Archivos de la categoría Araba

Senderismo en familia en el Parque Natural de Izki: Qué ruta no hacer con sillita de niño

Una sinuosa carretera típica de la Montaña Alavesa nos lleva desde Maestu o Maeztu hasta la pequeña localidad de Korres, el único núcleo habitado que está dentro del Parque Natural de Izki. Es uno de los accesos más habituales a este parque natural no muy conocido incluso a nivel de Euskadi. De hecho, se decidió hace unos años construir un parketxe (‘casa del parque‘ en euskera) o centro de interpretación en este enclave, con el fin de facilitar información sobre el parque y sobre todas las rutas de senderismo y BTT que se pueden realizar en los alrededores.

Justo al lado del moderno edificio que alberga el centro de interpretación, que para nuestro humilde gusto desentona bastante con las casas rústicas y de montaña de Korres, hay un pequeño parking donde se puede aparcar el coche, si no llegas muy tarde claro. ¿Entramos al parketxe para informarnos sobre qué opciones hay para realizar senderismo en familia con nuestra peque de 2 años largos?

Senderismo en familia en el parque natural de Izki

Senderismo en familia en el parque natural de Izki

Seguir leyendo

Valora el artículo:

Ardoaraba, la mayor fiesta enogastronómica de Euskadi

Ardoaraba es una palabra que para la gente de Euskadi, más específicamente, para los que hablan euskera, dice mucho de por sí, ya que ‘ardo‘ significa ‘vino’ y ‘Araba‘ es el nombre oficial de la provincia de ‘Alava’. Pero claro, es normal que la gente que viene de fuera no tenga ni idea del verdadero significado de ‘Ardoaraba’, al igual que yo no tendría por qué saber qué significa Innsbruck en tirolés. Bien, para todos los que no saben qué significa Ardoaraba y para aquellos que sólo conocen la traducción al euskera, vamos a contar con pelos y señales qué es y cómo se vive Ardoaraba, en primera persona del plural, que es como asistimos nosotros a la edición del 2013, léase en familia.

Ardoaraba fiesta del vino en Vitoria-Gasteiz
Vino de Rioja Alavesa y gastronomía, ejes principales de Ardoaraba

Seguir leyendo

Valora el artículo:

Vendimia y pisado de uva en Rioja Alavesa, enoturismo en familia

“Hay tres cosas que cada persona debería hacer durante su vida: plantar un árbol, tener un hijo y escribir un libro”. Esta cita se le atribuye al polivalente político, filósofo y poeta cubano Jose Martí. Son tres cosas con las que puedes estar más o menos de acuerdo, aunque en los tiempos actuales, yo creo que “escribir un libro” podría ser perfectamente sustituible por “tener un blog o bitácora en Internet”. Con este pequeño cambio, a día de hoy puedo decir que he cumplido las tres, ¿soy por eso mejor persona? Para nada…y tampoco tengo entrada en la Wikipedia, cachís…

Ésa es la primera de mis apreciaciones sobre esa más que discutible frase; la segunda, simplemente añade como coletilla una cuarta nueva acción/actividad que habría que hacer al menos una vez en la vida: “Vendimiar y pisar uvas”. Es más, me permito incluso desligarme ligeramente de tal mítica frase y adquirir cierto ego-protagonismo vaticinando aquello de “No dejaré este mundo…sin haber vendimiado y pisado uvas como un oriundo”. Sí, lo sé, el chiste no es como para ir al Club de la Comedia…

Muchos de vosotros conocéis mi interés y gusto por el mundo del vino, que viene acrecentado e influenciado por el link especial que mantengo con La Rioja, tierra que visito muy a menudo; gracias a ese link, desde bien pequeño he tenido la oportunidad de participar, en clave festiva y testimonial, de la vendimia. He vendimiado a mano, e incluso he ido sentado en el tractor de turno con el remolque cargado de uva, a volcar las uvas en la tolva de la cooperativa de vino de la zona. Lo recuerdo, vagamente, como una experiencia divertida, pero lo vivido hace apenas dos semanas ha engrandecido y completado mi pasión por este mundillo. Sí, recientemente, tuve la ocasión, gracias a Servicios Turísticos Thabuca, con motivo de su décimo aniversario (¡zorionak!), de vivir una experiencia sin igual: vendimiar y participar en el proceso de pisado de la uva, en un antiguo lagar rupestre, en la Rioja Alavesa.

Significar que esta región al sur de Araba, perteneciente a Euskadi (dato importante), que linda con la vecina La Rioja, y Labastida en especial, cuenta con numerosos lagares rupestres; en ellos se pisaba antiguamente la uva para a posteriori dar comienzo al proceso de prensado y fermentación de la misma y a la consiguiente producción del vino.

En nuestro caso concreto, tuvimos la suerte de vivir esta experiencia en el el Lagar de Montebuena Norte, al que se accede tras caminar 10 minutos desde el centro de la Labastida, primero por la carretera dirección a San Vicente de la Sonsierra, y luego por un camino que sale a mano derecha. El camino desemboca en un antiguo lagar, entre viñas, bien conservado y de origen medieval, y construido aprovechando un afloramiento rocoso existente en la zona.

Lagar rupestre de Montebuena Norte, en Labastida

Lagar rupestre de Montebuena Norte, en Labastida

Viñedos de Labastida, en la Rioja Alavesa

Viñedos de Labastida, en la Rioja Alavesa

Uvas de la variedad tempranillo listas para ser vendimiadas y exprimidas

Uvas de la variedad tempranillo listas para ser vendimiadas y exprimidas

Tras inspeccionar el terreno y situarnos, atendemos a las interesantes explicaciones que nos enseñan cómo vendimiar, cómo recoger los preciados racimos de uvas de esas cepas que en otoño adquieren ese espectacular tono multicolor; ataviados con las herramientas pertinentes y siguiendo atentamente las instrucciones de nuestra guía Carol, pudimos cortar unos buenos racimos de uva tempranillo de las viñas de la zona, experimentando en primera persona lo dura que es la vendimia manual, un proceso actualmente bastante automatizado para producciones de vino a media y gran escala.

Aprendiendo la técnica de la vendimia manual en Labastida

Aprendiendo la técnica de la vendimia manual en Labastida

Racimos de uva tempranillo depositados en los cestos

Racimos de uva tempranillo depositados en los cestos

Tras probar in situ y llenar algunos cestos con varios racimos y kilos de uva, y con la repentina, pero indispensable, aparición de otros cestos repletos de uva traídos para la ocasión, el siguiente paso es volcar dichos cestos en la parte superior del lagar, en una especie de pileta circular en ligera pendiente.

Volcado del cesto a la pileta del lagar

Volcado del cesto a la pileta del lagar

Pileta del lagar llena de uva

Pileta del lagar llena de uva

Con la materia prima ya depositada, sólo queda descalzarse, remangarse los pantalones y…¡pies a la obra! Nos comentaban que el pisado de uva tenía que ser lo más natural posible, pero con un movimiento acompasado de ambos pies, en ligero vaivén, sin pretender pisar fuerte ni destrozar la uva, girando de vez en cuando sobre nosotros mismos.

Pisando uva como un auténtico profesional

Pisando uva como un auténtico profesional

Os juro que es una sensación muy agradable para los pies, es una especie de masaje natural continuo que te invita a seguir pisando, en plan adictivo, chof-chof, chof-chof

Vinoterapia para los pies

Vinoterapia para los pies

Vamos a ser sinceros, cada uno hizo lo que pudo, algunos mejor que otros, pero el caso es que el grupo que estuvimos, disfrutamos un montón, y se revivió ese antiguo espíritu de hermandad y de festividad que celebra la próspera recogida de la cosecha e intenta evocar buenos augurios para la posterior producción vitivinícola. No faltaron los abrazos y las risas, tampoco los traicioneros resbalones, pero nadie se tiñó completamente de morado y el mosto empezó a fluir rápidamente para disfrute y emoción de todos.

Pisar uva, acto de hermandad, trabajo en equipo

Pisar uva, acto de hermandad, trabajo en equipo

Aunque aparentemente no había tanta uva, es una pasada la cantidad de mosto, ese primer zumo de uva, que se extrae de un simple pisado realizado por aficionados como nosotros. Aprovechando la gravedad, de una forma totalmente artesanal pero muy inteligente, desde la pileta, a través de un estrecho canal, que en su entrada tiene varios racimos de uva sin pisar que ejercen como ‘filtro’, el mosto pasa a un compartimento  bastante hondo llamado ‘torco’ o depósito (parece una tumba).

El zumo de uva fluye desde la pileta al torco por un estrecho canal

El zumo de uva fluye desde la pileta al torco por un estrecho canal

El filtro natural de la uva en el paso del mosto de la pileta al torco

 El filtro natural de la uva en el paso del mosto de la pileta al torco

Pileta vacía de uva, torco lleno de mosto

Pileta vacía de uva, torco lleno de mosto

Sólo quedaba recoger el, nunca mejor dicho, fruto de nuestro trabajo, un excelente primer mosto, dulce, que tiene un sabor de autenticidad alucinante. Después de probar este mosto, opino que deberían cambiar el nombre a esa bebida que pedimos como ‘mosto’ en los bares, ¡nada que ver, por favor!

Mosto, zumo de uva recién exprimido, sin trampa ni cartón

Mosto, zumo de uva recién exprimido, sin trampa ni cartón

Tras disfrutar de ese primer caldo, la experiencia vitivinícola termina con la recogida de los restos de uva, que se utilizan como abono natural, la recogida en botellas del mosto, que te lo puedes llevar a casa para degustarlo, y la limpieza, con agua, del lagar y de los  gustosamente manchados y pegajosos pies y piernas de los participantes.

A posteriori, siguiendo con el ambiente festivo y distendido, completamos la jornada con un pequeño almuerzo en las inmediaciones del lagar, con embutido y vino de por medio, como no podía ser de otra manera, redondeando así una experiencia de enoturismo auténtica 100%.

Es una actividad que recomiendo a todo el mundo, da igual la procedencia, sexo, edad,  idioma, situación familiar, nivel cultural, tipo de viajero que seas…vendimiar y pisar uva es una experiencia única, de las que gusta vivir al menos una vez en la vida, sintiéndote  partícipe de esos primeros pasos en la producción ancestral del caldo divino que tanto gustaba al Dios Baco. Tonto no era el jodío no…

Nosotros tuvimos ocasión de hacer este plan en familia, con una cría de menos de año y medio. A algunos niños al principio les dará un poco de yuyu pisar la uva, pero tarde o temprano, bien pisando uva o bien chapoteando en el torco lleno de mosto, acabarán disfrutando, como enanos, de la experiencia, al igual que los padres. Eso sí, la probabilidad de que la ropa de los pequeños tenga que ir luego directamente a la basura, es alta no, altísima, pero merece la pena, esas fotos y experiencia, lúdica y formativa, de las que no enseñan en el colegio, serán para el recuerdo.

Y con esta inolvidable experiencia enoturística en familia, cumplo ya la cuarta actividad que comentaba al principio del post. Ahora bien, ¿cuál es la quinta, producir mi propio vino? Sea cual sea, ¡vamos a por ella! 🙂

Más información y reservas:

SaludoX!

Valora el artículo:

Paseo por Labastida, puerta de entrada histórica a la Rioja Alavesa

Hay pueblos en los que según empiezas a caminar por sus calles, te embriaga un halo de historia y encanto especial que no te los puedes quitar de encima en toda la visita. Por cómo soy, por mi curiosidad, a mí me ocurre en demasiadas ocasiones, pero hay veces en las que me gusta sobremanera, porque hace que mi mente trabaje y vaya atrás en el tiempo, interesándome por el pasado y legado histórico de un lugar. Si llego a ese punto, eso es una señal inequívoca de que ese pueblo me ha ‘enganchado’.

Visitar Labastida en la Rioja Alavesa ha sido un auténtico descubrimiento. Por mi conexión riojana que muchos conocéis, es un pueblo en el que había estado bastantes veces. Sin embargo, admito sin sonrojarme que no conocía muchos detalles de la verdadera Labastida (Bastida en euskera), como histórica puerta de entrada a esta noble y fértil región a los pies de la Sierra Cantabria. ¿Te animas a descubrir con nosotros qué ver y qué hacer en Labastida?

Labastida fotos Rioja Alavesa turismo
Escudo heráldico en la calle Frontín

Sigue leyendo

Valora el artículo: