Finca pública Es Galatzó, el refugio mallorquí de Don Victorio Luzuriaga

Don Victorio Luzuriaga. Nombre y apellido, que junto con el prefijo ‘Don’, suenan relevantes. Además, el apellido denota grandes posibilidades de ser de origen vasco, ¿verdad?

Así es, Javier Luzuriaga y su hijo Victorio Luzuriaga, fueron unos valientes emprendedores dentro del panorama industrial de finales del siglo XIX y gran parte del XX. Su buen hacer y esfuerzo, su visión oportunista del negocio, y la pizca de suerte de un boleto premiado de lotería de Navidad, hizo que esta familia acabara convirtiéndose durante la primera mitad del siglo XX en una de las familias de empresarios industriales más importantes de la época, con Victorio Luzuriaga a la cabeza de la saga. Sí, la familia era vasca, oriunda del noreste de Gipuzkoa, donde comenzaron sus actividades industriales: Tolosa, Donostia, Pasaia y otros municipios fueron industrialmente conquistados por los Luzuriaga, entre otros. Es más, en la isla de Mallorca era conocido como ‘El Vasco‘, y le llegaron a dedicar el nombre de una calle por todo lo que hizo por la isla. ¿Un importante empresario industrial vasco en Mallorca, a qué viene este comienzo tan rebuscado?

Vidriera con el nombre de Victorio Luzuriaga

Vidriera con el nombre de Victorio Luzuriaga

Tranquilos, es bien sencillo. Victorio, siendo un empresario de éxito, amasó una fortuna más que interesante para la época, y con el fundado temor de que España entrase de lleno en la II Guerra Mundial y la ‘cosa’ se pusiera ‘fea’ en todo el país, listo él, adquirió una finca y antigua masía en la isla de Mallorca, para utilizarla como refugio para él y para gran parte de su familia.

Fachada del edificio principal de la possessió de Es Galatzó

Fachada del edificio principal de la possessió de Es Galatzó

Así, es en 1943 cuando Victorio compra Es Galatzó, una enorme hacienda que incluye una casa señorial en estado lamentable y numerosas hectáreas de terreno en plena Serra de Tramuntana, dentro del término municipal de la localidad mallorquina de Calvià, muy cerca de Palma de Mallorca. A partir de esa fecha, bajo sus órdenes, remotas, se inician una serie de importantes y costosas reformas para hacer aquella casa habitable y confortable.

Realmente, ni Victorio ni su familia tuvieron que escapar ni utilizar de continuo este refugio, pero sí es cierto que muy esporádicamente, esta casa fue utilizada por parte de la familia Luzuriaga. Tampoco es que a él le entusiasmara este lugar, pero lo consideró en su día como un lugar tranquilo y seguro, y pasó aquí fines de semana y días sueltos durante sus visitas a la isla de Mallorca. Más allá de Victorio, fue su familia y algunos descendientes suyos quienes utilizaron y disfrutaron, también de forma esporádica pero más que él, de las bondades de esta hacienda y paraje natural. Nunca fue vivienda habitual para nadie, salvo para Biel y compañía, que eran de una manera u otra, los que mantenían la casa y sus instalaciones en perfecto estado, ante la hipotética y repentina llegada de ‘El Vasco’ y su familia.

Cocina del personal que vivía habitualmente en la Finca Es Galatzó

Cocina del personal que vivía habitualmente en la Finca Es Galatzó

En el año 2006, el ayuntamiento de Calvià decide comprar la hacienda a uno de los descendientes de Victorio, con la idea de ir rehabilitando unas instalaciones y entorno que con el paso de los años, habían caído de nuevo en las garras del olvido, por inactividad.

El tiempo se para en el interior de la possessió Es Galatzó

El tiempo se destuvo en el interior de la possessió Es Galatzó

En nuestro caso, es a finales de Enero del 2014 cuando tenemos la oportunidad de visitar la finca pública Es Galatzó. Lo hacemos en compañía de Marita, Martin Bestard y Gabriel Salom, al que llamaremos de aquí en adelante, con total atrevimiento y de forma abreviada, ‘Biel’. Él es el actual gestor y currela de la finca, la persona que más sabe sobre todo lo que rodea a Es Galatzó. Biel vivió durante años en la finca junto a su familia política, encargada de la explotación de la misma previo pago de un alquiler anual a la familia Luzuriaga. De su mano tenemos la oportunidad de conocer parte de la historia que os acabamos de contar, y otras mil y un anécdotas relacionadas con esta gran finca llena de misterio, historia y encanto natural.

Para comprobar esto último, realizaremos primero una sencilla ruta de senderismo, acompañada de toque cultural y etnográfico, realizando un pequeño tramo de la ruta GR-221 que discurre por este paraje ubicado en plena Sierra de Tramuntana.

Rutas de senderismo que atraviesan la finca pública Es Galatzó

Rutas de senderismo que atraviesan la finca pública Es Galatzó

A pesar de ser una finca pública, en la actualidad, salvo para los vehículos expresamente autorizados, no es posible llegar en coche hasta la zona de Galatzó conocida como Ses Cases, una especie de poblado que alberga la casa principal de la finca así como otras instalaciones agrícolas y ganaderas. La solución es dejar el coche en un aparcamiento natural que hay frente a la valla de acceso que delimita el terreno de la finca pública. Desde allí, una pista en estado algo irregular para transitar con coche, conduce en menos de dos kilómetros hasta el mencionad núcleo poblacional, deshabitado en la actualidad. Nosotros fuimos privilegiados al poder acceder en coche hasta Ses Cases, donde además, nada más llegar, tuvimos la grata sorpresa de poder contemplar cómo una potra, nacida hace apenas unas horas, daba sus primeros pasos. A posteriori nos enteraríamos por medio de Biel, que ha sido bautizada con el nombre de ‘Tramuntana’, bonito nombre.

La pequeña potrilla 'Tramuntana' aprendiendo a caminar en Es Galatzó

Un lujo poder ver los primeros pasos de la pequeña potrilla ‘Tramuntana’

A pesar de que la climatología es más gris de lo habitual, Marita, Martin y yo nos aventuramos a realizar un suave recorrido por la mencionada ruta. En concreto, comenzamos nuestra caminata junto a un lateral de la hacienda, por una especie de calzada de piedras que en seguida se convierte en una pista ancha que se adentra en un amplio valle rodeado de moles calizas.

La ruta de senderismo GR-211 atraviesa la finca pública Es Galatzó

La ruta de senderismo GR-211 atraviesa la finca pública Es Galatzó

La fauna del lugar no tarda en aparecer. En primer lugar, una familia de cabras acróbatas que parecen no alterarse demasiado por nuestra presencia…

Cabra trepando entre árboles en Es Galatzó

Cabra trepando entre árboles en Es Galatzó

…aunque hay miembros del grupo que se mantienen muy alerta, y sincronizados, ante nuestro paso.

Cabra y cabrito en la finca pública Es Galatzó

Mamá, alerta que estos tipos llevan artilugios con los que nos están apuntando…

La pista discurre por terreno irregular, con alguna bajada y subida, con desnivel poco importante, pero va poco a poco encajonándose en el valle, entre vegetación autóctona, como por ejemplo, el palmito, única palmera autóctona de Mallorca y de las Islas Baleares.

Palmito, la única palmera autóctona de Baleares

Palmito, la única palmera autóctona de Baleares

Comprobamos como una poblada manada de burros, convenientemente delimitada y ‘guiada’ por la mano del hombre, y por unas vallas electrificadas, está realizando lentamente limpieza de matorral y vegetación a ambos lados del camino, un interesante método natural, además de eficaz, para adecuar el entorno.

Burro rascándose contra la corteza de un árbol

No te escondas, sólo te queremos hacer una fotito 😉

A mano izquierda, llegamos a uno de los primeros puntos interesantes de nuestro recorrido: el horno de cal de Na Llaneres, perfectamente reconstruido gracias a un taller de ocupación convenientemente dirigido. Por medio de un panel explicativo en estado algo deteriorado, es posible conocer la antigua tradición de producir cal viva que existía en esta zona desde tiempos inmemoriales. A pesar de ser un trabajo muy laborioso y peligroso, no parece un negocio descabellado viendo toda la roca caliza que rodea Es Galatzó. Martin, gran conocedor de la zona, y del proceso, nos da una lección de cómo se producía la cal, mediante hornos naturales que alcanzaban temperaturas capaces de licuar la piedra caliza de los aledaños.

Uno de los hornos de cal de Na Llaneres

La producción de cal en Na Llaneres, un trabajo arduo y peligroso

A priori estos hornos, cuando no están tapados, por su forma y profundidad, podrían parecer neveros, pero no lo son, su cometido era claramente otro.

La pista o sendero que sube hacia Ses SíniesLa pista o sendero que sube hacia Ses Sínies

Seguimos el recorrido por la pista, que en época de tormenta se puede convertir en un torrente, hasta dar con un área, algo más abierta, que hace las veces de área de descanso, con mesas de madera donde poder tomar un aperitivo o pic-nic en familia. En esta zona se han reconstruido varias ‘viviendas’ que en su día fueron habitadas por carboneros, otro de los oficios importantes, junto con el de la cal, que tuvo lugar en Es Galatzó años atrás. Vida dura la del carbonero, tanto por la zona montañosa en la que desempeñaban su labor, muy expuestos a la climatología, así como por la soledad y toxicidad asociada a este tipo de trabajos en los que se quema materia prima.

Chabola-vivienda de los carboneros que trabajaban en la zona de Galatzó

Chabola-vivienda de los carboneros que trabajaban en la zona de Galatzó

La pista continua levemente su ascenso y se llega a un cruce presidido por un letrero y el antiguo pozo de ses Sínies, un profundo pozo para captación de agua para consumo humano y animal. Desde allí, seguimos las indicaciones de los postes de madera (estos sí están en buen estado) hacia la izquierda, ganando altura entre terreno herboso y llegando al punto conocido como Mirador de Ses Sínies.

Banco de madera en el Mirador de Ses Sínies

Banco de madera en el Mirador de Ses Sínies

Un banco de madera y predisposición a relajarse. No hace falta nada más para deleitarse con el paisaje que rodea este punto. Se obtiene una amplia panorámica de la parte final del valle que venimos recorriendo, contrastando un verde muy vivo, con el impertérrito azul Mediterráneo del cielo, y el gris de moles calizas como el Puig de Galatzó, santo y seña de esta zona de la Tramuntana con sus 1027 metros de altitud.

Puig de Galatzó desde el mirador de Ses Sínies

Puig de Galatzó desde el mirador de Ses Sínies, Tramuntana en estado puro

Es el paisaje perfecto. Salvando las distancias, y asumiendo un toque y aire Mediterráneo que no es fácil lograr en otros puntos de España, nos sentimos como en casa. Sí, Euskadi tiene otros verdes, pero esa combinación de caliza, verde y cielos azules, cuando el clima lo permite, también la conocemos en Euskal Herria, y hace que nos sintamos cómodos, afortunados de estar compartiendo esta experiencia a cientos de kilómetros de casa.

Es Galatzó, entorno ideal para practicar senderismo en la Sierra de la Tramuntana

Es Galatzó, entorno ideal para practicar senderismo en la Sierra de la Tramuntana

Da pena dejar este mirador, pero queremos hacer una rápida visita al último punto de nuestro pequeño recorrido, volviendo al cruce y ascendiendo en cinco minutos a un pequeño promontorio que alberga el yacimiento arqueológico de Ses Sínies, unos restos no explorados en su totalidad, pero que se estima que puede ser un asentamiento primitivo de la Edad de Bronce.

Yacimiento arqueologico de Ses Sínies

Yacimiento arqueológico de Ses Sínies, datado en la Edad del Bronce

Contentos con lo visto y caminado, descendemos en alegre conversación, rápido, hasta la finca, asimilando lo visto y analizando inconscientemente la belleza de todo el espacio natural que rodea la finca Es Galatzó, un entorno que alberga grandes posibilidades turísticas de cara al futuro, en todos los sentidos.

Sin embargo, ya de vuelta en Ses Cases, volvemos al comienzo de la historia para terminar la mañana visitando la casa de Don Victorio Luzuriaga, de la mano de Biel. Empezamos visitando una antigua almazara que ha sido cuidadosamente rehabilitada, y que muestra a la perfección la antigua tradición de producir aceite de oliva que también hubo en esta región.

La almazara cuidadosamente restaurada de Es Galatzó

Esta almazara de Es Galatzó también produjo oro líquido

Es una pena no poder ver girar la enorme piedra, denominada ‘muela’, y ver como machaca las olivas para producir ese oro líquido que tanto valoramos. Confiamos en volver algún día aquí, cuando los trabajos de adecuación de la finca estén terminados y poder producir nuestro propio aceite mallorquí, ¿por qué no?

Muela montada en el molino de la almazara de Es GalatzóOjalá esta muela vuelva a rodar, y producir aceite de oliva, muy pronto

La almazara y el patio interno de la hacienda, abierto al cielo, da al visitante una idea de las dimensiones e importancia de esta casa. Qué gozada poder disfrutar de este patio con buen tiempo, ¡quién pudiera!

Patio de la finca pública Es Galatzó

Un pozo preside el espectacular patio de la possessió de Galatzó

Sin embargo, no hay nada como visitar las entrañas de la casa para darse cuenta de la historia y misterios que rodean a esta hacienda. Una antigua cocina, enormes puertas y balcones desde donde dirigir el día a día de la hacienda, habitaciones con baño propio, lo que para aquella época era un lujo, y signo de jerarquía; incluso un viejo piano que se trajo expresamente para que la sobrina de Victorio practicara durante sus estancias en Es Galatzó, ¡alucinante!

Piano de la sobrina de Victorio Luzuriaga

¿Quieres que toque de nuevo tu canción preferida tío Victorio?

La casa está ahora mismo vacía, pero a Biel y a Martin, a través de su proyecto Gesnatur, no les faltan ideas para adecentar poco a poco, con ayuda de diferentes entidades y organismos que decidan involucrarse, todas las estancias de la casa, así como potenciar y mejorar algunos detalles de la finca, por ejemplo, paneles interpretativos y nueva señalización. Sin embargo, ese aire de vacío que se percibe hoy, se ve rellenado por un influjo de aire histórico que nos hace viajar a tiempos pasados; tiempos no demasiado lejanos en los que ‘El Vasco’ sale al balcón para respirar el aire puro de la Tramuntana, mientras su sobrina, toca de forma aplicada el piano, en una sala donde el mobiliario denota grandeza y poderío económico.

Dependencias anexas al edificio principal de la possessió de Es Galatzó

Dependencias anexas al edificio principal de la possessió de Es Galatzó

Sin embargo, la gran sorpresa de la jornada está por llegar. Salimos de las estancias internas para caminar paralelos frente a la imponente fachada, presidida por un curioso reloj de sol. En un lateral del edificio, y bajo un bonito escudo heráldico de la familia de nobles del Conde Mal, Biel abre una enorme puerta que destapa ante nosotros una inesperada joya, en forma de capilla.

Capilla de la possessió de Es Galatzó

Victorio Luzuriaga no tenía que ir muy lejos a rezar, tenía capilla en la propia possessió

Sencilla, pero capilla. Fiel a sus creencias religiosas, ‘El Vasco’ mandó construir una capilla, donde se celebraban los oficios. Una capilla que tiene en un lateral una puerta que da paso a unas minúsculas escaleras en forma de caracol, que comunicaban la capilla (ahora están tapiadas) con alguna estancia de la casa, para bajar directamente a rezar, sin salir del edificio.

Con este pequeño detalle termina nuestra visita, guiada, al edificio principal de Ses Cases, ya que desgraciadamente, no hay tiempo para más.

Gracias Biel, Martin y Marita por vuestro preciado tiempo, un placer conocer de vuestra mano una pequeña parte de la historia, cultura y naturaleza que alberga la finca pública Es Galatzó. Confiamos desde aquí en que las entidades y organismos municipales, locales, regionales e incluso nacionales, sepan visionar y gestionar adecuadamente el potencial de esta impresionante finca, y mediante diferentes inversiones y apoyos, se pueda dar continuidad a los trabajos de remodelación de la casa y adecuación del entorno, tanto desde el punto de vista etnográfico como a nivel natural, senderismo principalmente.

La próxima vez que volvamos a Mallorca, ojalá podamos visitar y reconocer la esencia de Galatzó con el envoltorio de una finca pública todavía mejor acondicionada, y a poder ser, gestionada por personas tan trabajadoras, llanas y entusiastas como las que están luchando ahora mismo por sacar adelante este gran e ilusionante proyecto denominado Es Galatzó. ¡Ánimo con el proyecto caballeros!

Martin y Biel, impulsores de Gesnatur, entusiastas de la finca pública Es Galatzó

Martin y Biel, impulsores de Gesnatur y entusiastas de la finca pública Es Galatzó

Información práctica:

  • Página web
  • Contacto
  • Localización y acceso
  • Horarios de acceso público a la finca:
    • 1 de Abril – 30 de Septiembre: 07:00 – 19:00 horas
    • 1 de Octubre – 31 de Marzo: 08:00 – 17:00 horas
  • Se recomienda llevar calzado cómodo. Si se va a realizar alguna de las rutas que parten desde Ses Cases, es conveniente llevar zapatillas de trekking o bota de montaña.
  • Se recomienda llevar agua, y consultar la climatología, especialmente en invierno, cuando pueden generarse tormentas o entrar la niebla.

SaludoX!

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6 pensamientos sobre “Finca pública Es Galatzó, el refugio mallorquí de Don Victorio Luzuriaga”

  1. Qué chulo Miguel! cuando vuelva a Palma, recordaré este interesante rincón. Me hubiera encantado patear un poco también la Tramontana, next time! 🙂
    Un abrazo
    Alicia

    1. Aupa Alicia! Sí, creemos que esta finca te podría molar, mucho. Tiene mucha naturaleza, la casa-possessió tiene historia y misterio, y la zona está cargada de tradiciones y etnografía, qué más se puede pedir? En nuestro caso, también nos gustaría volver, porque han quedado muchas historias y leyendas por saber de la mano de Biel, y muchos senderos en la Tramuntana que recorrer, una sierra preciosa por lo que pudimos ver, de forma express. SaludoX!

    1. De nada Marita, a ver si pronto podemos hacer una nueva escapada a Palma y a Mallorca en general, que nos ha dejado muy buen sabor de boca. Gracias y saludoX!

  2. Queria rectificar algo que afirmas en tu entrada. La familia politica de Gabriel, nunca fueron sirvientes de la familia Luzuriaga, mi familia tenia la finca alquilada y pagaba un alquiler anual, lo que le daba derecho a la explotación de la finca de Galatzo. Nada que ver con el servicio.
    Un saludo

    1. Hola Inés! Muchas gracias por tu comentario y rectificación, agradecemos gustosos ese tipo de valiosas aportaciones, que dicho sea de paso, ya hemos intentado reflejar en el artículo. Lo dicho, gracias y esperamos que la información sea ahora correcta. SaludoX!

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