Faro de Gorliz, descubriendo las entrañas del faro más alto del Cantábrico

Si preguntan a alguien en Euskadi por localidades como Plentzia o Gorliz, es probable que aún sin conocerlas ni haber estado en ellas, las asocien directamente con turismo estival de sol y playa, siempre que la cambiante climatología vasca lo permita claro. Efectivamente, son localidades conocidas principalmente por el atractivo de sus amplios arenales, a los que acude en temporada de playa mucha gente desde el mismísimo centro de Bilbao, ya que están muy bien comunicadas por metro. Por cierto, ¿sabías que Gorliz es, según algunos estudios, por su orientación, el municipio de Bizkaia que más horas de sol recibe al año? Igual que nuestra Eibar natal…

En cambio, lo que desconoce mucha gente que acude a dichas playas, es que a pesar de su aparente tranquilidad y ambiente playero, Gorliz esconde un secreto marítimo que bien merece una preciosa excursión, ideal para realizarla cómodamente en familia, con la compañía de los más pequeños de la casa. ¿Nos acompañáis a descubrir el faro de Gorliz, que tiene el privilegio de ser el faro ubicado a mayor altura de todo el Cantábrico?

El imponente faro de Gorliz, de 21 metros de altura

El imponente faro de Gorliz, de 21 metros de altura

La excursión comienza en el aparcamiento situado en el extremo noreste de la conocida como Bahía de Plentzia, junto al hospital que mejores vistas tiene de todo España, y que fue un antiguo centro de rehabilitación de tuberculosis. Desde allí parte una pista asfaltada por la que no se puede subir en coche, sólo lo pueden hacer vehículos autorizados. Por ello, dejamos el bólido aparcado en el amplio parking, y empezamos a caminar desde allí mismo.

La pista asfaltada comienza en el parking del extremo norte de la playa de Gorliz

La pista asfaltada comienza en el parking del extremo norte de la playa de Gorliz

Es una estrecha carretera, bastante bacheada, que da acceso a ciertos caseríos de la zona, ubicados entre verdes praderas donde ovejas y otra serie de animales autóctonos campan a sus anchas, felices como perdices. Durante la excursión, tuvimos la suerte de contar con la compañía de Nerea, de la oficina de turismo de Gorliz, así como de la de Koldo, guía de la empresa de turismo activo Troka Abentura, quienes a medida que íbamos ganando altura, nos fueron dando pinceladas interesante sobre la localidad y sobre este pintoresco faro.

Tramo inicial del camino asfaltado de acceso a caseríos y al faro de Gorliz

Tramo inicial del camino asfaltado de acceso a caseríos y al faro de Gorliz

Al poco tiempo de caminar, el camino realiza una curva que nos dirige hasta un caserío y centro de recuperación de animales, y aquí topamos con una gran valla junto a una señal que indica de forma clara el camino a seguir hacia el faro, a mano derecha. Es aquí donde comienza la verdadera subida al faro, ya que la pista comienza a serpentear de forma más pronunciada, siempre entre paisaje auténticamente vasco.

Paisaje auténticamente vasco camino al faro de Gorliz

Caseríos, ovejas y pottokas forman parte del paisaje camino al faro de Gorliz

En cuestión de minutos, el camino se alza sobre una loma herbosa, y es en ese punto, con un giro de noventa grados a mano derecha, cuando se descubre, allá a lo lejos, aunque más cerca de lo que parece, nuestro destino final.

Pista de acceso al faro de Gorliz, construido en 1990

El camino a seguir hasta el faro de Gorliz está muy claro

Esta última parte del recorrido se asoma a unos vertiginosos acantilados que mueren en solitarias calas y salientes rocosos azotados por el fuerte oleaje del Cantábrico.

Vertiginosos acantilados camino al faro de Gorliz

Vertiginosos acantilados camino al faro de Gorliz, paisaje agreste del Cantábrico

El acceso al faro sigue siendo asfaltado, si bien es verdad que debido a los desprendimientos acaecidos debido a las fuertes lluvias del invierno pasado, hay un tramo donde están realizando obras de acondicionamiento, por lo que en la actualidad está algo expuesto, y conviene por precaución cruzarlo rápido, son apenas unos cincuenta metros.

Desprendimiento temporal camino al faro de Gorliz

Laderas pronunciadas y pequeño desprendimiento debido a las fuertes lluvias

Tras cruzar este pequeño deslizamiento de ladera, se percibe ya la cercanía del faro, al que llegamos tras un último repecho bastante prominente, que bien podría ser un final de etapa de una vuelta ciclista.

El tramo final de subida al faro de Gorliz

El tramo final de subida al faro de Gorliz es bastante exigente, especialmente en bici

De cerca, sus 21 metros de altura sobre la base imponen, pero lo que más impone son los 165 metros de altitud a los que se sitúa, altivo frente a un fiero mar Cantábrico que se ve y se oye cerca, allí, abajo del todo.

Llegada a la base del faro de Gorliz

Llegada a la base del faro de Gorliz

La base del faro ejerce de mirador, con unos pequeños bancos y una valla de madera que permite asomarnos al mar, y desde donde es posible ver la isla Billano, que dicen tiene forma de dragón. Como curiosidad, comentar que el faro de Gorliz fue inaugurado en 1990, siendo por tanto uno de los faros más modernos de España. Por ende, su funcionamiento está totalmente automatizado, y su haz de luz se adentra 29 millas en la inmensidad del Cantábrico.

Isla Billano desde el faro de Gorliz, se dice que tiene forma de dragón

Isla Billano vista desde el faro de Gorliz, se dice que tiene forma de dragón

Llegados a este punto, alguno habrá podido pensar aquello de ‘¡Pues vaya desilusión,  es un faro bastante normalito!‘. En efecto, no tiene quizás el carisma que puedan tener otros faros de Bizkaia Costa Vasca, ni es una construcción peculiar o muy antigua. Sin embargo, esconde un gran secreto, una opción muy interesante para aquellos intrépidos lectores que quieran ir más allá, a por el plato fuerte del día.

¿Y si os decimos que bajo las entrañas de esta loma sobre la que se sitúa el faro, existen unos búnkeres, recorridos por galerías y túneles subterráneos que fueron excavados y construidos tras la Guerra Civil Española? Así es, con el ánimo de proteger la salida de la ría de Plentzia y para protegerse de un hipotético desembarco del bando aliado durante la II Guerra Mundial, que nunca llegó a producirse, el bando franquista construyó, utilizando prisioneros republicanos, un potente refugio militar y batería bélica en la zona, medio siglo antes de la construcción del faro. Fue una batería que dispuso de tres cañones, de los que a día de hoy sólo queda uno, pintado con graffitis, pero uno, menos da una piedra. Para bien de todos, dicha batería nunca se llegó a utilizar, y su legado, aunque en condiciones no demasiado óptimas, tenemos hoy la oportunidad de conocer.

Túnel de la bateria bélica y faro de Gorliz

El faro de Gorliz siempre visible desde cualquier punto exterior de la batería bélica

El faro ya no es tan normalito, ¿verdad? ¿Y si añadimos que estos pasadizos y galerías, aún no estando oficialmente habilitados, pero con clara intención de habilitarlos para el turismo por las entidades locales, se pueden recorrer, debidamente acompañados y equipados con calzado adecuado y linterna? Ahora ya os ha entrado el morbillo histórico-bélico de adentraros por esos túneles, ¿a que sí?

Interior de las galerias de los búnkeres bajo el faro de Gorliz

Interior de las galerias de los búnkeres bajo el faro de Gorliz

Comenzaremos diciendo que hay que andar con mucho cuidado, y sólo recomendamos realizar esta intrépida incursión o aventura con buen tiempo y acompañado de alguien que conozca el terreno a la perfección, en nuestro caso, nuestros guías Koldo y Nerea. Nosotros acudimos un día lluvioso, y debido al agua caída en anteriores jornadas, tanto el acceso a la entrada principal del búnker como el recorrido por las galerías estaba muy encharcado y embarrado, con lo que a pesar de andar con cuidado, acabamos hasta arriba de barro.

El acceso a la red de túneles se puede realizar por varios frentes, pero sin duda el principal es el que se realiza a través de un sendero que parte a mano izquierda, entre maleza unos 100 metros antes de llegar a la base del faro, en plena cuesta.

Sendero de acceso a la entrada principal del búnker bajo el faro de Gorliz

El sendero está bastante cerrado por la maleza en la actualidad

Desde allí, entre alta vegetación y esquivando charcos, se accede en cuestión de minutos a una de las bocas principales del búnker.

Entrada principal al búnker y cuartel militar bajo el faro de Gorliz

Entrada principal al búnker y refugio militar construido tras la Guerra Civil

Desde el faro hay otro sendero, todavía más cerrado, que baja hasta esta zona, y la tercera entrada, está en la misma base del faro, aunque sólo la recomendamos para aquelllos viajeros intrépidos que quieran hacer un poco de espeleología, y que no sean de gran tamaño :). Koldo de Troka Abentura nos confirmaba que es la entrada que más gusta a los niños en las visitas guiadas que realizan, era de esperar.

Intrépida entrada a los búnkeres bajo el faro de Gorliz

Hay que ser un poco intrépido, y pequeño, para deslizarse por esta entrada

La red de galerías no es muy amplia, pero desciende bastantes metros entre corredores de hormigón y a través de numerosas escaleras, es por ello que es imprescindible llevar linterna, si es un un frontal, mejor que mejor. Se va descendiendo por diferentes galerías y alguna que otra salida al exterior, donde a buen seguro hubo batería armamentística, pero es en el punto más bajo al que desciende la galería, situado 45 metros más abajo que la base del faro, donde se encuentra el único vestigio bélico del que hablábamos, un gran cañón que vigila la escarpada costa de Bizkaia.

Cañón de la bateria bélica en el búnker bajo el faro de Gorliz

Se conserva un único cañón de la potente bateria bélica que tuvo este búnker 

Sí, no es un cañón antiguo típico de castillo, estamos hablando de un cañón del siglo XX, de hace no demasiados años, de ahí que sea moderno, más allá de las pintadas. Material bélico aparte, las vistas desde este saliente, se mire dónde se mire, son sobresalientes, con protagonismo absoluto para los acantilados del monte Ermua y para el mar Cantábrico.

Isla Billano y acantilados que descienden al mar Cantábrico desde el monte Ermua

Isla Billano y acantilados que descienden al mar Cantábrico desde el monte Ermua

Desde este punto, hay un vertiginoso sendero, no apto para cualquiera, incluso peligroso con buen tiempo y con todo seco, que desciende hasta la base de las rocas, una zona en la que Koldo nos decía que con marea baja es ideal para hacer snorkel. Ojo con esta zona ya que es peligrosa y un resbalón puede jugarnos una mala pasada. Es más, si se opta por realizar esta excursión con niños, este es el típico punto en el que hay que atarlos en corto, muy en corto.

Vistas hacia el último confín de Bizkaia desde la bateria bélica bajo el faro de Gorliz

Vistas hacia el último confín de Bizkaia desde la bateria bélica bajo el faro de Gorliz

El ascenso se realiza sin pérdida alguna hasta el mismo punto de entrada a las galerías. Significar que desde el faro parte una ruta de senderismo que continúa hasta un antiguo puesto de vigilancia, y sigue bordeando estas lomas sobre la costa hasta llegar a la cima del pequeño pero matón monte Ermua. Esta ruta es algo más exigente y requiere de calzado y preparación adecuada, por lo que hoy, nos quedamos con la parte sencilla de la excursión, la visita al faro y sus galerías subterráneas, que no es poco. También hay opción de realizar la primera parte de la subida al faro desde la misma playa, por Azkorriaga, por un terreno mucho más exigente y escarpado, pero para ir tranquilos y más seguros, la ruta de ascenso que aquí se comenta es sin duda la más recomendable, ya que no plantea ningún tipo de problema.

Ascenso cómodo y sencillo hasta el faro de Gorliz

Ascenso cómodo y sencillo hasta el faro de Gorliz, idóneo para ir con niños

Es una excursión entretenida, sencilla y nada exigente, de apenas 2 kilómetros de recorrido, que permite visitar un moderno faro que tiene la mencionada peculiaridad de ser el faro del Cantábrico situado a mayor altitud. Además, tiene el toque histórico de esconder bajo su atalaya una antigua batería bélica, visitable con cierta precaución. La subida al faro, con cuidado en la parte donde ha habido desprendimientos, es perfectamente realizable con niños. Con buen tiempo, terreno seco y con frontales, la visita a las galerías subterráneas, hasta el cañón, también es perfectamente realizable con niños, aunque se recomienda realizarlo con alguien que conozca bien la zona y extremar la atención. Es más, es probable que ellos se lo pasen pipa caminando por la oscuridad guiados por frontales, ¡menuda aventura para contar el lunes en el cole! Eso sí, ante la más mínima duda, mejor no hacer el experimento con críos, no se vaya a tener un disgusto. Y si no, lo que decíamos, la mejor opción es ir acompañados de un guía local, que además nos contará mil y un aventuras y anécdotas de estos recovecos.

Es una pena que estas galerías estén ahora descuidadas y totalmente pintarrajeadas, aunque hay que admitir que algunos dibujos le confieren al sitio de un aire hippie con cierto encanto. De todas formas, esperamos que las autoridades locales puedan lidiar con las mil y un trabas administrativas que se ponen en todos estos temas, y puedan acondicionar la zona para que sea perfectamente visitable, destacando el valor histórico que tiene esta batería bélica bajo el faro de Gorliz. Sin duda, la excursión al faro de Gorliz ganaría muchísimos enteros si pudiera ser completada con una visita guiada por estas galerías bien habilitadas.

Información práctica:

SaludoX!

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2 pensamientos sobre “Faro de Gorliz, descubriendo las entrañas del faro más alto del Cantábrico”

  1. No sé porque el autor de este escrito confunde el tocino con la velocidad
    Según dices eres de Éibar, este Gorliztarra que te escribe estas letras ha trabajado en el paseo de Urkizu durante 26 años, Éibar es un pueblo al que le tengo mucho cariño, pero jamás lo mezclaría con Ermua o con Egoibar , cosa que tú si has hecho con Gorliz y con Plencia. Decirte que no tiene nada que ver Gorliz con Plencia., y como veo que ignoras te diré que no hables de arenales y menos de la bahía de Plencia, pues no tiene bahía, la bahía es enteramente de Gorliz y la arena que forma la playa artificial de Plencia, si lo que lees, playa artificial, dado que, si no sería porque la marea se lleva la arena de la playa de Gorliz, Plencia tendría lo que ha tenido hasta que se construyó el espigón no hace muchos años y soporta la arena que la marera nos roba a nosotros. Así que amigo eibarres no nos mezcles con el pueblo vecino, no nos gustas, ni faltes a la verdad, infórmate primero, aquí mi tfno. 670 22 89 05, Andoni de Bedialauneta. Beti arre.

    1. Aupa Andoni Kepa! Ya siento si parte de la información que he proporcionado en el artículo es errónea y ello ha herido tu sentimiento gorliztarra. Intentaré corregir el artículo siguiendo tus sabios consejos. Ahora bien, errar es de humanos, y ante el error, las cosas se pueden decir y advertir de otra manera; de entrada, sin tanta prepotencia ni soberbia, “amigo” gorliztarra. Eskerrik asko eta ondo izan!

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