Valle del río Koritnica, camino al Passo del Predil, en los Alpes Julianos

Paso de Vršič y nacimiento del río Soča, dos visitas imprescindibles en los Alpes Julianos

¿Habéis tenido alguna vez la sensación de estar conduciendo por unas carreteras de montaña dignas de una etapa alpina del Tour de Francia o del Giro de Italia? Es la sensación que tuvimos en nuestro tercer día por tierras eslovenas, y por ello, no hemos dudado en calificar este día como la ‘etapa reina’ de nuestro viaje.

Eso sí, nada de bicicleta y más bien poco senderismo en esta ocasión, ya que como si de un pequeño roadtrip se tratara, hicimos una completa ruta circular en coche por los Alpes Julianos.

Alpes Julianos Eslovenia Fotos
Paisajes de postal en los Alpes Julianos de Eslovenia

Abandonamos nuestro fabuloso apartamento en Kranjska Gora para meternos de lleno en la carretera que emprende el ascenso hasta el famoso paso de montaña de Vršič. Con sus 1611 metros de altitud, es el puerto de montaña más alto de Eslovenia, y es habitual que permanezca cerrado por nieve desde Noviembre hasta Mayo. Conviene por tanto consultar siempre el estado de esta carretera que conecta los valles del río Sava y el río Soča, un paso de montaña que también hermana las regiones de Gorenjska  y Primorska. Es más, en Eslovenia es obligatorio circular con neumáticos de invierno y llevar cadenas de nieve en el maletero entre el 15 de Noviembre y el 15 de marzo. Más información práctica, aquí.

Al de un par de kilómetros, tras cruzar un puente sobre el río Pišnica, llega la primera sorpresa natural del día, por la que nos vemos obligados a dar un volantazo (literal) para entrar en un pequeño parking a mano derecha.

Lago Jazna, lago de la parte superior

 Lago Jazna, muy cerca de Kranjska Gora

Es el lago Jazna, que en realidad son dos pequeños lagos que nos han dejado maravillados con sus aguas y el reflejo en ellas de las moles calizas de ‘dosmiles’ como el Razor o el Prisojnik.

Lago Jazna, muy cerca de Kranjska Gora

Lago Jazna, muy cerca de Kranjska Gora

Sin duda, un excelente lugar de esparcimiento, y con el agua muy fría, madre e hija dixit.

Probando las gélidas aguas del lago Jazna

Probando las gélidas aguas del lago Jazna

Ascenso en coche al paso de Vršič

Tras sacar cientos de fotos (¡pronto empezábamos!), emprendemos de nuevo el discurrir por una carretera que cada vez se empina más. Comenzamos a ver verdes prados, sinuoso asfalto que agarra, y de pronto pasamos a estar vigilados por colosos alpinos, en los que todavía se ve bastante nieve.

Parajes alpinos por los que discurre la carretera de ascenso al Paso Vršič

Parajes alpinos por los que discurre la carretera de ascenso al Paso Vršič

Es la típica carretera de ‘Me gusta conducir’, pero al mismo tiempo, el conductor lo pasa mal, ya que te dan ganas de parar en todas y cada una de las curvas y miradores improvisados que tiene la subida en coche a Vršič. Es habitual ver muchos coches parados en las cunetas, con las luces de emergencia y los ocupantes haciendo fotos; también circulan por esta carretera en verano muchos aficionados al ciclismo y moteros, por lo que hay que andar con cuidado.

El paso de Vršic es muy frecuentado por aficionados al ciclismo

El paso de Vršič es muy frecuentado por aficionados al ciclismo

Al poco de comenzar la zona de pronunciadas curvas de herradura, cuando la pendiente se endurece, tras pasar por una fuente, paramos a mano derecha en un improvisado parking. El motivo es la visita, cruzando la carretera y ascendiendo por unas escaleras entre árboles, a Ruska Kapelica o ‘capilla de los rusos’.

Ruska Kapelica, en el ascenso al puerto de montaña o paso de Vršic

Ruska Kapelica, en el ascenso al puerto de montaña o paso de Vršič

Es una ermita que parece de dibujos animados, pero es en realidad una ermita y monumento homenaje a los soldados rusos, prisioneros de la I Guerra Mundial, que mientras construían esta faraónica carretera, murieron sepultados por una fatal avalancha de nieve. Es una ermita pequeña que no tiene nada, pero que al mismo tiempo, tiene su punto histórico y conmovedor. Por cierto, son de reseñar, y de admirar, todas las obras que construyeron los soldados rusos prisioneros en Eslovenia, unas cuantas.

Ruska Kapelica es un monumento que honra a los soldados rusos prisioneros muertos en una avalancha

La ermita-monumento honra a los soldados rusos prisioneros muertos en una avalancha 

Coronamos (bueno, nosotros no, el coche), la cima del puerto. A más de 1600 metros, hace fresco, y el paisaje empieza a ser alpino. Las montañas circundantes enamoran a cualquiera, y se ven restos de nieve importantes en la misma cuneta de la carretera, lo que llama nuestra atención, es mediados de Junio. Sí que tiene que nevar mucho por estas latitudes.

Último tramo de la carretera que asciende al mítico Paso Vršic, en los Alpes Julianos

Último tramo de la carretera que asciende al mítico Paso Vršič, en los Alpes Julianos

Desde allí, se emprende un vertiginoso descenso, que por razones obvias, no disfrutamos tanto como la subida, y es que el coche se va sólo…¡precaución! Una única parada imprevista al ver un coche en el arcén, y es que se puede acceder de forma fácil a una balconada de madera que ejerce de mirador hacia el valle del río Soča, en pleno Parque Nacional del Triglav. Según el panel interpretativo del mirador, el Triglav, montaña más alta de Eslovenia con sus 2814 metros, queda a la izquierda, pero no llegamos a divisar del todo esa pirámide caliza que tanta admiración produce entre los eslovenos. Se dice que ‘un esloveno tiene que subir una vez en la vida al Triglav’.

Mirador en el Parque Nacional del Triglav

Mirador en la bajada hacia el valle del río Soča, en el Parque Nacional del Triglav

Visita al nacimiento del río Soča

Continuamos el descenso sin saber muy bien qué íbamos a realizar el resto del día, con la idea quizás de bajar hasta algún pueblo del valle, por ejemplo Bovec. En otra ‘curva sorpresa’, con el potente rugir de las aguas de un río de fondo, vemos un letrero amarillo que reza ‘Soča’ junto a una carretera que emprende un rápido ascenso a mano derecha. No estaba previsto pero habíamos leído sobre este importante nacimiento fluvial.

¿Probamos? Yes of course! No os dejéis engañar por un panel interpretativo a mano izquierda al de pocos de iniciar dicha subida. Vimos un coche parado y pensábamos que ése era el sendero para ir hasta el nacimiento del río. Error, ya que ese sendero baja al cauce del río pero forma parte de una ruta de senderismo larga, no apta para ir con la peque. A punto de darnos la vuelta, el gusanillo del Soča nos ha picado, así que decidimos continuar carretera arriba. Al de poco, una cabaña y parking a mano derecha invitan a pensar que éste era el punto de partida que estábamos buscando.

Cabaña bar-restaurante desde donde se accede al nacimiento del río Soča

Cabaña bar-restaurante desde donde se accede al nacimiento del río Soča

A la pregunta de ‘dónde nace el río Soča’, la señora que sale a atendernos de la cabaña-bar-restaurante nos confirma que desde este punto, en 15 minutos, sin dificultad alguna, se accede hasta el nacimiento del río más famoso de Eslovenia para la práctica del rafting.

El turbulento y estruendoso río Soča

El turbulento y estruendoso río Soča

El sendero se interna en el bosque y emprende un ascenso bastante sombrío, no demasiado exigente, pero que te hace sudar, más cuando llevas a Izaro encima de los hombros. El río se escucha y se siente ahí abajo, a la izquierda, baja mucha agua. En cuestión de 10-15 minutos, antes de que el sendero gire y se empine fuertemente a la derecha, se llega a un punto en el que yendo a mano izquierda por cualquiera de los caminitos existentes, podemos bajar y acercarnos de forma prudente hasta ver el cauce del río. En ciertos puntos hay altura y un resbalón podría ser fatal, por lo que hay que andarse con mucho ojo, especialmente con los peques.

Cascada del nacimiento del río Soča

Cascada del nacimiento del río Soča

Ésta es la cascada de 15 metros a la que todo el mundo sube, y para la que no es necesario mucha preparación, aparte de calzado adecuado. La fuerza del agua impresiona, y por mucho que lo tapes, la cortina de agua que desprende el salto mojará tu objetivo de la cámara. ¿Es éste el nacimiento del río Soča (Isonzo en italiano)? Aunque la mayoría de mortales se queda aquí y así lo piensa, realmente no lo es. Para llegar al verdadero nacimiento hay que seguir el sendero, que en seguida se enfrenta a su primera ‘dificultad’. Es un pequeño tramo que supera un resalte rocoso algo descompuesto en el que hay que ascender con cuidado, si se necesita, ayudándose de un cable metálico. En la foto no se aprecia totalmente la verticalidad de este tramo, que in situ, parece más complicado.

Primer tramo de cable metálico en el ascenso al nacimiento del río Soča

Primer tramo de cable metálico en el ascenso al nacimiento del río Soča

El problema no es la subida, puede venir en la bajada. Es un punto en el que visto lo visto, aconsejamos que los peques de la casa, la gente no habituada a andar en la montaña, y la gente con vértigo, se plante, no es necesario corres riesgos. Así lo hicimos, a excepción de Miguel ‘El Curioso’, que como no, tuvo que trepar cual rebeco en Pirineos. Se puede decir que ésa es la parte fácil del acceso al punto exacto del nacimiento del río Soča, porque a continuación, cuando piensas que el sendero va a volver, te encuentras con otro tramo de cable metálico que será tu único seguro de vida durante los 50 metros que te quedan para llegar al nacimiento.

Paso delicado camino al nacimiento del río Soča

Paso delicado camino al nacimiento del río Soča

Este tramo rodea un saliente rocoso muy expuesto al vacío, y da acceso, a una especie de estrecha garganta caliza que muere en una oscura cueva.

Garganta final del nacimiento del río Soča

Garganta final del nacimiento del río Soča

Desde este punto, conteniendo la respiración, si tienes ganas, eres valiente y estás seguro, sólo queda caminar con mucho tiempo, bien pegadito a la pared, agarrando el cable metálico hasta con los dientes, hasta dar con el ansiado tesoro: la cueva y poza dónde nace el que es considerado como uno de los ríos más bonitos de Europa.

Poza donde afloran las aguas del río Soča

Las aguas cristalinas del río Soča emanan en una poza de una cueva

Es verdad que no accede mucha gente hasta aquí, porque desde luego, no queremos ni pensar qué ocurre aquí cuando se cruzan dos personas en la pared. ¿Quién se suelta? No, mejor esperar a que uno termine el recorrido, por favor.

El último tramo de acceso al nacimiento del río Soča es complicado

El último tramo de acceso al nacimiento del río Soča es complicado

Todo esto se complica cuando quieres tomar unas fotos y tu réflex te muestra el mensaje ‘full’ en pantalla. Argh, tarjeta de memoria llena, en el mejor momento. Toca sacar una nueva tarjeta SD de la mochila de la cámara, practicando funambulismo extremo, con gotas de sudor frío a tutiplén. No apto para gente con vértigo, y ahora, escribiendo esto, Miguel admite que pasó bastante acojono. Para muestra, un botón, digo, un vídeo:

Vídeo del nacimiento del río Soča

Es un sitio que deberían señalizar mejor, advirtiendo a los pies del primer tramo complicado lo que hay a posteriori, que es bastante acojoning. Es el típico sitio en el que se te pasa por la cabeza que ya eres padre y tal…

Tramo inicial del nacimiento del río Soča, previo a la cascada

Visto el nacimiento, hay que volver a través del San Cable Metálico

Una pasada poder contemplar cómo esas aguas de pureza extrema que afloran tranquilas en una poza de una cueva, a los pocos metros, cogen una endiablada velocidad y se precipitan en sucesivas e irregulares cascadas. This is nature!

Tras haber tenido la gran suerte de poder contemplar el verdadero nacimiento del río Soča, sólo queda desandar el camino y bajar al bar-cabaña, para dar de comer a la peque, que se nos ha hecho tarde. Aquí viene la parte agridulce del día, ya que vemos una ambulancia que está reanimando a un corpulento motero italiano tendido en el suelo. Preguntamos pero no necesitan ayuda. A pesar de la rica comida de montaña que sirven en la cabaña, malcomemos mientras asistimos a tan tensos momentos, impotentes.

La salchicha forma parte de las gastronomía típica en la zona de montaña de Eslovenia

La salchicha forma parte de las gastronomía típica en la zona de montaña de Eslovenia

Nos marchamos del sitio con el corazón en un puño, sin saber qué fue finalmente de aquel hombre. ¡Qué injusta es la vida, nosotros seguimos con nuestra excursión y viaje, tocados pero vivos, y aquel viajero, es más que probable que terminase su viaje allí, de forma imprevista, a orillas del Soča, para siempre.

Ya con ese mal cuerpo, el silencio se hizo gran protagonista del resto de la tarde, a excepción de Izaro, que lógicamente, no llegaba a comprender la situación. Continuamos el descenso en coche por la cara sur del paso de Vršič, con el alegre discurrir del río Soča como fiel compañero de ruta. Un poco antes de llegar a Bovec, nos desviamos hacia la derecha, siguiendo las indicaciones hacia Italia. ‘¿Hacia Italia?‘ os preguntaréis. Sí, la idea era realizar una ruta circular en coche, por lo que nos tememos de nuevo de lleno en el corazón de las montañas para emprender el ascenso al Passo del Predil, otro mítico puerto de montaña que hace de frontera entre Italia y Eslovenia.

Valle del río Koritnica, camino al Passo del Predil, en los Alpes Julianos

Valle del río Koritnica, camino al Passo del Predil, en los Alpes Julianos

Antes de coronar, siguiendo las indicaciones de Matiaz, pasamos por el cruce que da acceso al paso de Mangart, la carretera más alta de Eslovenia, a más de 2000 metros de altitud. Hay un letrero que indica el cierre de la carretera, aunque visto que hay algún coche que se aventura, nosotros también probamos. Recorremos unos cuantos kilómetros, pero ante la estrechez que va tomando la carretera, recordando las palabras de Matiaz diciendo que habían abierto la carretera hacía dos semanas, sabiendo que la carretera termina allí, y viendo que aquello sube y sube casi hasta el cielo, finalmente decidimos dar la vuelta, malamente (menudos precipicios que hay…), y bajar hasta el cruce. Ver de cerca

Paisajes de antiguos glaciares en el ascenso al Mangart Pass

Paisajes de antiguos glaciares en el ascenso al Mangart Pass

Coronamos el Passo del Predil, casi a 1200 metros de altitud, un puerto de montaña en el que cambias de país como si nada, pero en el que la esencia alpina, se mantiene intacta a ambos lados.

Passo del Predil, frontera entre Italia y Eslovenia en los Alpes Julianos

Passo del Predil, frontera entre Italia y Eslovenia en los Alpes Julianos

Brusco descenso por la vertiente italiana, dejando a mano izquierda el lago Predil, y una serie de ‘pueblos fantasma’ que nos teletransportan de nuevo a Tarvisio, un viejo conocido, ya que fue nuestra puerta de entrada a Eslovenia. Sin detenernos en suelo italiano, viendo que la tarde avanza, volvemos a entrar en tierras eslovenas calcando el recorrido realizado durante el primer día de viaje. Así, pasamos de nuevo por Kranjska Gora, y desde allí, seguimos por carretera, sin tomar la autopista, hasta Jesenice primero, y posteriormente, hasta Bled y su lago.

Frontera entre Italia y Eslovenia en los Alpes Julianos

Los Alpes Julianos coquetean constantemente con tierras de Italia, Austria y Eslovenia

El trayecto desde Kranjska Gora hasta Bled, si bien no son muchos kilómetros ni tiempo, alrededor de 45 minutos, se nos hizo pesado por carretera normal, pillamos bastante tráfico de camiones. Lo hicimos por ver un poco si Jesenice y otros pueblos de la zona merecían la pena (que no demasiado…), pero con el ‘tute’ que llevábamos ese día, quizás teníamos que haber tomado la autopista A2 un poco antes de Jesenice.

En fin, que derrotados físicamente, y todavía algo conmocionados por lo acontecido en la cabaña del nacimiento del Soča, dejamos los bártulos en nuestro acogedor apartamento, situado en un barrio muy tranquilo en un recodo del archiconocido lago Bled.

Nuestro apartamento en el lago Bled

Nuestro apartamento en el lago Bled

Comprobamos con sorpresa que algunos supermercados en Bled cierran a las 18 horas, pero al final, moviendo coche hasta el centro de Bled, conseguimos hacer una primera compra básica. A la vuelta, vista la cercanía del lago, y visto que estamos muy cerca de una zona del lago donde el baño está autorizado, no podemos evitar meter los pies en las aguas del lago, para catar la temperatura. Está fría, pero a priori, mucho más asequible que la de los lagos y ríos que hemos visto hasta ahora.

Góndola surcando las aguas frente a la famosa isla del lago Bled

Góndola surcando las aguas frente a la famosa isla del lago Bled

Para terminar el día, como si alguien supiera que necesitamos descansar, nos pilla por sorpresa una tormenta que nos hace ir a casa bastante empapados, perfecto para tomarnos un relaxing bath, deshacer bien la maleta y descansar tomando una cerveza eslovena.

Resumen: Un impresionante tercer día rodeados de unos paisajes alpinos espectaculares, esta vez en formato roadtrip o excursión en coche, pasando por dos puertos de montaña míticos, con una nueva y breve incursión en Italia. Pensando a posteriori la paliza del recorrido, incluyendo el trayecto hasta Bled, creemos que quizás teníamos que haber hecho esto durante nuestro primer día en Kranjska Gora, no durante el segundo, que teníamos la ‘obligación’ de ir hasta Bled. Lo único que empañó el día fue el suceso que tuvimos la desgracia de contemplar cerca del nacimiento del río Soča; la desgraciada anécdota viajera del día, que nos hace recordar que hay que disfrutar al máximo de cada segundo de nuestros viajes y vidas, que nunca se sabe.

Información práctica:

  • Alojamiento recomendado en la zona: Apartamentos Vijolika
  • Cupón descuento por alojarte en Airbnb
  • Guía de viaje de Eslovenia de Lonely Planet
  • Vuelos a Eslovenia
  • Recorrido circular en coche por los Alpes Julianos.
    • El recorrido discurre por carreteras de alta montaña, por lo que se recomienda extremar la precaución en la conducción, sobre todo en condiciones metereológicas adversas.
    • Los dos puertos, mayormente el de Vršič, permanece cerrado de Noviembre a Mayo por la nieve.
    • La carretera hacia el Paso Mangart permanece cerrada incluso más tiempo.
  • Ruta al nacimiento del río Soča.
    • No ‘realizable’ con sillita/carrito de niños.
    • Se recomienda ropa y calzado de montaña para ascender por el sendero
    • El ascenso por el sendero hasta la cascada no presenta dificultades, salvo tener cuidado al asomarse a la orilla del río. Tiempo estimado: 15-20 minutos.
    • El ascenso a través del cable metálico hasta la cueva-nacimiento del río Soča es peligroso y no se recomienda su ascenso. No apto para ir con niños, gente sin experiencia en montaña o gente con vértigo y poco equilibrio. Tiempo adicional estimado: 5 minutos.
    • Sirven bebidas y comidas en la cabaña desde donde parte el ascenso al nacimiento.
  • Excursión realizada en Junio del 2014, durante nuestro viaje de 18 días por Eslovenia
  • Mapa con los puntos de interés de la excursión

SaludoX!

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2 pensamientos sobre “Paso de Vršič y nacimiento del río Soča, dos visitas imprescindibles en los Alpes Julianos”

    1. Muchas gracias Carmen! Nos alegramos mucho de que te haya gustado esta etapa de nuestro viaje a Eslovenia. Seguiremos publicando poco a poco nuestras aventuras diarias del viaje, a ver si para final de año, con un poco de suerte, Eslovenia conquista el ‘number one’ de vuestra lista de viajes pendientes, y así, os animáis el año que viene ;-.). Gracias por el comentario y saludoX!

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