Anchoas Santoña Fotos

La Taberna de Berto, anchoas de Champions en una vieja tasca de Santoña

Si tienes buen producto, no te compliques“. Así reza una histórica afirmación gastronómica, convertida casi en leyenda urbana. Espetar hoy en día esto, mientras vivimos a todo correr en un mundo globalizado y competitivo a más no poder, es altamente peligroso. De locos. Más aún si lo afirmas desde algún punto de la cornisa cantábrica, donde todo el mundo sabe que no se come bien, ¡se come de lujo!

Porque somos rebeldes y nos gusta ir a contracorriente, hoy viajamos en el tiempo para conocer la taberna de Berto en Santoña. Rincones de la vieja escuela que se niegan a acatar los dictámenes y tendencias del panorama gastronómico más cool. Por y para ti, oh!, endiosado chef. Porque hay tascas tradicionales en este país que pueden ser mucho más top que tu restaurante de siete mil estrellas Michelín. Haz el favor de darte un paseo para reflexionar y hacer hambre, hoy vas a descubrir dónde comer (las mejores) anchoas en Santoña. Anchoas de Champions.

Laredo Santoña paseo marítimo
Comer unas anchoas y pasear, ¿o era al revés?

Pinchos y tapas en la zona del Peralvillo en Santoña

Una lluviosa mañana de Abril nos “chafa” el plan de senderismo que teníamos en la costa cántabra, por lo que nos vestimos de calle y decidimos visitar Santoña. Diversas fuentes nos han informado que esta ilustre villa marinera está muy bien para tapear y tomar unos potes, con una alta concentración de bares con precios bastante económicos. Allí nos plantamos, no sin antes preguntar a nuestros buenos amigos Zuriñe e Iñigo (eskerrik asko, familia!) por recomendaciones para comer pinchos y tapas en Santoña.

Santoña street-art
Este “amigo” parece querer indicarnos dónde aparcar

Todas las recomendaciones apuntan a la zona conocida como El Peralvillo, una peculiar confluencia de calles del casco viejo de Santoña que se asemeja a una especie de pequeña plaza. Zona peatonal durante los fines de semana, la zona del Peralvillo concentra más bares por metro cuadrado que nieve tiene Andorra.

Tapas Santoña Peralvillo
La estatua que asiste impertérrita al ir y venir de la gente

Las recomendaciones que nos hacen llegar son varias, pero hay una especial, una de ésas que viene subrayada, con emoticono. La guardamos con celo como colofón a la ronda de tapeo en Santoña.

Pinchos y tapas en Santoña Peralvillo
Barras muy lucidas en muchos bares de Santoña

Taberna de Berto, una tasca marinera anclada en el tiempo

¿Es mala o buena señal cuando tu local se llama de una manera pero la gente del pueblo lo conoce con otro nombre? Depende, ¿no? Es lo que sucede con la “Taberna de Alberto“, conocida en Santoña como “Taberna Berto“. La abreviatura del nombre se utiliza en este caso con confianza, denotando cercanía, incluso simpatía.

Esta taberna que hace esquina en la plaza del Peralvillo no necesita maquillajes superficiales. Puede pasar incluso desapercibida entre la orgía de bares de la zona, pero si preguntas a algún transeúnte con pinta de local, la respuesta y las indicaciones no dejan lugar a dudas: “La casa roja de la esquina“.

Dónde comer anchoas Santoña
“La casa roja de la esquina”. Realmente se llama “La Taberna de Alberto”

El bajo de esta casa rehabilitada esconde una gran sorpresa, ¡un tesoro! Es doblar la esquina, dar con la puerta de entrada, abrirla y viajar a una tasca de pueblo de hace varias décadas. ¿Te acuerdas del típico bar-tienda de ultramarinos de la aldea de tu abuela? Aquí se esconden las raíces del far west cántabro, junto a gran parte de la historia marinera de Santoña.

La taberna está llena, buena señal. Nos hacemos un hueco en una esquina, en un pequeño banco, junto a decenas de cajas de vino amontonadas unas encima de otras. La metodología de las 5S no ha llegado todavía a esta taberna. Ni falta que hace. Si el navegante y cartógrafo santoñés Juan de la Cosa levantara la cabeza…

Juan de la Cosa Santoña monumento
Navegante y cartógrafo oriundo de Santoña

Me acerco con cierto recelo a la barra, sin poder dejar de escudriñar todos los detalles vintage que encierra este curioso txoko gastronómico. La decoración de la tasca se las trae. Es más, no hay decoración. Los objetos y detalles que se han ido amontonando durante largo años han conformado, sin orden ni concierto, una obra de arte vintage que ríete tú del street art que practican algunos supuestos artistas hoy en día.

Taberna Berto Santoña
Después del caos viene el orden, ¿no?

Pido un par de albariños con voz temblorosa. Pienso para mis adentros: “A ver qué me sirven en este gastro-antro”. Ojo, “antro” en el buen sentido de la palabra, porque ese aire de tasca marinera nos enamora desde el minuto cero. El albariño es correcto, nada del otro mundo, pero vemos que casi toda la gente tira del clásico vino tinto de Rioja, crianza o vino cosechero, del año. Nos parece ver que sirven el vino de la casa en jarra de barro. Autenticidad por todas partes.

Las mejores anchoas de Santoña

Nos llama la atención que el 90% de la gente que está en la barra del bar Berto degusta con palillos, con suma elegancia, anchoas de una pequeña lata de conserva. Para no manchar nada, sirven la octavilla de anchoas de Santoña sobre el típico papel de charcutería. Como dice Xabier de la Maza: “Magno”.

Dónde comer mejores anchoas Santoña
Anchoas, palillos y pan, what else?

Aquí lo típico son las anchoas de Santoña y el quesonos dice la camarera ante mi cara de foodie-panoli. Mientras, nos ofrece generosa una carta con la oferta de tapas, raciones y precios. La estudiamos con detenimiento, porque hay alguna otra opción, pero si la camarera te espeta con firmeza lo mencionado, ¡para qué complicarse! Más claro, agua anchoa.

Cada vez más cómodo e intentando poner voz que denote seguridad y aplomo en la elección, allá que voy: “Ponme una octavilla de anchoas“. Papel de  carnicería, cesta de pan, palillos y una lata de conserva de anchoas. Todo, sin logos, nombres ni serigrafías. Seguimos para bingo en la taberna Berto de Santoña.

Anchoas Santoña Fotos
Anchoas del Cantábrico, artesanas

La presentación del producto es sencilla pero impoluta. Y qué decir del color y apariencia de las anchoas de Santoña que vienen dentro. Entre 10-12 anchoas estupendas, que vienen a costar 4,80 € la lata. Bien limpias, sin espinas ni barbitas, en su tamaño perfecto. Se coge un palillo, se pincha una anchoa directamente de la lata y ¡pa’ dentro! Acompañamos de trocito de pan y trago de albariño. Orgasmo salado.

¡Qué nivel de anchoas! Te comes una lata entre dos sin pestañear, éstas no cansan. “Sácanos otra ronda de albariños, por favor“. ¿Y si fueran las mejores anchoas que hemos probado nunca? No andarán lejos.

Queso picón de Tresviso, pasión por “La Tierruca”

Nos encantaría quedarnos cual estatuas en el bar, pasar a formar parte de la ilustre fauna y flora de la tasca Berto. Sin embargo, tenemos cita gastronómica en Noja, por lo que nos vamos sin probar el queso de la casa, ese queso que te cortan allí mismo. El más típico es el queso picón de Bejes-Tresviso, un queso azul elaborado en el valle de Liébana, en la tierruca of course. No problem si no te gusta, sirven otros quesos típicos de España, zamorano o manchego para más señas. Las raciones que vimos tenían una pinta de alucinar, aunque personalmente, creo que las anchoas de Santoña ganan. Por goleada.

No hay sorpresas al pagar. Se paga el precio justo por un producto de calidad. No me resisto a preguntarle a la camarera por la marca de las anchoas que sirven, por si se pueden comprar en algún lado. Mutismo absoluto. Tan sólo consigo sonsacarle que las elabora una pequeña empresa conservera familiar de Santoña, que las vende todas a un mayorista. Sonríe. Percibo que no quiere ni puede hablar demasiado. Parece Otegi en la entrevista que le hizo Jordi Évole. Dejémoslo así, no quiero incomodarle (más). Entiendo su postura, es parte del “secreto de la casa”.

Anchoas Santoña Taberna Berto
¿Perfectas?

Las mejores anchoas del Cantábrico (Engraulis Encrasicolus), aceite de oliva y sal. Y de trasfondo, una esmerada limpieza y “sobado” manual, un trabajo durísimo realizado en su mayoría por finas manos que sólo pueden ser de mujer. Degustar estas anchoas de Santoña en lata es una auténtica delicia. Si a este producto gourmet de alta calidad le añadimos el misterio del curioso formato de presentación al consumidor y el aire tradicional de la taberna Berto, comer anchoas de Santoña en esta tasca se convierte en una de las experiencias top en Cantabria. Y no sólo para viajeros y turistas, porque en la taberna Berto se da cita todo tipo de gente, desde el que va vestido de domingo, de punta en blanco, hasta el que va en ropa de montaña o ha trabajado en una conservera de anchoas durante muchos años.

Porque la taberna Berto no entiende de clases sociales. Sólo entiende de clases de anchoas. Las que se comen aquí, son de clase superior, de la Champions del Cantábrico. Ya ves que hoy no te decimos nosotros cuáles son las mejores anchoas en Santoña. Nos lo han dicho, te lo dicen, a gritos, por activa y por pasiva, los sabios habitantes de la bahía de Santoña.

Bahía Santoña Fotos
Sabor a Mar Cantábrico

Porque si hay algún pueblo que sabe de anchoas, ése es Santoña. Y si hay algún bar que sabe aunar el aroma de los viejos aires marineros con un producto local excelente, hablemos de taberna Berto en Santoña. Santoñesa, santoñés, ¿no estás de acuerdo con esta afirmación? Haznos llegar tu opinión o sugerencia al respecto por favor, estamos deseando saber dónde comer anchoas en Santoña.

Valoración @Lonifasiko: 4,6/5

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11 pensamientos sobre “La Taberna de Berto, anchoas de Champions en una vieja tasca de Santoña”

      1. Una exposición excelente, picara, sincera, creativa, solo queda saber como se “mata ese gusanillo”, que separa Coruña de tus palabras y “porsu” este “pequeño rincón de Berto”……En mi existencia “y por su culpa” tengo 3 materias pendientes, ESCRIBIR UN LIBRO, PLANTAR UN ÁRBOL, VISITAR ESTE LUGAR, porque lo del HIJO ya he cumplido, ……Brillante un saludo y GRACIAS.

        1. Hola Javier, bienvenido al blog! Muchas gracias por tu comentario y por tan poéticas palabras! Nos alegra saber que la visita a la Taberna de Berto ha entrado en tu lista de prioridades y “debes”. No sé si al mismo nivel que el resto, pero te aseguro que la visita a este templo gastronómico de la anchoa y del queso picón, no te va a defraudar. Cuando lo visites, nos encantaría que nos dejaras un comentario de vuelta, con tu más sincera opinión sobre el sitio. Porque este blog lo construimos y crece gracias a todos, en especial a gente como tú, Javier. Muchas gracias y saludos!

          1. Malas noticias. Berto chapó ayer y para siempre la taberna actual. El único consuelo es que podremos seguir degustando el “producto” en otro local a escasos 100 metros. Pienso que no será lo mismo, pero habrá que esperar…

          2. Hola Mario! Muchas gracias por la privilegiada información, aunque tu comentario nos deja realmente fríos y tristes :(. ¿Dónde iremos ahora a comer anchoas en Santoña? Ojalá el producto se siga manteniendo, y al menos, algo de la esencia de ese local tan auténtico. Te agradecemos de antemano cualquier nueva información en torno al nuevo local y el origen del preciado producto que allí van a servir. Muchas gracias y saludos!

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