en la base, y envueltas en ese sabroso arroz, se convierten en divino tesoro.

Almohada de mollejas de cordero con arroz cremoso
Bocado gastronómico ‘top’

¿Pasta en el Lasa? Sí, pero no cualquier pasta. La palabra ‘ravioli‘, a secas, puede que no vaya muy asociada a la gran cocina vasca, pero si hablamos de ‘Raviolis de hongo, foie y trufa‘, la cosa cambia, ¿no? Muestran el plato de raviolis y dividen el contenido en los dos platos, en la propia mesa, con gran oficio. La atención es exquisita de principio a fin. Aunque más exquisita es la pasta fresca rellena de estos tres, de por sí, sabrosos ingredientes. Alucinante, sublime combinación.

Ravioli rellenos de hongos, trufa y foie
Deliciosa combinación

Comentando la exquisitez de los entrantes, pasamos a los segundos, donde optamos por platos algo más clásicos. Laura elige una exquisita crema de bogavante (uno de sus platos predilectos, junto a la más tradicional sopa de marisco), que vierten con gran cuidado en un cuenco que va llenándose y tornándose más que apetecible.

Crema de bogavante
El arte de servir

La crema va acompañada de ‘tropiezos’, de bogavante, de campeonato. ‘¡Como debe ser!‘. Laura dixit.

Tropiezos de la crema de bogavante
Hay consistencia…

La cocina del restaurante tiene fama, entre otras muchas cosas, por su especialidad en platos de caza. Al tomarnos nota, había opciones de carnes más clásicas, pero la camarera, ante la duda, recomendó a Miguel optar por la caza. Difícil elegir entre liebre, perdiz, codornices o ciervo, del que se ofrecen dos platos: asado y braseado. Finalmente cedemos, sin ningún tipo de presión :), al ciervo braseado con purés de castañas, manzana y jalea de grosellas. ¡Qué platazo por Dior!

Ciervo braseado con tres purés
La caza, especialidad del restaurante Lasa

Los 3-4 medallones son de un tamaño considerable, el plato llena. La carne está perfecta, en su punto. Probablemente vaya algo guisada y luego le den un braseado. La decoración y el complemento de los tres purés, sin excepción, excelente. La acidez de las grosellas sorprende a los otros dos purés, quizás más clásicos.

¿Postre? Hay dudas, pero siendo el día que es, y a pesar del elevado precio de los postres, que nos llama mucho la atención, optamos por compartir un postre. Ya puestos, seleccionamos algo berezi (especial en euskera): Helado de miel sobre coulis de intxaur-saltsa.

Helado de miel sobre intxaur-saltsa
Espectacular postre

Nunca habíamos probado un helado de miel. Es más, no somos de miel, desde luego no tanto como los osos de Karpin Abentura, pero hay que admitir que este helado tiene su punto. Eso sí, los galones palaciegos se los lleva una intxaur-saltsa (salsa de nueces en euskera) espectacular. Muy trabajada, sin tropiezos, es una base fantástica. Postre de los de rebañar y chupar la cuchara siete veces.

Izaro despierta en el momento del helado, y pedimos para ella un poco de helado de fresa, casero, dos bolitas. Está también muy rico, no teníamos ninguna duda, pero el detalle de cobrarlo a un precio muy elevado, casi en consonancia con el resto de postres de la carta, no nos parece muy lógico.

Mesa para dos en el comedor
Disposición de mesa sencilla pero elegante

Dos cafés en buena tertulia, empezando a asimilar la gastroexperiencia, completan una gran jornada gastronómica. ‘La Dolorosa’ duele, porque supera con creces la barrera de los 100€, pero teníamos claro que no estábamos comiendo en cualquier sitio. Es más, somos conscientes de que estamos comiendo en el mejor restaurante de Bergara; en un antiguo palacio donde Koldo Lasa ofrece una cocina de autor de categoría, con especial mención para los creativos entrantes, los platos de caza y los postres.

Por cierto, antes de salir del restaurante, o antes de empezar a comer, te aconsejamos que vayas al servicio. ¿Cómo, qué dices, a qué te refieres? No es una recomendación higiénica, que también, te lo decimos por algo…, ¡anda, sube! Están en la primera planta, subiendo por una gran escalera de madera. Merece la pena este ‘viaje’ porque permite visitar una estancia del palacio decorada con mucho gusto; una elegancia clásica y ambientación vasca de la época que te transporta, por un momento, muy atrás en el tiempo.

Piso superior del palacio, acceso a servicios
Detalles de palacio

Si estás buscando restaurantes en el Alto Deba para realizar alguna celebración o darte un homenaje de los buenos, y estás dispuesto a aflojar tu maltrecha cartera, comer en Bergara en el restaurante Lasa debería estar en tu quiniela gastronomica; apostarás a caballo ganador.

Ya veis, las cosas gastroexperiencias de palacio, van bien y despacio. El momentum hace que nos cueste levantarnos de nuestros aposentos palaciegos, donde nos han tratado y atendido como reyes. Y es que no se come todos los días en un palacio, y menos rodeado de dos princesas ;-).

Valoración @Lonifasiko: 4,6/5

Información práctica:

  • Consultar horarios en la página web
  • Dirección: Calle Zubiaurre 35. 20570 Bergara (Gipuzkoa)
  • Localización del restaurante Lasa en Google Maps
  • Teléfono: +34 943 76 10 55
  • Conviene reservar mesa con antelación, especialmente en fechas señaladas.
  • El restaurante cuenta con aparcamiento privado gratuito.
  • Gastroexperiencia disfrutada en Enero del 2015.
  • Precio: 118 € por 2 personas con todo lo descrito en este post.
  • Se puede pagar con tarjeta

On egin!

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4 pensamientos sobre “Restaurante Lasa: Cocina de palacio en Bergara”

    1. Aupa Oiartza! Es un restaurante “top”, de los de rozar la estrella Michelin, y por tanto, el precio va en consonancia. Efectivamente, es un restaurante de los de si se puede, ir una vez al año, no más. Pero como has podido leer en el post, hubo algún detalle que en consonancia con lo que estás pagando, no nos gustó demasiado. Eso sí, comimos de cine, todo hay que decirlo. Eskerrik asko zuri komentarioagatik, onda segi!

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