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Dónde comer los mejores bocadillos de calamares en Madrid

Estando en Madrid y hablando de gastronomía, ¿hay algo más de Madrid que el cocido madrileño, los callos a la madrileña o los míticos bocatas de calamares? Estos últimos no llevan explícitamente adjetivo ni adverbio que denomina su origen, pero la razón es bien sencilla, ¡no lo necesitan!

Se comen en otros puntos y lugares de la geografía española, pero su popularidad y fama en Madrid sobrepasa las fronteras de la Gran Vía, Láctea por supuesto. Hoy te llevamos a descubrir dónde comer los mejores bocadillos/bocatas de calamares en Madrid. Ni más ni menos. Y va y te lo cuenta un eibarrés que se declara un enamorado de esta particular versión del foodporn madrileño. Vamos, prepárate, ¡calamar!

Mejores bocadillos de calamares en Madrid
Los dos bares que recomendamos están uno al lado del otro

El bocata de calamares es un aperitivo típico que se puede degustar en gran parte de los bares de Madrid. Pero no es exclusivo de la capital, sirviéndose también, con alevosía y nocturnidad, en bares de ciudades colindantes que forman la gran urbe de Madrid. Se puede encontrar en bares de todo Madrid, tanto en tabernas y tascas de barrio, como en los bares más castizos del centro de Madrid. Y entre estos bares históricos que se han ganado a pulso su popularidad, hoy vamos a destacar dos bares castizos cerca de la Plaza Mayor donde degustar este curioso manjar que no deja indiferente a nadie.

El mítico bocata de calamares del Bar La Campana en Madrid

Es la primera referencia que me dieron cuando pregunté donde podía comer el clásico “bocata calamares” en el centro de Madrid. Y no fue sólo una la persona que me lo recomendó. Me lo señalaron en la recepción del hotel, gente y amigos de Madrid, y a posteriori, virtualmente a través de Facebook, varios colegas. Todos, gente de diferente edad y situación económico-social, no lo dudaron: El Bar La Campana es uno de los mejores sitios en Madrid para comer un bocadillo de calamares de Champions.

Dónde comer los mejores bocadillos de calamares en Madrid
Bares castizos de antaño

Situado en un callejón que te sumerge a la par que huye del bullicio turístico de la Plaza Mayor de Madrid, La Campana es un bar pequeño, con un primer espacio de barra a mano derecha y varias mesas a la izquierda, y un segundo espacio, estrecho, subiendo un par de escalones.


Encontrar mesa libre y asientos en el Bar La Campana es más difícil que ganar el sorteo del Euromillón. Da igual a la hora que vayas, siempre está petado. De todas formas, no te estreses. Hay mucha rotación, y entre que pides en la barra y te sirven, si estás un poco al loro, seguro que acabas triunfando y sentando tus benditas posaderas.

Siempre te quedará comer tu bocadillo en la barra, aunque con el poco espacio que hay y con el gentío que suele haber haciendo cola para pedir, puede resultar bastante incómodo, aparte de poco glamouroso. Un bocadillo de calamares exige ser degustado con calma, sentado, y si puede ser, acompañado de una caña de cerveza bien tirada.  Lo dicen los más altos dictámenes madrileños, qué menos que hacerles caso.

Bocata de calamares en Madrid
Bocadillo sencillo, combinación infalible

El precio del bocadillo de calamares es de 2,70 €. Los calamares, rebozados en ese aceite misterioso que mejor no saber de qué tipo es, ni de dónde proviene, están jugosos, en su punto. Hoy no hablamos de calidad, no procede. Nada blandengues, nada tiesos. Los envuelven en un pan que quiere aparentar ser pequeña chapata, un pan normalito que con el calor de los calamares se queda un poco “goma”. Comer ese pan sólo, a secas, puede ser un severo castigo para cualquier gastrónomo que se precie. Ahora bien, con los calamares inside, la combinación gana muchos enteros, y hace que te olvides un poco del pan.

Este bocadillo se devora en un santiamén. Dicen las malas lenguas que es un antídoto ultra-eficaz contra las borracheras y las resacas. También se rumorea que funciona y es capaz de calmar el hambre voraz de siete vascos juntos.

Bar La Campana Madrid de tapas
Coger mesa suele estar complicado, ¡vuelan!

Porque no sólo de calamares vive el hombre, también sirven otros bocadillos y raciones en el Bar La Campana. Eso sí, nada de eclipsar al plato bocadillo estrella de la casa. El 90 % (datos por contrastar) de gente que entra en La Campana, pide un bocata de calamares. Los bocadillos de panceta, lomo y sucedáneos varios también tienen su público, pero se quedan en minoría, al igual que las típicas raciones de patatas bravas y patatas alioli.


Personalmente me animé con una ración de patatas alioli, las clásicas que se sirven frías. Están ricas, aunque empachan un poco y repiten toda la noche. Sí, mejor para compartir y tal, lo sé. Abstenerse estómagos sensibles, con el alioli no se juega. Por cierto, atentos a la guarrindongada de untar parte del alioli de las patatas sobre los calamares. ¿En serio que esto no se le ha ocurrido a nadie, ni a los del bar? Podrían poner salsa alioli como variante opcional. Estoy convencido que habría gente (entre ellos, yo), dispuesta a pagar incluso hasta 2,90 € el bocadillo. Hay que diversificar y diferenciarse de la competencia que tienes al lado, literal. Lo pienso patentar.

Mensajes graciosos
¿A que tú también lo ves así?

Si hay cola para pedir, no te preocupes, sirven súper rápido, y despejan al personal de la barra a una velocidad supersónica. Van friendo de forma continua tandas y tandas de calamares, y tiene los bocadillos medio-preparados, por lo que tu bocata no tardará más de 13 segundos, echando para arriba. Otros bocadillos pueden tardar algo más, pero los calamares, viajan en business class. Te sacan una pequeña tapa con la cerveza o bebida que pidas, normalmente aceitunas aliñadas o unas pocas patatas alioli. Es comida que da mucha sed, y cada caña cuesta 1,8 €, que en comparación con el bocadillo, es hasta caro. Tranqui, se puede pagar con tarjeta, muy tourism-friendly. Está claro dónde está el truco para tocar la campana, ¿verdad, calamar?

Bar La Ideal, comer un bocadillo de calamares al lado de la Plaza Mayor

¿Te imaginas dos empresas vendiendo el mismo producto, con el mismo modelo de negocio y aportando el mismo valor añadido? Bien,  ¿y con las dos vendiendo ese tangible al mismo precio? Vale, puede pasar, el mundo es lo suficientemente amplio como para que se den este tipo de situaciones. Ahora bien, ¿y si a todo este cúmulo de casualidades le añades que las dos empresas están ubicadas en la misma ciudad? Qué misma ciudad, ¡una al lado de la otra, lindando propiedad con propiedad!

Todo puede ocurrir, y en Madrid, donde cierta señora con pocas luces degusta relaxing cups of café con leche, más. Es curioso que dos bares cuyo activo principal es la venta de cientos de bocadillos de calamares al día, se ubiquen uno al lado del otro. Se tocan. Conviven. Y creemos que los dos subsisten, que hoy en día, no es poco.

Bocadillo Calamares Bar La Ideal en Madrid
La especialidad del bar, bien clarita

No sabemos a cuál de los dos le irá mejor, pero nos atrevemos a decir, por lo visto en nuestras dos incursiones, que los dos tienen su público. Juegan en el mismo mercado, y con las mismas condiciones e ingredientes. Es por tanto el usuario quien decide dónde comer el mejor bocata de calamares de Madrid.

Ya dentro del Bar La Ideal, hablamos de otro local pequeño, largo y estrecho. Cocina a la entrada, barra infinita de color gris castizo a la izquierda, y en la parte derecha, una zona donde poder tomar una caña y comer algo de pie. La repisa de decoración vintage, que puede salvar vidas de alegre alterne y resaca, es priceless. La UNESCO está echando un ojo por si puede incluirla en la lista de candidaturas al Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.

Salir de cañas en Madrid
En ocasiones, toca comer de pie en la barra

Entre gritos, voces y comentarios jocosos de varios camareros que no paran de moverse por la barra, unas estrechas mesas y sillas pegadas a la pared, se fusionan, literalmente, con la animada barra de humor gratuito. Pillar una mesa libre aquí también, es una “Odisea en el Espacio (Madrileño)”.

Bar La Ideal Madrid calamares
Justitos de espacio

¿Qué vamos a pedir? Aunque la mezcla de botellas de whisky y licores internacionales con marcas castizas nos excita sobremanera, pongámonos serios. Hemos venido a comer un bocata de calamares en el Bar La Ideal. El formato es el mismo que el del bar contiguo. Calamares fritos en una misteriosa freidora y aceite, en su punto. La única variación es el pan, que en el caso del Bar La Ideal, es un pan que tira más hacia el formato chapata, estando más tostado.

Comer bocadillo de calamares en Madrid
Un clásico madrileño

Los calamares están acojonantemente buenísimos. Nunca tendrán la calidad y frescura de los calamares que degustamos en aquel chamizo de la Costa da Morte, pero para ser lo que son, estar hechos como están y pagar lo que se paga, están muy buenos. Este tipo de pan, al ser más durillo, cuesta masticarlo algo más, se hace más pesado terminar. Si bien no soy muy amigo de los “panes goma” como el que ponen en el vecino Bar La Campana, hay que reconocer que aquel pan se come más fácil. A la contra, resulta que la caña de cerveza más económica la sirven en este segundo tugurio.


El Bar La Ideal ofrece un amplio surtido de bocadillos al mismo precio que el clásico bocadillo de calamares. Sí, comer de pinchos y raciones en el centro de Madrid está también a la orden del día en este bar vintage. De hecho, viendo la dureza del pan, una opción más que interesante puede ser pedir una ración de calamares, que por el precio de 5,50 €, suponemos vendrá en plato, y en cefalópoda abundancia. Para otra ocasión.

Bocadillos, raciones, pinchos y tapas en Madrid
Local castizo, gastronomía ¿castiza?

Bocata calamares”, typical spanish foodporn

Por vergüenza a pedir otro bocadillo de calamares, decido probar otro de los bocadillos que ofrecen en esta típica tasca madrileña. Entre muchas dudas, finalmente decido continuar por la senda del typical spanish foodporn. Bocadillo de morcilla de Burgos, ¡toma ésa! De ésta no salgo.

Mismo pan, y 6-7 trozos de morcilla frita, que dudo que sea del centro de Burgos. Es un bocata basto y tosco en toda regla. Lo sabíamos de antemano, pero nos gusta el riesgo gastronómico, desde siempre. El pan hace que resulte todavía más áspero, de engullir y de digerir. También puede ser una opción interesante para “empapar” la resaca, pero digamos que no es una pericia gastronómica del estilo de los calamares. Avisados estáis.

Bocadillo morcilla de Burgos, foodporn español
Otro ejemplo del typical spanish foodporn

La próxima vez, habrá que probar otras opciones de la amplia gama de bocadillos castizos que ofrecen, pero mucho me temo que en estos dos garitos, por mucho que mejoren las frituras e innoven en pinchos y raciones, el bocata de calamares siempre seguirá siendo el rey. Sea en La Campana o sea en La Ideal, ¡larga vida al rey a los bocadillos de calamares!

Bocata calamares Madrid: Dónde comer
Un clásico que perdura en el tiempo

¿Vas a dejar que un vasco haya osado recomendar los mejores bocadillos de calamares en Madrid, en tu Madrid? ¿Sin incluir ese bar de mala muerte donde bordan el mítico “bocata calamares” y donde tantos domingos de resaca has pasado? Esto no puede quedar así. Yo que tú, dejaba un comentario con tu pulla opinión y sugerencia :).

Información práctica

  • Bar La Campana
    • Calle Botoneras 6 , 28012 Madrid
    • Teléfono: +34 913 64 29 84
  • Bar La Ideal
    • Calle Botoneras 4 , 28012 Madrid
    • Teléfono:  +34 913 65 72 78
  • Gastroexperiencias disfrutadas en Enero del 2016.
  • Precio bocadillo de calamares: 2,70 €
  • En ambos bares, preparan raciones y bocadillos de calamares para llevar. Squids sandwich to take away, de toda la vida :).
  • Mapa de dónde comer mejores bocadillos de calamares en Madrid

On egin!

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10 pensamientos sobre “Dónde comer los mejores bocadillos de calamares en Madrid”

    1. Estoy contigo Zigor, estamos atontados con tanta tontería y “chuminada” que se pone de moda dependiendo de la ventolera de las marcas, la gente que lo consume, los mercados y otras especulaciones varias. ¡Viva lo clásico, lo clásico de calidad, vivan los bocatas de calamares! Eskerrik asko!

  1. Soy un forofo de los bocadillos de calamares de verdad. Si no me equivoco, esos bares están ahí desde tiempos inmemoriales, porque, cuando era estudiante –y de eso han transcurrido unos decenios– y pasaba por Madrid, eran mi parada obligatoria para calmar mi apetito cuando esperaba para coger mi vuelta a casa.. Tengo que decir que me ha sorprendido gratamente. ¡¡Genial!!

    1. Hola Ángel, ¡bienvenido al blog! Mil gracias por tu comentario y tus palabras llenas de emotivos recuerdos. Así es, nos han comentado que son bares “de toda la vida”, que llevan ahí un porrón de años, sin haberse renovado mucho la verdad. Habrán cambiado de la peseta al euro y justo-justo ;). Nos alegramos que te haya gustado el artículo y te haya traído buenos recuerdos. Saludos y hasta la próxima!

  2. Gracias por no poner el Imperial. Otro de los que lleva fama que está en Atocha. A mi me lo recomendaron por la historia del sitio, ya que es antiguo, pero sus calamares me parecieron caros y secos. No lo recomiendo!

    1. Gracias por tu comentario y aportación personal Xipo! Quitamos de la quiniela del calamar ese bar de Atocha, nos fiamos plenamente de tu criterio gastronómico. SaludoX!

  3. Buen recorrido gastronómico probando un “typical” de Madrid. El de La Ideal todavía no lo he catado, así que habrá que darse una vuelta por allí. Uno que frecuento mucho y que también está en la plaza Mayor, concretamente en la Calle de Ciudad Rodrigo (nº3) es el bar Casa Rua, minúsculo y abarrotado pero donde hacen unos bocatas de calamares riquísimos. Abrazos de calamar!

    1. Hola Manu, ¡bienvenido al blog! Los calamares son bastante similares e un bar y en otro, aunque como decía, el pan de La Ideal es un pelín más duro, más tosco y difícil de comer. En el otro, calamares y pan se “integran” y “funden” casi en armonía. Y por supuesto, mil gracias por la genial aportación que realizas, tendremos que probar el bar que comentas la siguiente vez que paremos por Madrid. A este paso voy a tener que ir ampliando la lista, ¡mola! Muchas gracias de nuevo, abrazo con tentáculos de calamar gigante! 🙂

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