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Milikuena, un clásico de Abadiño otrora reino de la chuleta

¿Qué tendrá este pequeño y clásico restaurante que siempre está lleno? Nos lo preguntábamos una y otra vez. Habíamos intentado comer en el Restaurante Milikuena tres veces en los últimos años, y siempre que nos acercábamos a preguntar, o llamábamos por teléfono para reservar, nunca tenían sitio. Varias fuentes cercanas y fiables nos dijeron más de una vez aquello de: “No te vayas de este mundo sin… Probar la chuleta del Milikuena“. El Día de Reyes 6 de Enero, tras recorrer mentalmente el mapa gastronómico de Euskadi, y con la idea de no pagar un dineral, decidimos llamar y probar suerte. “Tengo una última mesa, os intentaré hacer un hueco en el comedor principal“, nos dice una chica con marcado acento del Este de Europa. ¡Bingo,  vete arrancando el coche cariño que por fin vamos a comer en Milikuena de Abadiano/Abadiño!

Dónde comer en Abadiano
“Milikuena”, un restaurante muy conocido en la zona 

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Gastroexperiencia en el Restaurante Kobika de Durango: Degustando el menú de Koldo

Normalmente, nada más salir de un restaurante y haber disfrutado de una gastroexperiencia, nos suelen asaltar los siguientes pensamientos:

  1. ‘Hemos comido bien, nos ha gustado, es probable que repitamos’
  2. ‘Nos ha encantado, volveremos fijo’
  3. ‘No nos ha gustado (sea la comida, atención, precio…), es altamente improbable que volvamos’
  4. ‘Ni fú ni fá, sensación agridulce, pero hay que darle una segunda oportunidad’

¿Por qué contamos esto en el artículo gastronómico de hoy? Porque por una serie de causas que pasaremos a describir en breve, nuestra gastroexperiencia en el restaurante Kobika de Durango no fue todo lo excelente que esperábamos.

Decoración a la entrada del comedor del restaurante

Decoración a la entrada del comedor del restaurante

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Restaurante Soloa, comida casera de calidad en pleno centro de Abadiño

Hay comarcas y zonas de Euskadi, también de España, en las que se come muy bien, per sé, y no descubrimos nada nuevo con esta afirmación. Los templos gastronómicos de dichas zonas los conoce de sobra, aunque sea de oídas, todo el mundo, pero ese tipo de restaurantes implica normalmente rascarse seria y dañínamente el bolsillo, las cosas como son. Sin embargo, existe una gama de restaurantes más económicos, de cocina tradicional enraizada, que sin pretender ser alta cocina para nada, destacan por su relación calidad-precio, una opción que nunca debiéramos obviar. Muchas veces aterrizamos en estos restaurante por el boca a boca, por recomendación de Foursquare, y otras muchas veces, accidentalmente, de pura casualidad tras preguntar al primer despistado al que ‘asaltamos’ en la calle, somos preguntones por naturaleza.

Así ocurrió hace unos meses en Durangaldea (Duranguesado en castellano), Durango y alrededores en esencia, cuando un domingo tonto a finales de Diciembre, tras dar un paseo por la vía verde de Arrazola, teníamos claro que no queríamos comer un bocadillo o un plato combinado pero tampoco queríamos rascarnos demasiado el bolsillo en un Akebaso o similar, un tipo de restaurante . Queríamos una opción intermedia, sencilla, comer bien sin grandes pretensiones, por lo que nos decantamos por repetir gastroexperiencia en el Restaurante Soloa Jatetxea, en pleno centro de Abadiño. ¿Pasamos al comedor?

Exterior del Restaurante Soloa en Abadiño

Exterior del Restaurante Soloa, en pleno centro de Abadiño-Zelaieta

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Gastroexperiencia de auténtico lujo en el Restaurante Akebaso, en el valle de Atxondo

El valle de Atxondo, aparte de las perlas naturales que esconde de por sí, encierra los secretos de varios templos de la gastronomía vasca, y de Bizkaia en especial. No voy a dar el nombre ni hablar de las excelencias de todos los restaurantes conocidos de la zona, simplemente voy a hablar de uno de los últimos restaurantes en sumarse a la oferta gastronómica de la zona, un restaurante que en los últimos tiempos, se ha ganado mi simpatía y confianza. Hablo del restaurante Akebaso, con el que inauguro, muy orgulloso e ilusionado, esta sección de gastroexperiencias.

Situado en una ladera herbosa próxima al municipio de Axpe, la actual construcción del Akebaso se erige justo al lado del antiguo caserío que lleva ese mismo nombre, conservando por tanto parte de su esencia y raíces agrícolas.

Caserío original Akebaso, del que el restaurante Akebaso coge el nombre

Caserío original Akebaso, del que el restaurante Akebaso coge el nombre

El restaurante dispone de un parking bastante amplio, con cierta pendiente, donde aparcar tranquilamente nuestro medio de transporte. La entrada oficial al restaurante está en la parte de arriba, a la derecha, aunque dadas las expectativas y curiosidad que genera el edificio, mucha gente intenta entrar por la parte frontal y lateral, que en verano suele estar abierta.

Detalle en madera en la entrada del Restaurante Akebaso

Detalle en madera en la entrada del Restaurante Akebaso

He de confesar que soy un enamorado de las construcciones que mantienen la esencia de los antiguos caseríos vascos, pero que han sabido conjugar esa tradición con cuidadas reformas y comodidades varias atribuibles a los tiempos modernos. Todo ello se personifica por fuera en el impresionante y esmerado caserón que ocupa el Akebaso, pero ojo, es en el interior donde se esconde el verdadero tesoro.

Vista exterior del caserón donde se ubica en Restaurante Akebaso

Vista exterior del caserón donde se ubica en Restaurante Akebaso

Hablo tanto de los tesoros grastronómicos de los que pasaremos a hablar ahora, como del tesoro de decoración y ambientación que han logrado en la parte interior del caserío. La sensación de comfort, de estancia agradable, very pleasant, en todos los sentidos, es máxima según abres la puerta y dejas que tus ojos viajen hacia el interior. Música calmada, perfectamente seleccionada, con el volumen apropiado, suena de fondo, mientras te reciben en recepción y te guían a la mesa correspondiente. Las camareras, ataviadas con el típico traje regional vasco, ayudan con su atención exquisita a dar al restaurante esa ambientación tradicional que es parte de la seña de identidad del local.

Ambiente y decoración interior en el Restaurante Akebaso

Ambiente y decoración interior en el Restaurante Akebaso

Las gruesas paredes del antiguo caserío presentan siempre sus mejores galas en forma de decoración y detalles asociados al mundo de la labranza, pero también con algún toque moderno, la sintonía está muy lograda, el ‘clima’ creado es propicio para vivir una experiencia gastronómica sin igual. La planta principal del restaurante está dividida, por medio de una especie de pasillo y arco, en dos zonas de comedor, habiendo en cada una de las zonas mesas redondas perfectamente dispuestas, con una mantelería, copas y detalles florales muy conseguidos, la atmósfera es perfecta.

Atmósfera y clima exquisito en el Restaurante Akebaso

Atmósfera y clima exquisito en el Restaurante Akebaso

La zona más amplia es la interior, la cercana a la entrada, donde también están los baños. En su día se eliminaría el piso de la primera planta, y sólo quedan las antiguas vigas de madera, renovadas, logrando que la sensación de altura y amplitud sea máxima. La otra parte, algo más pequeña, da hacia la terraza y el jardín, espacios a los que se sale a través de una puerta de cristal, que en verano suele estar abierta y es una gozada. En esta segunda parte, en el centro hay unas escaleras que dan acceso a una pequeña primera planta, con muy pocas mesas, creando un ambiente más íntimo y reservado, puede ser una opción idónea para parejas o reuniones de negocios.

El exterior gusta desde el primer momento, el interior sorprende y agrada, ¿y la comida, otro de los ingredientes, si no el más importante, de la gastroexperiencia?  ¡Allá vamos!

El restaurante Akebaso ofrece una carta extensa, con platos muy elaborados y de muy alta calidad, pero si algo busco cuando visito este tipo de sitios, especiales, de cierto nivel, es probar diferentes platos que me sorprendan, que me ayuden a hacerme, en este caso, una idea de la cocina del Akebaso, de lo que puede surgir entre sus magníficos fogones de la habilidad y creatividad de su chef Joseba Elorriaga y su equipo.

El Restaurante Akebaso ofrece una extensa carta y menús

El Restaurante Akebaso ofrece una extensa carta y menús

Y para eso, muchas veces la mejor opción es optar directamente por el menú degustación, ese menú que te da un overview gastronómico especial del local, de una tacada, sin complicaciones. Decidida la opción de menú, sólo queda relajarse, deleitarse con la exquisita atención, y dejarse llevar por los placeres foodies más insospechados, ¡que empiece la fiesta!

El aperitivo, ese plato de bienvenida que tanto aprecian los clientes; siempre he pensado que es un detalle mínimo, que no cuesta mucho, y que puede encandilar desde el principio al comensal. En el caso del Akebaso, este detalle lo bordan y hacen que sus clientes se adentren y disfruten de la experiencia gastronómica desde el minuto cero.

Croquetas caseras de txistorra en Restaurante Akebaso

Croquetas caseras de txistorra

Lasaña fría de anchoas en salsa de pimientos en Restaurante Akebaso

Lasaña fría de anchoas en salsa de pimientos

Las croquetas, con ese ingrediente y sabor no habitual en ellas como es la txistorra, sorprenden y se comen con muchas ganas, pero el bocado de lasaña de anchoas, de anchoa de calidad, maravilla, con una salsa de pimientos que le va como anillo al dedo. Esto en plato principal, con pan en abundancia, sería para no aburrirse de untar, deliciosa combinación, muy lograda.

Con estos aperitivos, que no platos, a uno se le hace la boca agua simplemente con pensar en lo que puede venir a posteriori, ¿cumplirá las expectativas?

Tataki de atún rojo y tagliatelli en restaurante Akebaso

Tataki de atún rojo y tagliatelli

La cocina de oriente ha puesto de moda el cocinar ciertos pescados muy poco, por no decir casi nada, buscando ese punto que se debate entre lo crudo y lo levemente cocinado. En este tataki de atún, ese color rojo, auténtico, y la textura, que se aprecian en la foto, significan calidad de materia prima en primer lugar, y en segundo, garantía de punto óptimo, con una carne tierna y sabrosa a más no poder, perfectamente acompañada del resto de ingredientes del plato, que si no me equivoco, llevaba una especie de salsa de ajo y le daba un toque diferente.

Ensalada de pulpo braseado en Restaurante Akebaso

Ensalada de pulpo braseado en Restaurante Akebaso

Desde que probé el pulpo a la brasa en Oporto, el pulpo ‘a la gallega’ de toda la vida, bajó un escalón en mi particular escala foodie. Este entrante es relativamente simple comparado con el resto, pero la gracia está en la materia prima y el punto de braseado que consiguen en la cocina, que con un ligero toque y adorno, hace que el plato luzca correctamente. Vamos ya a por el tercer y último entrante del menú degustación.

Arroz cremoso de Euskal Txerri en Restaurante Akebaso

Arroz cremoso de Euskal Txerri en Restaurante Akebaso

Me encantan los risottos y los arroces cremosos, en definitiva, los arroces que se vuelven un poco melosos con la combinación mágica de algún ingrediente sólido. Este ingrediente, carne de cerdo con label vasco de garantía de origen y calidad, le da un toque fantástico, un sabor fuerte y particular, en el buen sentido, agrada con alevosía al comensal carnívoro. Con este plato, se deja patente de nuevo que la apuesta por la calidad de la materia primera, local en muchos casos, una apuesta firme y segura.

Como en todos los menús degustación, los platos no llevan cantidades excesivas, pero lo que se pretende es dar una pincelada general de la cocina del restaurante, y sinceramente, tres entrantes, a un ritmo relajado y acompañados de un poco de vino,  empiezan a ser consistentes, de hambre no te quedas desde luego, ni de lejos. De todas formas, pasamos ahora a los platos fuertes:

Tronco de bacalao horneado con verduritas en Restaurante Akebaso

Tronco de bacalao horneado con verduritas

Presa ibérica y timbal de tocino y patata en Restaurante Akebaso

Presa ibérica y timbal de tocino y patata

El bacalao es un plato muy sufrido y utilizado en infinidad de restaurantes, un plato al que en este menú le dan una vuelta de tuerca horneando y gratinándolo un poco y presentándolo sobre una sencilla cama de verduritas, pero dejando sabiamente su carne tierna, en ese punto en el que hincas el cuchillo de pescado y las láminas se deshojan, me encanta esa sensación. Tras el plato de pescado, la presencia del plato de carne promete con una porción generosa de presa ibérica, cocinada en el punto perfecto, sin miedo a ir hacia el lado de lo poco hecho, bien acompañada de un timbal de patata y tocino sorprendentemente sabroso, y con la sal Maldon dando el punto de viveza que armoniza el plato en su conjunto.

Todo espectacular, estamos ya hasta arriba de comida, la botella de albariño ya ha hecho su servicio, pero nos dicen que ahora vienen los postres, ¡con lo que le gustan a Nongogoa!

Postre de infusión fría de frutos rojos en Restaurante Akebaso

Postre de infusión fría de frutos rojos en Restaurante Akebaso

Postre de tarta de chocolate y helado de avellana en Restaurante Akebaso

Postre de tarta de chocolate y helado de avellana en Restaurante Akebaso

Pedimos un postre cada uno, para compartir y seguir probando de todo un poco. Riquísima la infusión fría, con ese punto ácido de los frutos rojos, ideal para verano para bajar un copioso menú como éste. La tarta de chocolate, está rica, pero no me parece un buen colofón para un menú degustación espectacular, quizás influye en que no soy muy amigo de las tartas en general.

Como veis, el menú degustación del Akebaso es extenso, muy completo, constando de 6 platos entre entrantes, pescados, carne y postre. Cuesta 45€ (Junio 2012), IVA aparte, e incluye vino crianza Rioja, o blanco (Albariño/Verdejo, etc.), y también café. Es una cifra importante, no es para ir a menudo, pero es un ‘capricho’ que merece mucho la pena, porque la relación calidad precio es altísima, y la gastroexperiencia (comida de calidad + entorno + atención) vivida es muy satisfactoria, de las de recordar en el paladar y en la memoria con mucho agrado.

Si el tiempo lo permite, sobre todo en verano, tomar café, y un chupito, en la terraza de fuera, a pie de jardín y pudiendo admirar el maravilloso entorno verde, de montaña, tan característico  de Euskadi, es otra de las maravillas que no te puedes perder en este templo gastronómico del Duranguesado.

Terraza, parte con pérgola, del Restaurante Akebaso

Terraza, parte con pérgola, del Restaurante Akebaso

Jardines del Restaurante Akebaso, con el  monte Anboto al fondo

Jardines del Restaurante Akebaso, con el  monte Anboto al fondo

Los jardines y el césped están muy-muy cuidados, y el recinto, que es bastante grande, también tiene unos pequeños columpios donde los críos pequeños pueden pasar el rato. Otro apunte y detalle importante, los baños; perfectamente decorados, con todos los detalles muy cuidados, detalles que dicen mucho de un restaurante, y en este aspecto también se  nota que el restaurante Akebaso no es un restaurante cualquiera, es un sitio de nivel, de calidad.

Aquí se ha contado la opción del menú degustación, una opción que recomiendo probar a todo el mundo por su relación calidad-precio. Supongo que a la carta, con platos más consistentes y pidiendo entrante, plato principal y postre, con vino, el precio se puede disparar algo más. Tengo la suerte de haber estado en este restaurante varias veces, y de haber probado también el menú ejecutivo que ofrecen, que se sirve de lunes a viernes al mediodía. Este menú consta de un entrante, un segundo y un postre a elegir entre varias opciones, son 28€ IVA aparte, una opción ideal para escaparse en pareja o como su apropiado nombre bien indica, para ir por temas de trabajo, con clientes, quienes saldrán gratamente sorprendidos tras degustar este menú especial. También he estado de boda en este restaurante hace unos años, y sólo puedo decir que fue todo espectacular, una de las mejores bodas en las que he estado, la comida, el ambiente, el trato, el entorno, el baile… todo chapeau, ¿buenos recuerdos eh Marta y Eneko? 😉

Me gustan los sitios y restaurantes en los que apuestan por la materia primera y le dan un toque innovador y moderno a la cocina; me gustan los restaurantes en los que el edificio, el entorno, la decoración interior y el trato me hacen sentir especial; luego…me gusta encanta el restaurante Akebaso, no creo que lo puedo esconder, es uno de mis ojitos gastronómicos derechos, y no lo he descubierto hace tanto tiempo, así que algo tendrá y habrán hecho entre todos para que me guste tanto.

Valoración @Lonifasiko: 4.9/5

Nota: Significar que puede que el nombre de alguno de los platos mencionados no sea correcto o no esté completo, incluso que me haya podido confundir en ciertos detalles bastante obvios. Si es el caso, sorry :(, no tuve la ocasión de apuntar bien, ni recordar, todos los detalles de los platos que nos fueron sirviendo, se ve que estaba gastronómicamente anonadado.

Información práctica:

On egin!

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