El histórico castillo de Vozmediano y el singular nacedero del río Queiles

Es probable que tras visitar el Parque Natural del Moncayo, si vas camino a Ágreda, o vienes desde allí, pases por el pueblo de Vozmediano. Bueno, en realidad, es probable que pases por la entrada del pueblo, concretamente por un puente sobre un río en una curva bastante pronunciada que la angosta carretera efectúa en este punto. Si no has leído nada sobre Vozmediano antes de pasar por este pueblo soriano, pensarás: ‘Madre mía qué pueblo, vivir aquí en invierno, con frío y nieve, tiene que ser un infierno‘. Estamos convencidos de que esta apreciación la han hecho a buen seguro muchas personas que han pasado en coche por aquí, y es que sin haberlo experimentado, el invierno allí no tiene que ser duro, tiene que ser durísimo. Y eso te lo puede asegurar cualquier vecino de la localidad, que por cierto, no quedan muchos, cada vez menos.

En efecto, es el precio que hay que pagar por estar a más de 900 metros de altura, a la vera de un coloso de 2300 y pico metros de altitud como el Moncayo. Esta montaña la solemos asociar unívocamente a la provincia de Zaragoza, pero Vozmediano pertenece a la provincia de Soria, situándose en su extremo noreste, en un enclave de frontera histórica.

Tramo y curso inicial del río Queiles, afluente del Ebro

Tramo y curso inicial del río Queiles, el afluente más corto del Ebro

Llegamos en coche a Vozmediano desde Vera de Moncayo, una fría y gris mañana de finales de Octubre del 2012, y tras desviarnos de la carretera que baja a Ágreda y entrar al pueblo, aparcamos el bólido en la especie de plaza o explanada de cemento que tiene el pueblo en su parte baja. Muchas hojas otoñales en el piso pero no había ningún otro coche, tan sólo un pequeño bar de pueblo abierto, y otro bar, que parecía más nuevo, cerrado a cal y canto. No nos importaba mucho ya que veníamos a lo que veníamos, y nada más bajar del coche vimos señalado nuestro objetivo viajero de aquel día.

Señalización al nacedero/manadero del río Queiles

El camino al nacedero/manadero del río Queiles está muy buen señalizado

No queremos quitarle mérito al pueblo en sí mismo, pero podríamos asegurar que el 99% del turismo y visitantes que atrae el pueblo de Vozmediano se lo debe al nacimiento, nacedero ó manadero (¡anda que no hay formas de llamarlo), del río Queiles. ‘Un nacedero, ¿y?‘ Buena pregunta, pero no estamos hablando de un nacedero cualquiera, estamos hablando del nacedero de uno de los afluentes del río Ebro. ‘Vale, ¿y?‘ Venga, lo digo ya: el nacedero del río Queiles es el segundo manantial de Europa en el que más flujo de agua aflora o mana, cerca de 1100 litros por segundo. ¿Capicci?

Parece una tontería, pero en realidad es la leche, porque ¿cuánta agua son 1100 litros por segundo? No lo sabíamos, pero queríamos saberlo, o al menos, verlo y pode cuantificarlos con nuestros ojos. De ahí que tan pronto como descubrimos accidentalmente esta información y la peculiaridad de este sitio, apuntáramos Vozmediano como excursión de obligada visita durante nuestra escapada a Tarazona y alrededores. Venga, empecemos el camino, que se hace tarde.

Siguiendo la dirección que marca el letrero, comenzamos a ascender de forma pronunciada entre las casas del pueblo. El recorrido por el trazado urbano se realiza por un camino de cemento, pero a los pocos minutos, justo cuando se sale de entre el caserío del pueblo y se empiezan a divisar a mano izquierda las ruinas de un castillo, el camino se vuelve pista de tierra, ancha y bien trazada.

Tramo inicial del ascenso al nacedero del Rio Queiles, entre casas de Vozmediano

El camino al nacedero del Rio Queiles discurre al principio entre las casas del pueblo

Pista de tierra en el ascenso al nacedero del río Queiles

El camino de cemento se convierte al de poco en pista de tierra

La pista conduce a una pequeña llanada en la que hay varios paneles informativos y en la que ya se puede ver el impoluto y famoso río Queiles. Si no nos equivocamos, antiguamente hubo aquí un molino.

Antiguo molino camino al nacedero del río Queiles

Antiguo molino y paneles informativos camino al nacedero del río Queiles

Tras documentarnos y grabar en nuestro cerebro geográfico que el río Queiles es, con sus 45 kilómetros de recorrido, el afluente más corto del río Ebro, al que vierte sus aguas en Tudela, seguimos las indicaciones y continuamos caminando, ahora ya no por una pista, sino más bien por un sendero, que dependiendo de la época, puede estar bastante embarrado y encharcado. Se pasa junto a una pequeña central hidroeléctrica que nos brinda una bonita cascada del río, si bien rompe la armonía natural del lugar; un poco más arriba, hay una piscifactoría de alevines de trucha que se nutre de las frescas y puras aguas recién manadas. Supongo que será la piscifactoria que recibe el agua más fresca y pura del mundo mundial, las truchas pueden estar contentas.

Cascada en el curso inicial del Rio Queiles, de camino a su nacedero en Vozmediano

Cascada en el curso inicial del Rio Queiles, de camino a su nacedero en Vozmediano

Sendero de ascenso al nacedero del río Queiles

El sendero de ascenso al nacedero está perfectamente acondicionado

El sendero, en todo momento bien habilitado con una valla lateral de madera, progresa en muy suave ascenso, dejando atrás el altivo castillo del pueblo, y conduciéndonos cómodamente entre árboles hasta una primera zona habilitada como pequeño merendero, siempre a la vera del río, en el que abunda la vegetación.

El sendero al nacedero del río Queiles y el castillo de Vozmediano

El sendero al nacedero del río Queiles y el castillo de Vozmediano

Desde aquí, sólo queda cruzar un pequeño puente de madera sobre el tramo inicial del río, y nos plantamos ya en la cabecera de la pequeña vaguada, punto y final del recorrido hasta el manadero del Queiles.

Pasarela de madera camino al nacedero del río Queiles

Pasarela de madera camino al nacedero del río Queiles

Quizás llegar hasta el nacedero os ha parecido una eternidad ‘gracias’ a nuestro ritmo de descripción, pero en realidad, estos 600 metros perfectamente balizados se pueden recorrer en 15-20 minutos sin problemas, 30 minutos a lo sumo si te lees los paneles informativos, vas sacando fotos y vas con niños jugando a tirar piedras al río, deporte nacional del #slowfamilytravel.

Explanada donde se sitúa el nacedero del río Queiles

Cabecera de la vaguada donde se sitúa el nacedero del río Queiles

Muchos asociamos el nacedero de un río con una espectacular cascada o surgencia de agua en altura. No, no es el caso del Queiles, ya que el manantial es en sí una apertura en la roca, con forma de poza circular, protegida por bastante vegetación. Esta poza, que a nivel de espectacularidad no dice mucho, es en realidad la salida de una sima que en sus entrañas está conectada con la Fosa de Beratón, una fosa subterránea que hace las veces de acuífero recogiendo gran parte de las aguas que fluyen bajo el Moncayo, punto más alto del Sistema Ibérico. Lo curioso de esta fosa de Beratón radica en que los estudios dicen que recoge principalmente aguas provenientes de ríos que pertenecen a la cuenca del Duero; sin embargo, quien se lleva el gato al agua, nunca mejor dicho, es finalmente el río Ebro, a quien entrega sus aguas el Queiles, principal surgencia de dicha fosa. De ahí viene el dicho que leeremos con gracia en los paneles informativos del sendero: “Ah Moncayo traidor, que robas a Castilla y haces rico a Aragón“. Típica frase para dar una lección de geografía a los nietos, nosotros ya nos la hemos aprendido :).

Poza donde surge a borbotones, desde las entrañas del Moncayo, el río Queiles

Poza donde surge a borbotones, desde las entrañas del Moncayo, el río Queiles

Aunque la mencionada fosa de Beratón tiene varias salidas al exterior en diferentes zonas del Moncayo, ésta del río Queiles es considerada como su salida principal, de ahí la importancia de este enclave. Lo dicho, el manantial y el entorno en el que se encuentra son bonitos, pero lo que hace singular y espectacular a este rincón es la fuerza y la constancia con la que mana el agua, de continuo, con cierta variabilidad en el caudal pero sin interrupciones durante el año. Esos más de 1000 litros por segundo hacen que en cuestión de pocos metros, se forme una corriente de agua con un caudal y una rapidez endiablada. Es esa corriente generada en pocos metros lo que más nos impresionó, y es lo que te ayuda a asimilar que en este pueblito de Soria reside el segundo manantial de Europa en caudal, agua que brota de forma espontánea proveniente de acuíferos subterráneos celosamente guardados bajo las entrañas del Moncayo.

Caudal de agua potente en el tramo inicial del río Queiles

El caudal de agua y corriente que forma el río Queiles desde el principio es impresionante

Aquí va un vídeo amateur grabado frente a la poza del nacedero compartiendo sensaciones en primera persona, espero que os sirva para haceros una idea de la grandeza de este pequeño gran rincón no muy conocido:

Como habéis podido leer y ver, un paseo muy agradable a un rincón único en su especie, a través de un sendero excelentemente señalizado y habilitado, perfectamente viable para realizarlo con niños, teniendo cuidado de que no se acerquen demasiado, sólos, al cauce del río. Nosotros nos aventuramos a ir sin cochecito ni sillita, ya que el recorrido era corto, por lo que hubo tramos en los que la peque caminó como el resto (bueno, tirando piedras), y otros en los que cargamos con ella en brazos, pero para nada se hizo pesado. Con una sillita puede tocar sufrir algo en la pista de tierra y sendero, pero por poder, se puede, que por peores sitios hemos caminado.

Respecto a climatología y estaciones, en todas las época del año tiene que tener su punto hacer este recorrido, pero sí es verdad que en otoño el sendero y el entorno adquieren unos colores especialmente bonitos que le dan al recorrido un toque de magia especial. Por cierto, por el momento no es un paseo ni rincón muy frecuentado por turistas, de hecho nosotros, hicimos el paseo alone with the Queiles river.

Otoño, una época ideal para visitar el nacedero del río Queiles

Otoño, una época ideal para visitar el nacedero del río Queiles

El nacedero del Queiles es sin duda el principal atractivo que ubica en el mapa a la pequeña localidad de Vozmediano, pero ya que estamos en ella, tras hacer el recorrido inverso y volver a la plaza del pueblo, ¡qué menos que perdernos un rato por sus estrechas callejuelas y cuestas, y subir hasta las ruinas de su antiguo castillo!

Castillo de Vozmediano, el más oriental de Soria, cuyo origen se remonta al Siglo XII

Castillo de Vozmediano, el más oriental de Soria, cuyo origen se remonta al Siglo XII

Así es, bien sea desde la zona del antiguo molino, desde donde se puede subir por un camino de cemento bien habilitado, o bien volviendo a la plaza y subiendo por la parte izquierda del pueblo, merece la pena subir hasta el pequeño pero imponente castillo. La construcción inicial de esta fortaleza se remonta al siglo XII, tras la época de la Reconquista, y durante muchos años ejerce de vigía fronterizo y defensivo, pasando en numerosas ocasiones de manos aragonesas a castellanas, y viceversa. Sí, Vozmediano siempre ha estado en una zona ‘caliente‘, es lo que tienen los límites fronterizos.

Torre y puerta de entrada al castillo de Vozmediano

Torre y puerta de entrada al castillo de Vozmediano

El castillo no se puede visitar actualmente, pero acercarse a ver el considerable grosor de sus muros y la altura de sus dos torres merece la pena, así como las panorámicas que ofrece este enclave rocoso, miremos hacia dónde miremos.

Panorámica sobre Vozmediano y el Parque Natural del Moncayo desde el castillo

Panorámica sobre Vozmediano y el Parque Natural del Moncayo desde el castillo

Vistas sobre la vaguada donde nace el río Queiles desde el castillo de Vozmediano

Vistas sobre la vaguada donde nace el río Queiles desde el castillo de Vozmediano

Visitado el segundo punto clave de la apacible (¿demasiado?) localidad, la siguiente y última recomendación es la de callejear por las contadas calles del vecindario, lo que nos ofrecerá una dimensión y perspectiva real de cómo transcurre la vida diaria en un pueblo rural, de montaña, anclado en el tiempo, que a pesar de pertenecer a Soria, podría sentirse por proximidad, más maño que otra cosa.

Calles desiertas en el pueblo soriano de Vozmediano

Calles desiertas en el pueblo soriano de Vozmediano

Calle de Vozmediano

La mayoría de las calles de Vozmediano están en cuesta, ¡como en Eibar!

Tuvimos la ocasión de hablar con alguno de los pocos vecinos que asomaba a la ventana o puerta de su casa, y nos confesaban que el pueblo cada día iba a menos, ya que entre semana, apenas llegaba a los 20-30 habitantes (no recordamos bien la cifra), en su mayoría gente muy mayor. Durante el fin de semana y las vacaciones la cosa se debe animar algo ya que hay gente que hace vida en la ciudad, sea Ágreda, Tudela o Tarazona, y el fin de semana acude al pueblo a desconectar del estrés semanal.

Algunos de los pocos habitantes de Vozmediano, la mayoría, de edad avanzada

Algunos de los pocos habitantes de Vozmediano, la mayoría, de edad avanzada

Piedra, cemento y leña, el invierno en Vozmediano, a la vera del Moncayo, es muy crudo

Piedra, cemento y leña. El invierno en Vozmediano, a la vera del Moncayo, es muy crudo

Como decíamos al principio del post, Vozmediano es un pueblo que aparece un tanto perdido en el mapa, un nombre que a priori no dice mucho, ni incita al viajero a hacer un alto en su camino por tierras sorianas o del Moncayo. Sin embargo, tras leer el post, espero que no nos neguéis que el pueblo, para lo pequeño que es, tiene su atractivo: el singular nacedero del río Queiles, y el histórico castillo en lo alto del pueblo. Suficiente Ideal para hacer una excursión de un día, o de medio día, durante alguna escapada corta a Tarazona, a la comarca del Moncayo o incluso a la Ribera Navarra. En nuestro caso, esta visita la hicimos en una mañana, ya que teníamos planeado de antemano comer en el Santuario del Moncayo. Desconocemos si en el bar de pueblo donde tomamos algo en Vozmediano preparan algo de comer; tenía una pequeña cocina sí, pero allí no había ni rastro de pintxos, tapas y raciones, mala señal :(. Respecto al otro bar-restaurante situado en plena plaza, más nuevo y con mejor pinta, nosotros lo vimos cerrado, no sabemos si sería puntual, pero es probable que sólo abra en fines de semana, puentes y época estival, o que desgraciadamente, haya echado la persiana para siempre.

Y aquí termina el relato de uno de los tesoros naturales descubiertos durante nuestros viajes y escapadas realizados en el 2012, un sitio al que le guardamos mucho cariño y del que siempre nos acordamos, por su singularidad y relevancia, y también por su humildad turística. Vozmediano es y será siempre ese pueblo soriano cuyo nombre y estampa se nos ha quedado grabado; un pueblo del que nuestra hija y nietos oirán hablar, ya que les tocará aprender, desde bien pequeños, cuál es, y dónde nace, el afluente más corto del río Ebro, el misterioso río Queiles. Demostrado queda una vez más que viajar es aprender.

¿Habíais oído hablar con anterioridad de Vozmediano y del peculiar nacedero del río Queiles? Los que no, ¿os animaríais ahora a visitar el lugar, qué os ha parecido? ¿Algún otro manantial de agua singular en España?

Información práctica:

  • Distancia: 600 metros. Dificultad: Fácil. Tiempo aproximado empleado: 15-30 minutos desde Vozmediano.
  • Recorrido bien señalizado y habilitado, sin pérdida posible.
  • Ideal para hacerlo con niños pequeños. Factible hacerlo con sillita.
  • Se recomienda llevar calzado cómodo e impermeable, si es zapatilla de trekking o bota de montaña mejor.
  • Época ideal: Primavera, verano y otoño. El acceso en invierno, incluso por carretera, puede complicarse, aunque ver Vozmediano nevado tiene que ser realmente bonito.
  • Vozmediano tiene un pequeño bar de pueblo.
  • Mapa con el recorrido hasta el nacedero del Río Queiles y situación del Castillo de Vozmediano

SaludoX!

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4 pensamientos sobre “El histórico castillo de Vozmediano y el singular nacedero del río Queiles”

    1. Pues sí, poco más que añadir a lo que dices José Carlo, bueno sí, que es una ruta muy sencilla y que se puede ir con niños sin problemas, que hay que enseñarles desde bien pequeños cuál es el afluente más corto del río Ebro :). SaludoX!

  1. Ayer me quedé con ganas de deciros algo a los dos, como hija que soy.
    Esta semana compartí con mi madre una foto del Facebook de Fátima Abril, “Dentro del Sombrero”. Ésta decía: “Hay dos regalos que debemos dar a nuestros hijos: uno es raíces y el otro alas”.
    Os admiro como padres por no poner límites a vuestro espíritu viajero, por querer compartir con vuestra pequeña la gran experiencia de viajar, descubrir….
    Desde que era muy pequeña mis padres me hicieron formar parte de su inquietud viajera, de su ilusión por conocer nuevas culturas, de descubrir cada rincón de nuestra historia (también musical, pero eso ahora no viene a cuento jajaja). Me encantaban las escapadas a visitar castillos, mi primera visita a las Médulas, a Taramundi y sus oficios, Madrid y las 6 horas de viaje en coche… nuestros findes de camping y el turismo rural en el que conocías a tantas personas diferentes. París, Praga, Ámsterdam, Lamu….. siempre siempre siempre quisieron compartir conmigo esta pasión viajera. Reconozco que a los 14-15 años, con la edad del pavo, me perdí parte de los viajes pero, sin duda creo que mi mente abierta, y mi amor por el mundo es por ellos. A día de hoy, a mis 27, sigo disfrutando como una enana de cada momento a su lado, seguimos viajando juntos, y sólo puedo decir que es una verdadera fortuna tener unos padres así….con los que la confianza y las raíces adquieren valor al compartir momentos, palabras y amor. UN OLÉ POR EL ESPÍRITU VIAJERO COMPARTIDO!.

    1. Tus padres deberían leer tus comentarios en este blog Alba, estoy convencido de que más de una lagrimilla resbalaría por sus mejillas, con toda la razón del mundo, porque tener una hija así, que sea tan libre y soñadoras, a la vez que arraigada en sus raíces, y además, agradecida, eso es todo un orgullo. A Laura también le ha hecho muchísima ilusión tu comentario, estábamos flipando los dos leyendo tus palabras, llena de orgullo tener lectoras y personas como tú por aquí, sois la razón para seguir dando el callo por aquí.

      Y creo que los que escriben este blog, somos un poco del estilo de tus padres, ya que consideramos el viajar y conocer nuevos lugares y personas como parte de la formación de una persona, una de las asignaturas troncales en la universidad de la vida, probablemente más importante que lo que estudie en un futuro nuestra hija. Por eso, viajar es una inversión en la que nos da gusto poner nuestro dinero, estamos seguros de que nuestra hija, tarde o temprano, en la edad del pavo o no, nos agradecerá el hecho de habernos movido con ella tanto. Con un guiño, un email, una sonrisa, una postal, un susurro, una llamada…, con el método que sea, pero estamos convencidos de que agradecerá haber viajado con sus padre, y mientras podamos permitirnoslo, lo seguiremos haciendo.

      Gracias por estar ahí y por ser como eres, un olé y un bravo enorme para ti, por ser tan buena viajera, persona e hija. Un abrazo!

¡Enhorabuena por llegar hasta el final! Seguro que tienes algo que compartir, aportar o preguntar, ¿a que sí? Déjanos un comentario, ¡es gratis y puede ser de gran ayuda para otros!