Rincones mágicos de Asia

15 Momentos y experiencias para enamorarte perdidamente de Asia

Hoy os vamos a hablar de razones y motivos para viajar a Asia. Directos al grano, asiático. “¿A Asia? Si vosotros, que yo sepa, no habéis viajado a Asia” pensará más de uno. Bien pensado, y bien dicho. Es más, a pesar de que no nos gustan las etiquetas viajeras, siempre hemos defendido que nosotros no nos consideramos ‘grandes viajeros’, sino más bien, ‘viajeros de radio corto’. A ver, lo de ‘radio corto’ es relativo, pero comparando con otros amigos viajeros y aventureros que seguimos en la red, efectivamente, estamos hablando de otra liga.

Pero somos tercos, y seguimos emperrados en hablaros de la liga árabe asiática, de experiencias de viaje por Asia, un continente que no conocemos pero al que le tenemos muchas ganas, especialmente tras ver las experiencias que van narrando algunos de nuestros colegas viajeros tras visitar diferentes países del siempre misterioso continente asiático. Es innegable que Asia esta de moda, y para convencernos y hablar de Asia con cierto criterio, indirectamente, ¿qué mejor que pedir ayuda a viajeros que conocen, viven y de alguna manera, aman Asia?

Montañas del Himalaya desde Tengboche
Photo by Miguel En Ruta

Así es, con todo el morro del mundo, hemos pedido a 15 blogs de viajes que nos cuenten los momentos especiales que han vivido en sus diferentes viajes a Asia. Normalmente, esos momentos irán ligados de alguna forma a un lugar físico, pero no dejan de ser momentos muy personales que les traen, por alguna razón u otra, muy buenos recuerdos. Sin más dilación, aquí van 15 experiencias de viaje por Asia que nosotros nos hemos permitido el lujo de traducir automáticamente a 15 grandes motivos para viajar a Asia.


Bucear rodeada de tortugas en el arrecife de Balicasag (Filipinas)

Este momento te lo cuenta Claudia Rodríguez, del blog Solo Ida:


“Nunca había puesto un pie en el Sudeste Asiático y, de pronto, una beca me envió a vivir en Manila durante un año. Ahora, cinco años atrás, puedo decir que Filipinas cambió mi vida y lo hizo desde el minuto uno, cuando me propusieron ir a hacer surf en la península de Bataan, a unas horas de la capital. Todavía soy capaz de recordarme emocionada sobre la tabla observando cómo caía el sol tras ese paisaje tan exuberante de jungla de esta zona del mundo.

En el país de las 7107 islas fue donde también me perdí por playas increíbles, nadé con tiburones ballena y aprendí a bucear. Muchos me preguntan sobre dónde sumergirse y a mí lo primero que se me viene a la cabeza fue mi primera inmersión en Balicasag, una pequeña isla junto a la afamada Bohol.

Sitios de buceo en Filipinas
Photo by Solo Ida

Aquel buceo fue para mí el comienzo de la adicción al tanque y las culpables fueron unas pequeñas señoritas. En el arrecife de Balicasag descubrí mi pasión por el buceo de paredes de coral y también fue donde vi por primera vez tortugas en libertad. No me avergüenzo si digo que lloré tras la máscara de buceo al verlas nadar libremente, tan despacio, tan acompasadas que me transmitieron una paz que nunca antes había sentido.”


Compartir un día con una ONG en Tanah Rata (Malasia)

Nos cuentan este momento la familia formada por Montse, Octavio y Álvaro, del blog Un Mundo Para 3:


“Para los que viajamos con nuestro hijo, una de nuestras prioridades es la de abrirle los ojos al mundo. Enseñarle que no todo es como se cree, que hay muchos niños que por haber nacido en según qué partes del mundo no tienen las mismas oportunidades que tiene él.

Durante nuestro largo viaje por Asia (110 días), tuvimos la ocasión de regalarle a nuestro hijo un momento muy especial llamado Cherish. Fue en Tanah Rata, Malasia. Cherish es una ONG que nos invitó a compartir con ellos unas horas de su día a día con sus niños, de diferentes razas y estatus socio-económicos, y todos ellos con algún tipo de discapacidad, (intelectual, autismo, síndrome de Down, parálisis cerebral y trastornos hiperactivos de déficit de atención). La edad de estos niños era de entre 3 a 18 años. Las personas que les atienden como el bueno de Simón, son voluntarios y se encargan de ofrecerles un programa especial para dotarles de las habilidades necesarias para convertirse en personas lo más independientes posibles, mejorar su calidad de vida y la de sus familias.

ONGs en Asia: ONG Cherish en Malasia
Photo by Un Mundo para 3

Cuando nos vinimos a dar cuenta, habían pasado dos horas. Sentados los tres, compartiendo merienda, momentos de risas con las ocurrencias de los niños, viendo a ratos dibujos animados en la tele y jugando con la luz de sus farolillos. Seguro que jamás olvidaremos esta experiencia, y mucho menos Álvaro.”


Comer en el desierto de Lut (Irán)

Nos los cuentan Celia, Enric (y ahora Ivet!) del blog Quaderns de bitàcola:


“Durante nuestro viaje a Irán habíamos planificado hacer una incursión al desierto de Lut (en el sudeste del país), uno de los lugares más cálidos del planeta donde las temperaturas pueden llegar a 70º. Habíamos quedado en hacer el trayecto con Amir -nuestro guía- y el día concretado él se presentó con “unos cuantos” amigos más (en total íbamos tres coches), con los que tuvimos muy buena onda desde el primer momento. A la hora de la comida echaron una alfombra en medio del desierto y todos empezaron a sacar grandes cantidades de comida buenísima, como si se tratase de un banquete de boda al cual nos invitaron.”

Comer en el desierto en Irán
Photo by Quaderns de Bitàcola

Pero eso no fue todo: al llegar la noche, encendieron una hoguera y empezaron a cantar canciones típicas del país y a bailar (lo cual está prohibido hacer en público en el país). Fue un día memorable: el desierto, las estrellas y unos cuantos nuevos amigos que nos hicieron sentir en familia. Los iranís son gente tremendamente hospitalaria, el mayor tesoro del país sin duda.”


Conocerse a uno mismo en un monasterio budista en Chiang Mai (Tailandia)

Nos describe este personal momento José David Jurado ‘Aitor’, del blog Viajar, comer y amar:


“Mi rincón es un monasterio budista del norte de Tailandia, en Chiang Mai. Pero podría haber sido cualquier otro del país. En él pasé (hace apenas unos meses) una de las experiencias personales más intensas que he tenido. Me apunté a hacer el curso de meditación Vipasana sin saber bien lo que iba a encontrar, sin expectativas en los resultados ni patrones preconcebidos de lo que iba a ser. De los 26 días que dura el curso completo, sólo pude hacer 16. Mi mente y mi cuerpo dijeron que ya era suficiente.

Meditacion Vipasana en Tailandia
Photo by Viajar, comer y amar

Así lo observé y acepté sin más. Suficientes días para tener un encuentro muy personal conmigo mismo. El ejercicio y la disciplina de la meditación (12 horas diarias) me permitió estar muy cerca de mí. Muy cerca de lo que soy y muchas veces no me atrevo a aceptar. No ha sido una experiencia fácil ni cómoda. Pero me ha permitido incrustar en mi cabeza la consciencia en el ahora, evitando sufrir por el pasado o por el futuro. Consciencia en lo que hago en cada momento, en cada situación, en cada experiencia de mi viaje.”


La esquina de la Bia Hoi en Hanoi (Vietnam)

Fran Soler, del blog My Guia de Viajes, capitanea este momento:


Hanoi es una ciudad vibrante, llena de energía, con un incesante tráfico y una vida callejera fuera de lo común. Y uno de los pasatiempos de la gente local y de los visitantes es beber Bia hoi, la cerveza de barril más barata del mundo. En la calle Hang Dieu, en pleno old quarter de la capital vietnamita, hay una famosa esquina con varios bares donde se agolpan cientos de personas sentadas en minúsculos taburetes y mesas para beber cerveza de barril.

Bia Hoi la cerveza más barata del mundo en Vietnam
Photo by My Guia de Viajes

Cuando cae la tarde, tomarte una cerveza de barril allí viendo la gente pasar y el continuo ajetreo es algo que no se olvida en la vida. Bueno, todo esto si logras encontrar sitio y confundirte entre esta marea humana bebedora de bia hoi.”


Ver amanecer sobre el Taj Mahal (India)

Momento muy especial el que nos trae Carol Gutiérrez, del blog En el Camino con Moonflower:


“Se me hace muy complicado elegir sólo un momento. Asia me ha regalado y me regala siempre experiencias extraordinarias. Pero hay un momento que jamás olvidaré: Ver amanecer sobre el Taj Mahal. Una de las siete maravillas del mundo moderno. Un imponente y hermoso mausoleo construído por amor, que brilla con luz propia en Agra, en el Norte de India. Es recomendable llegar a este lugar al amanecer, para evitar las multitudes. Pero no sólo por eso. Ver aparecer este majestuososo edificio tras los primeros rayos de sol, mientras su imagen se va abriendo paso entre la espesa niebla, que va difuminádose al despuntar el día y crea un marco de ensueño…. es una sensación indescriptible e hipnótica.

Fotografías del Taj-Mahal con reflejos
Photo by En El Camino con Moonflower

Desde mi infancia había anhelado ver este lugar con mis propios ojos. Así que para mi, no fue sólo ver salir el sol en un lugar mágico y único en el mundo. Fue también – y sobre todo- ver amanecer un sueño. Una ilusión que por fin se hacía realidad. Por supuesto, hubo lágrimas de emoción. El momento se las valía.”


Ceremonias budistas en Chengde (China)

Nos cuentan este momento Maribel y Roberto, la pareja al frente del blog El Guisante Verde Project:


“Es fácil dejar volar la imaginación cuando hablamos de ese país milenario que es China. Sin embargo, frecuentemente, los viajeros que recorren sus tierras sufren una decepción. La China que buscan es una ensoñación, alimentada por la literatura y, sobre todo, por el cine. No se encuentra “a pie de calle” sino en los museos, aunque no siempre es así… En busca de uno de esos lugares, partimos hacia el norte de Beijing, en un tren que tras pocas horas nos llevará muy lejos.

Templos budistas en China: Chengde
Photo by El Guisante Verde Project

En Chengde, el emperador Kangxi erigió en el siglo XVIII su Residencia de Montaña, hoy Patrimonio de la Humanidad y recuerdo vivo del poder imperial. El conjunto arquitectónico deja sin aliento, en especial los Ocho Monasterios Exteriores, donde asistimos a multitudinarias ceremonias budistas, que nos trasladaron por unas horas a otra época y a otro mundo, sintiéndonos como hijos de Marco Polo, en un viaje que no olvidaremos.”


Amanecer frente a las caras sonrientes de Bayón en los templos de Angkor (Camboya)

Nos regala este momento Pau García Solbes, del blog El Pachinko:


“Asia es de esos continentes donde es imposible que no vivas mil y una experiencias nuevas o que te asombren cada día. A mí me gusta decir que si parpadeas te estás perdiendo algo fabuloso. Hay lugares de los que guardo un cariño especial, pero uno de mis momentos favoritos lo vivimos en Bayon, uno de los templos más conocidos del complejo de Angkor en Camboya.

En este precioso lugar perdido en mitad de la selva camboyana es imprescindible madrugar para ver como los rayos del sol van llenando de matices los delicados relieves, estatuas con formas de apsaras y edificios jemeres. Casi todos los turistas escogen contemplar el amanecer desde Angkor Wat que es el más importante y carismático de los templos.

Caras sonrientes en Bayon
Photo by El Pachinko

Sin embargo, nosotros escogimos ver los primeros rayos de sol desde Bayon rodeados por sus 54 torres con rostros sonrientes mirando hacia los cuatro puntos cardinales. Teníamos todo el templo para nosotros y nuestras caras de sorpresa fueron aumentando conforme fueron pasando los minutos. No podíamos creernos que estuviéramos en uno de los templos más célebres de Angkor sin turistas ni nadie que nos molestara. Bayon nos regaló un momento de soledad único e irrepetible y eso en un continente superpoblado como Asia es una bendición.”


Toro Nagashi en Hiroshima, en el aniversario de la bomba atómica (Japón)

Nos cuenta este momento tan especial para los japoneses Luis Rodríguez, del blog Profundidad de campo:


“Los que me conocen saben que Japón es mi gran pasión viajera pero, de todo lo que he visto por allí, aunque me he maravillado e impresionado con muchas cosas, el Toro Nagashi en Hiroshima un 6 de agosto, en el aniversario de la bomba atómica, me dejó sin palabras. Visitar el Parque Conmemorativo de la Paz de esa ciudad impresiona lo hagas cuando lo hagas, pero en cada aniversario, hay una ceremonia especial por la tarde y que dura varias horas, en la que miles de farolillos de papel iluminados se sueltan en el río frente a la Cúpula de la Bomba Atómica, mientras cae la tarde y se hace de noche, para que las almas de los muertos puedan encontrar el camino hacia el más allá y descansar. El silencio es sepulcral y la energía que se crea en el ambiente pone los pelos de punta.”

Toro Nagashi en Hiroshima
Foto de Luis Rodriguez

Vistas del Himalaya de 360º desde Tengboche (Nepal)

Nos cuenta este momento de altura Miguel Angel Cartagena del blog Miguel en Ruta:


“John Hunt, líder de la expedición que realizó la primera ascensión oficial al Everest con Sir Edmund Hillary y Tenzing Norgay como protagonistas el 29 de mayo de 1953, dijo de este lugar que era uno de los lugares más bellos del planeta, con los mejores paisajes de montaña que había visto en toda su vida.

Montañas del Himalaya desde Tengboche
Photo by Miguel En Ruta

Tras nuestro paso por este lugar, mientras hacíamos el Trek al Campo Base del Everest, podemos afirmar que Tengboche es el mejor balcón que uno puede encontrar para contemplar la majestuosidad de las montañas del Himalaya. Una vista de 360º nos permite ver montañas de entre 6.000 y más de 8.000 metros. Entre ellas el Kangtega, Thamserku, Ama Dablan y la imponente pared que forman el Lhotse, el Nuptse y el techo del mundo, conocido en Nepal como Samargatha y en occidente como Everest. Un momento mágico que vivimos con mucha intensidad y que esperamos repetir algún día para cargarnos de la energía que desprende este mágico lugar.”


La pequeña Princesa Coreana en el Templo Deoksugung de Seúl (Corea del Sur)

Nos cuenta este divertido momento Verónica Corrales, del blog Los Viajes de Paco, Vero y Helia:


“Nuestra historia de amor con Asia comenzó durante la Luna de Miel, huyendo de destinos típicos de playa, decidimos pisar por primera vez el lejano oriente. El elegido no podía ser otro que el gigante asiático: China. Tras ese primer flechazo, muchos fueron los países con los que disfrutamos en pareja. Tras el nacimiento de la peque no habíamos regresado por la cantidad de horas de avión que nos separaban, pero cuando vimos que era capaz de aguantarlo decidimos inaugurarla en el continente viajando a Corea del Sur.

No sabemos si porque el itinerario fue muy intenso o porque la comida no le gustó, que cada día la peque ponía más pegas en las excursiones. Fue por eso que decidimos dejarle un día entero libre en Seúl para estar a su aire.

Visitar Templo Deoksugung en Seúl
Photo by Verónica Corrales

Comenzamos con un mercadillo frente al gran Palacio donde le compramos un traje típico. Ella iba encantada con su regalo, tanto, que al entrar en el Templo Deoksugung de Seúl y ver a chicas vestidas con él, nos pidió ponérselo. Paseaba sonriente entre sus pabellones vestida de “princesa coreana” y se mostraba amable con todos aquellos que le pedían hacerse una foto. Al finalizar la visita, un colorido desfile de guerreros acompañados de banda musical cerró el momentazo. Helia disfrutó en ese rato más que en todo el viaje y nosotros volvimos a enamorarnos de Asia a través de los ojos de nuestra entusiasmada hija.”


Evangelizando autoestopistas entre Mae Sot y Sukhothai (Tailandia)

Nos cuenta este rocambolesco momento Eva Abal ‘Eviña’, del blog Una idea, un viaje:


“Aquella mañana, mi amigo Lautaro y yo decidimos que nos íbamos de Mae Sot hacia Sukhothai y que íbamos a tratar de hacer autostop (200 Km). Tras llegar a la autovía, en 10 minutos conseguimos un camión dispuesto a llevarnos a Tak (mitad de camino), donde conocimos a dos hombres encantadores que nos invitaron a Coca-Cola fresquita. Al cabo de un rato paramos en un templo budista porque era la hora de rezar. Allí me pagaron el baño y nos pidieron a Lautaro y a mí que escogiésemos para ellos unos billetes de lotería. Y finalmente nos dejaron en Tak.

Una vez allí nos pusimos de nuevo a hacer autostop con intención de conseguir transporte a Sukhothai. Al poco, un hombre en una moto se detiene y nos pregunta qué hacemos ahí. Intercambiamos unas palabras y se va. De broma, le digo yo a Lautaro: “seguro que va por el coche para recogernos“. Y cuál es nuestra sorpresa cuando al cabo de 10 minutos reaparece con dos bolsas llenas de galletas, yogures, leche y zumos, para que no muramos de calor. Muy amablemente se ofrece a llevarnos a su casa y dice que irá a por un coche y volverá a recogernos. Así que ahí le esperamos. Reaparece de nuevo en coche y nos conduce hasta unas casitas de donde sale un hombre estadounidense presentándose como un pastor-misionero evangelizador.

Hacer autostop en Tailandia
Photo by Una idea un viaje

El pastor había vivido en Tailandia con su familia de 8 hijos los últimos 15 años y nos invitó a pasar a su oficina. Y ahí empezó su misión de evangelizarnos a nosotros. Durante más de una hora en la que sólo hablaba él nos contó que iríamos al infierno y trató de guiarnos hacia la salvación. Hablaba de la biblia y de cómo Dios le salvó a él, del origen del universo, de los demonios… Y finalmente nos metió el miedo en el cuerpo al relatarnos cómo murieron dos de sus hijos pequeños. Asegura que ellos están en el cielo ahora porque creían firmemente. Y fue entonces cuando nos preguntó: “Y vosotros, ¿estáis dispuestos para recibir a Dios? Porque no sabéis cuánto tiempo os queda, y menos si vais por ahí haciendo autostop“.

Nuestras caras eran algo así entre “WTF?” y “¿Qué coj…..s está pasando aquí?”. El pastor se despidió, nos dio la bendición y el amigo tailandés se ofreció a llevarnos a la estación de autobuses. Y como entre idas y venidas se había hecho tarde, accedimos. En el camino se detuvo y nos compró: 20 sándwiches, 6 botellas de agua, una bolsa de arroz y 10 pinchitos de carne.

No sabíamos ya cómo darle las gracias… Pero es que al llegar a la estación insistió también en pagarnos los billetes. Así que finalmente acabamos nuestro viaje de forma totalmente gratuita y cargadísimos de comida :D.”


Escalar el volcán Rinjani (Indonesia)

Nos cuenta esta enriquecedora experiencia Patrizia Vitelli, del blog The Cook Rocker:


“Una de las experiencias más inolvidables que viví durante este verano en Indonesia fue la del trekking de 3 días al volcán Rinjani. Toca olvidarse del físico, ya que el segundo volcán en activo más alto del país, se sube con la mente. Positividad y fuerza mental para no rendirte en las largas horas de ascenso vertical: verás como caminar por encima de las nubes da un extra de motivación.

Escalar el volcán Rinjani en Indonesia
Photo by Patrizia Vitelli

Cuando llegues a la cima, a esos benditos/malditos 3726 metros, te enamorarás de la vida. Estarás agotado, pero también eufórico. Verás amanecer, la luz dibujará lentamente el trazado del cráter del Segara Anak y por fin podrás contemplar uno de los amaneceres más bonitos del mundo, de esos que muestran en los carteles de todas las agencias de viaje de Bali y Lombok. Es la leche.”


Un día entre estrellas de mar en Bantayan Island (Filipinas)

María y Ruben, del blog Callejeando por el Mundo, nos relatan este momento filipino:


“No sabemos si fue por ser el primer destino al que llegamos en Filipinas, pero este pequeño rincón al norte de la isla de Cebú y las Visayas Centrales de Filipinas, nos dejó totalmente enamorados y lo hará con todos aquellos que consigan llegar a este destino escondido.

Playas de Filipinas: Bantayan Island
Photo by Callejeando por el Mundo

La paz y tranquilidad que se respiraba en sus playas, con kilómetros de arena blanca sin prácticamente nadie más que algún que otro niño correteando o intentando contar hasta 100 contigo, el olor a comida recién hecha que salía de las casas, el ir y venir de la gente, a su ritmo, a otro ritmo, sus aguas azul turquesa hasta el infinito, sus estrellas de mar que abarrotaban la playa, … Un destino único, sin duda.”


Atardecer sobre las dunas de Khongoryn Els (Mongolia)

Último momento a cargo del viajero y fotógrafo Ignacio Izquierdo, del blog Crónicas de una cámara:


“Mongolia, ese país inmenso, despoblado y en mitad de Asia, sigue siendo sinónimo de aventura y atravesar el Gobi en una vetusta furgoneta rusa durante varios días es una experiencia inolvidable. Adentrarte en uno de los desiertos más míticos del mundo, ver las estrellas iluminar tus paupérrimos campamentos acompañando a alguna familia nómada, cabalgar a caballo por su inmensidad y sobre todo llegar a ver el atardecer en un mar de dunas en Khongoryn Els. Y aunque regreses a la civilización hecho unos zorros y apestando a chotuno, pocas experiencias hay más puras que vivir el desierto. “

Atravesar el desierto de Gobi
Photo by Ignacio Izquierdo

¿Qué te han parecido estos momentazos y experiencias de viaje por Asia contados en primera persona por estos grandes viajeros? ¿Te han entrado, como a nosotros, ganas infinitas de planificar un viaje a Asia? Si estos 15 momentos no te han inspirado ni te han proporcionado suficientes razones o motivos para viajar a Asia, no te cortes, aporta tu experiencia, vivencia o momento asiático a través de los comentarios, seguro que hay motivos infinitos para viajar y enamorarse del continente asiático.

Gracias infinitas a todas y cada una de las personas que han perdido algo de su preciado tiempo en colaborar en este artículo. Ha sido un lujazo contar con vuestras preciadas contribuciones sobre un destino que pisaremos algún día, eskerrik asko!

SaludoX!

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14 pensamientos sobre “15 Momentos y experiencias para enamorarte perdidamente de Asia”

  1. ¡Menuda recopilación de experiencias Miguel! Asia es tan intensa… que nos regala vivencias inolvidables. Por cierto, yo ya me he apuntado algún rincón de los mencionados por mis compis a mi lista de pendientes. Enhorabuena por el post, ha quedado genial y eskerrik asko por contar conmigo.

    Espero que os animéis algún día a viajar por este apasionante continente.

    Un fuerte abrazo.

    1. Aupa Carol! Gracias a ti por compartir ese gran momento vivido en la India, que por cierto, mucha gente, por la razón que sea, no asocia India con Asia, y Asia es mucho más que el tan de moda Sudeste Asiático. Si tú que te conoces tantas zonas de Asia te has apuntado algún que otro destino, imagínate nosotros, ¡nos hemos apuntado los 15! Con este post nuestras ganas e ilusiones por pisar tierras asiáticas se han elevado al cubo. Gracias de nuevo Carol, un placer contar con una de tus experiencias en este artículo, un abrazo!

    1. Hola Antonio! Gracias, sí que hay nivel sí, tanto en momentos y destinos, como en los pedazo de viajeros que nos han echado una mano en este artículo. Cuando no sabes de algo, ¡qué mejor que rodearte de gente que sabe infinitamente más que tú! Creo que nos han entrado a todos unas ganas tremendas de viajar a Asia, ¡a cualquiera de estos 15 rincones! Gracias de nuevo por pasarte Antonio, un abrazo!

    1. Hola pareja! Nos gusta ese concepto de “viaje” que comentáis en referencia al post, y es que pensándolo fríamente, es verdad que leer estos 15 momentos y rincones es como realizar un gran viaje por el continente asiático. Ni mucho menos es un viaje por todo el continente, pero el cuadro asiático ha quedado bastante curioso, roza la obra de arte. Y eso es gracias a gente como vosotros, que no habéis dudado en regalarnos vuestra gran experiencia personal en el lejano Este, animándonos a todos, todavía un poco más, a empezar a pensar seriamente en viajar a Asia. You did it! Eskerrik asko pareja, un abrazo!

  2. La verdad es que Asia es un continente que engancha!!Es difícil que no guste ese continente. Yo os animo a que lo visitéis con vuestra peque. Un país muy fácil para visitar con los enanos es Japón. Nosotros estuvimos con nuestra peque cuando tenía 22 meses y fue todo genial. Un momento que no olvidaré es cuando llegamos al castillo de Osaka y un montón de niños japoneses y de jovencitas japonesas rodearon a la peque y le decían ‘kawaii’ (algo que creo que se traduce como ‘qué mona’) y empezaron a hacerle fotos o pedían hacerse fotos con ella como si fuera una estrella de cine! jejeje

    1. Hola familia! Mira, es verdad, vosotros sois otros de los viajeros que podríais haber contribuido al post perfectamente con vuestras grandes experiencias, también por Asia. La pena es que no nos hemos acordado ni hemos podido meter a más, que se nos iba de madre el artículo. Muy divertida vuestra anécdota con la peque, suponemos que a ellos les “choca” encontrarse con gente occidental, y más con niños, que siempre llaman la atención. Muchas gracias por compartir vuestra experiencia, y también por animarnos a viajar a Asia, en concreto a Japón, que sin duda sería uno de los países top en nuestra lista de deseos asiáticos. Gracias y un abrazo, familia!

  3. Muy buena recopilación de experiencias por Asia! Eso es lo que más nos impulsa a viajar por este continente, sobretodo los buenos momentos que se comparten con la gente. Gracias por contar con nosotros- Saludos viajeros!

    1. Gracias a vosotros familia, vosotros sabéis captar mejor que nadie ese lado humano de los viajes, sea en Asia o en otros continentes. Un placer teneros a bordo en esta recopilación de momentos asiáticos, un abrazo!

  4. Qué suerte poder hacer una ruta tan larga por esos países maravilloss! Que tengas más los viajes fascinantes en muchos destinos atractivos del mundo, especialmente, en Vietnam ! ^^!

    1. Hola! Realmente esto no es una ruta para viajar por Asia, ojalá! Son recomendaciones de experimentados viajeros sobre diferentes momentos y rincones mágicos que han visitado en Asia, para inspirar a otra gente, que al igual que nosotros, todavía no ha tenido la suerte de pisar suelo asiático. ¡Ojalá algún día podamos visitar Vietnam, saludos!

¡Enhorabuena por llegar hasta el final! Seguro que tienes algo que compartir, aportar o preguntar, ¿a que sí? Déjanos un comentario, ¡es gratis y puede ser de gran ayuda para otros!