Ston, ostras y salinas al amparo de la muralla china europea

Circulábamos en nuestro coche de alquiler por la costa dálmata, camino hacia Cavtat, el que iba a ser nuestro alojamiento y punto de partida para visitar la perla del Adriático, Dubrovnik. Habíamos pasado ya la franja de suelo bosnio que hay que atravesar, poco más de 20 kilómetros de salida al mar que se le ‘concedieron’ a este territorio tras las Guerra de los Balcanes. Aunque por aquel entonces, 2009, debía ser bastante típico que te pararan y te hicieran abrir el maletero en la frontera, a nosotros ni tan siquiera nos pararon, ni al entrar en Bosnia Herzegovina, ni al salir y volver a entrar en Croacia. Es más, creo recordar que los policías ni se dignaron a salir de sus casetas aquel caluroso día de mitad de Agosto, yo tampoco lo hubiera hecho.

Íbamos con tiempo, disfrutando de la conducción por la serpenteante carretera de la costa dálmata, y en una de éstas, a mano derecha vimos un cartel que anunciaba el nombre de Ston y Korčula. Habíamos leído algo en una guía acerca de Ston y su muralla, y Korčula era una isla de la que había oído hablar muy bien pero que no íbamos a tener tiempo de visitar; pero Ston era tentador, estaba cerca en el mapa, por ello, por instinto viajero natural y toma de decisiones en tiempo real, dando un volantazo, controlado, hacia la derecha, nos adentramos en el tramo inicial de la conocida como península de Pelješac.

Desde el cruce de la carretera principal que recorre la costa dálmata hasta Ston hay poco más de 5 kilómetros. Primero se pasa por Mali Ston, lo que viene a significar “Pequeña Ston“, un pueblito que ejerce de vértice de la Bahía de Mali Ston, muy conocida por su producción de ostras y mejillones. No paramos en este pueblo pero ya aquí, desde la carretera, se empiezan a ver restos de las murallas defensivas de piedra que recorren la montaña y cortan el paso en la franja más estrecha de la península de Pelješac, para que nadie se pudiera acercar a Ragusa, Dubrovnik para los amigos.

Muralla defensiva que conecta Ston con Mali Ston a través de la montaña

Muralla defensiva que conecta Ston con Mali Ston a través de la montaña

Poco más de un kilómetro separa Mali Ston de Ston, siendo éste el núcleo que aglutina Mali Ston y otras pequeñas poblaciones, constituyendo el segundo municipio más grande de la península, con poco más de dos mil habitantes. Sí, esta península tiene pocos núcleos poblacionales, y los que hay, son todos ellos muy pequeños.

Aparcamos en un aparcamiento grande que hay fuera de la muralla de Ston, frente a un torreón circular; aparcamos donde nos dio la gana, había un montón de sitio, y creo recordar que el parking era gratuito. Sin pensárnoslo tres veces, nos dirigimos hacia la entrada al pueblo, pero al ver la muralla tan de cerca, allá que subimos a la misma en el primer acceso que vimos.

Escaleras de acceso, a mano derecha, a la muralla de Ston

Escaleras de acceso, a mano derecha, a la muralla de Ston

Los escalones y el primer tramo te dan ya una vista privilegiada del pueblo, que vive envuelto y encerrado celosamente bajo la muralla. En realidad, toda la muralla consta en su totalidad de 5 kilómetros y pico, ya que sube por la montaña para bajar luego hasta Mali Ston, pero el tramo que se suele visitar habitualmente es el tramo que rodea Ston, con un perímetro de algo menos de un kilómetro. Es más, cuando nosotros fuimos, estaban rehabilitando parte de la muralla, había señales de obras y de ‘prohibido el paso’ a tutiplén, en especial en el punto donde la muralla se divide en muralla perimetral de Ston y gran muralla que va hasta Mali Ston. El paso hacia esta segunda parte larga de la muralla estaba cerrado, aunque no era nuestra intención recorrerlo, porque requería de tiempo y esfuerzo subir y recorrer ese vertiginoso tramo. El acceso a la muralla era gratuito en 2009, pero sabiendo (ahora, a posteriori, y tras documentarme) que es conocida como ‘la muralla china europea‘, al ser la fortificación más larga y mejor conservada de Europa, no me extrañaría que con el paso de los años, estén planteándose cobrar entrada.

Nosotros elegimos una muy mala hora para visitar la muralla, justo al mediodía, poco antes de la hora de comer. En pleno Agosto con don Lorenzo cascando de lo lindo, caminar, en dura subida, por unas murallas en las que apenas hay sombra, no es lo más apropiado, yo incluso lo evitaría. Y si lo haces, lleva bien de protección para protegerte de un sol que ni en pleno México.

Comenzamos a ascender. Fuera bromas, el tramo de la muralla que asciende hasta el punto más alto de la parte que rodea Ston,  tiene una pendiente bastante pronunciada.

Pendiente camino al torreón central de la muralla de Ston, la muralla china europea

Pendiente camino al torreón central de la muralla de Ston, la muralla china europea

Los escalones son de diferente tamaño, en algunos tramos cortos, en otro largos, y no parece que subes mucho, pero con un sol de justicia, todo se nota, y en mi caso, la sudada para llegar al torreón fue magna. Llevar calzado cómodo puede suponer un plus, no vayáis en chancletas como fue el menda. Desde luego, menudo satélite…

Aunque por aquel entonces no viajábamos en familia, caminar por esta muralla con niños pequeños puede resultar complicado por no decir peligrosillo; hacia el exterior hay un murete bastante bajo, y hacia el interior, una barandilla con unos huecos demasiado grandes, no está muy seguro que digamos. Por eso, o los llevas con instrucciones claras de no salirse de tu vera ni asomarse a ambos lados, o lo dicho, cuidadín con las maniobras imprevisibles de la chavalería.

El ascenso al punto central de la parte de la muralla que rodea Ston, coronado por un gran torreón central, no lleva más de 10-15 minutos, sacando fotos y tal.

Torreón central de la muralla de Ston, coronada por la bandera de la Republika de Hrvatska, Croacia

Torreón central de la muralla de Ston, coronada por la bandera de la Republika de Hrvatska, Croacia

Además, en dicho torreón, al que se accede, como no, subiendo unas pequeñas escaleras de caracol, hay triple premio, ya que aparte de las vistas, corre algo de viento al haber ganado altura, y en el piso de la muralla hay una sombra más que golosa para escapar de los rayos UVA.

Escaleras de caracol de acceso al torreón central de la muralla de Ston

Escaleras de caracol de acceso al torreón central de la muralla de Ston

Las vistas desde el torreón, no words, desde donde se percibe la dimensión de las famosas salinas de Ston, dejando claro que en su día fueron importantes para el comercio de la sal con el que se enriqueció la República de Ragusa. Importantes y por supuesto, fuente de disputa, de hecho es otro de los motivos por los que se constituyó la fortificación que estamos visitando.

Panorámica de Ston y sus salinas desde el torreón central de la muralla china europea

Panorámica de Ston y sus salinas desde el torreón central de la muralla china europea

Salinas de Ston, en su día el comercio de la sal tuvo mucha importancia en la zona

Salinas de Ston, en su día el comercio de la sal tuvo mucha importancia en la zona

Tras descender del torreón excelentemente conservado, descendemos por el otro lado de la muralla, por una franja de muralla simética a la anterior, con el mismo desnivel cañero y las mismas peripecias con las chanclas. Esta otra parte de la muralla, en su tramo final,  tiene otro torreón defensivo, otro espacio de sombra donde descansar y donde a algunos visitantes les da por rememorar tiempos guerreros pasados hacer el cafre una vez han recargado pilas del tostón solar.

Lonifasiko protegiendo las salinas de Ston bajo el mandato de la República de Ragusa Lonifasiko protegiendo las salinas de Ston bajo el mandato de la República de Ragusa

Tras bajar de mi torreón particular, da comienzo la parte de la muralla que peor conservada está. Hay partes derruidas y la estaban rehabilitando, por lo que el recorrido te obligaba a bajar por una especie de sendero intra-muralla, hasta darte de bruces con las casa del pueblo.

Parte de la muralla de Ston que está en peor estado y siendo rehabilitada en 2009

Parte de la muralla de Ston que está en peor estado y siendo rehabilitada en 2009

Supongo que a día de hoy el recorrido ya estará perfectamente acondicionado. Sea como fuere, a nosotros la vuelta permitida por el perímetro nos sirvió para flipar con la grandiosidad de la construcción, evocar tiempos pasados de la República de Ragusa y deleitarnos con el paisaje del entorno desde lo alto del torreón.

Ya en el pueblo, protegidos por la muralla, simplemente callejeamos un poco de vuelta hacia el punto de origen, constatando que aparte del ayuntamiento y una iglesia bastante grande a la que no entramos, Ston no tiene ningún otro monumento ni construcción destacable, que ojo, ¡ya tiene bastante con la muralla eh! Lo único, la pulcritud y serenidad que evoca el color de la piedra con las que están construidas todas las casas, suelos y edificios del pueblo, un estilo de construcción muy característico de la costa dálmata y de pueblos como Dubrovnik, Trogir, Split, etc.

Patriotismo croata en las calles de Ston

Patriotismo croata en las calles de Ston

Lo que sí comprobamos es que Ston, a día de hoy, se ha volcado con el turismo. Tiene un activo histórico inigualable, y los bares, terrazas y restaurantes lo están sabiendo explotar atendiendo con gusto a los turistas y viajeros que acuden al pueblo a ver y recorrer su famosa muralla. Andábamos con prisa y nuestro plan no era comer en plan tranquilos y bien, lo que no quita que ojeáramos alguna carta de algún restaurante, donde nos llamó la atención su excelente y variada oferta de marisco, en especial de ostras. A posteriori nos enteraríamos de que comer ostras en Ston debe ser algo que se asemeja a una especie de religión gastronómica. Vamos, que si vas a visitar Ston, tienes que probar las ostras de Ston, que tienen fama mundial; y a mí, foodie confeso, que no me hacen gracia…

Terrazas y arquitectura típica de Ston y de la costa dálmata

Terrazas y arquitectura típica de Ston y de la costa dálmata

Vuelta al parking donde teníamos aparcado el coche, y comimos en un bar fuera de la muralla un aperitivo rápido, ya que se hizo tarde y todavía había que conducir hasta Cavtat, donde teníamos alojamiento ‘fichado’, pero no reservado ni confirmado…andiamo!

¿Conocíais el término ‘muralla china europea‘ en referencia a la histórica muralla de este pueblo de la costa dálmata? ¿Y la importancia de sus salinas en el pasado, y la fama de sus ostras? Ya veis, tres ingredientes muy especiales que sitúan a Ston en el mapa, y en el punto de mira de viajeros que visitan y recorren Croacia. Si estás buscando excursiones en las inmediaciones de la ‘Perla del Adriáticoo qué ver cerca de Dubrovnik,  Ston y su bahía bien merecen una visita. No te cortes y coge ese cruce de acceso a la península de Pelješac, no te arrepentirás.

PD: Que conste que ahora que me he tenido que documentar para proveer ciertos datos  oficiales sobre Ston y su muralla, he alucinado, todavía más, con la fama y grandiosidad que tiene este sitio. En su día lo visitamos y nos llevamos una muy buena sensación de boca porque su visita fue además de imprevisto, pero no sabíamos, y nunca hubiéramos dicho que tuvimos el honor de recorrer parte de ‘la muralla china europea’, ¡somos unos privilegiados!

Información práctica:


Ver El Txoko de Lonifasiko – Muralla china europea de Ston en un mapa más grande

SaludoX!

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4 pensamientos sobre “Ston, ostras y salinas al amparo de la muralla china europea”

  1. Sí, nosotros tuvimos la suerte de conocer Ston hace ya 3 años, en un viaje que realizamos por la costa de Croacia hasta Kotor (Monte Negro. También comimos sus famosas ostras precisamente en uno de los 2 o 3 restaurantes del puerto. Es un lugar, como poco, curioso.

    1. Aupa Oiartza!

      A nosotros nos queda más lejano, ya que estuvimos en el 2009, todavía sin la peque, eran otros tiempos ;-). Lo que mas nos gustó de Ston fue que no estaba previsto parar allí, pero como íbamos sobrados de tiempo hacia la zona de Dubrovnik, un cartel de carretera nos incitó a girar a la derecha, y fue todo un descubrimiento. Como digo, no soy un amante de las otras, pero me consta que Laura se quedó con muchas ganas, porque sin duda, son la especialidad de Ston. Y si mal no recordamos, no eran excesivamente caras para los precios a las que las hemos visto por aquí alguna vez.

      Nada, tendremos que volver, ya que guardamos muy buen recuerdo de aquel roadtrip por la costa dálmata, a ver si algún día nos da por escribir algo más, aunque empieza a quedar lejano :(. Y nos ha gustado mucho esa opción que comentas de combinarlo con Montenegro, otro pequeño país que hemos tanteado en varias ocasiones. Estuvimos alojados en Cavtat, más allá de Dubrovnik, cerquita ya de Montenegro. No sé qué tienen, pero los países del Este y los Balcanes nos tiran bastante…

      Eskerrik asko eta ondo izan!

    1. Hola TripEconomy! Sin duda Ston es un sitio que merece la pena visitar, aunque nos quedamos con las ganas de pasar allí el día entero y probar sus famosas ostras. Además, está muy a mano de camino a Dubrovnik, una parada interesante. Gracias y saludoX!

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